La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

lunes, 8 de diciembre de 2008

DESCONECTAR



Desconectar, en su acepción más humana, según el Diccionario de la RAE, significa “Dejar de tener relación, comunicación, enlace, etc.”. Eso es lo que he intentado este puente de la Constitución huyendo de mi ordenador, de mis enfermos, de mi casa, de mi ciudad, de mis paranoias. Para ello, elegí Albarracín, en la provincia de Teruel. Andaba yo con ganas de visitar el Nacimiento del Rio Tajo y aprovechamos este largo fin de semana para cumplir mi deseo. Me gusta conocer el nacimiento de los ríos. Me hipnotiza ver el agua manar de entre la nada, salir de la tierra mansamente y asombrarme del caudal que alcanza tierras abajo. Es el misterio de lo infinito, de lo inagotable. A veces pienso que en cualquier momento parará de brotar, pero siempre continúa. Ha sido un fin de semana lluvioso y ventoso, y las nieves de los últimos días han convertido la serranía en una estampa blanca y fría. Arroyos, riachuelos y ríos pequeños corrían rápidos y espumosos buscando sus cauces naturales ( “que van a dar en la mar que es el morir”, como dijera Jorge Manrique en las “Coplas a la muerte de su padre” ). Pero no era éste el tema que me traía al blog. Pretendía hacer una reflexión sobre qué es “desconectar” para los médicos. A menudo, unos más que otros, nos llevamos a casa los enfermos, en forma de tensiones, de frustraciones, de errores imperdonables, de sensaciones extrañas que nos oprimen, que nos impiden conciliar la vida personal y familiar. No es infrecuente escuchar lo aburrido que somos los médicos, siempre hablando de lo mismo, la pobreza de nuestras conversaciones y lo inaguantables que nos ponemos cuando en el grupo hay más de un galeno. Decía W. Osler, frase que han acuñado otros muchos, intentando animar a los médicos hacia una concepción más humanista ( y por tanto más rica ) de la profesión que “el médico que sólo sabe medicina, ni medicina sabe”. A veces, es todo lo contrario, son los contínuos recuerdos por los éxitos clínicos obtenidos en la semana: diagnósticos brillantes, sorpresas de pruebas complementarias o cualquier loa recibida de enfermos o compañeros. "Sin embargo, este sentimiento embriagador de haber cumplido todos los objetivos se paga con un empobrecimiento interior", tal como señala la psicoanalista María Laura Colón.
Para muchos sociólogos, la dedicación plena al trabajo está, muchas veces, reñida con la productividad. Existen empresas dónde los trabajadores tienen terminantemente prohibido llevar trabajo a casa, y ni siquiera “echar” horas extras gratis les está permitido. La dedicación plena, exclusiva y única, lleva a la quemazón temprana ( burn-out ), al Trastorno Adaptativo ( subdepresión para otros ) y, en definitiva, a la larga, al bajo rendimiento, a la baja productividad.
En estas ambigüedades los médicos estamos atrapados: si te dedicas en exclusiva, tarde o temprano, serás mal médico; si no te dedicas en exclusiva, aunque te lo pida el cuerpo, no te sentirás totalmente honrado. Encontrar el punto de equilibrio es la clave. Es fácil decirlo. Yo llevo muchos años diciéndomelo a mí mismo sin conseguirlo. Al menos este largo fin de semana he conseguido no estar “subdeprimido”.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Sor Juana Ines de la Cruz. Una Feminista del siglo XVII


HOMBRES NECIOS QUE ACUSAIS.....


Hombres necios que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis:


Si con ansia sin igual

solicitáis su desdén,

¿por qué queréis que obren bien

si las incitáis al mal? .


Combatís su resistencia,

y luego con gravedad

decís que fue liviandad

lo que hizo la diligencia.


Queréis con presunción necia

hallar a la que buscáis,

para pretendida, Tais,

y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro

que el que falta de consejo,

él mismo empaña el espejo

y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén

tenéis condición igual,

quejándoos, si os tratan mal,

burlándoos, si os quieren bien.


Opinión ninguna gana,

pues la que más se recata,

si no os admite, es ingrata

y si os admite, es liviana.


Siempre tan necios andáis

que con desigual nivel

a una culpáis por cruel

y a otra por fácil culpáis.


¿Pues cómo ha de estar templada

la que vuestro amor pretende,

si la que es ingrata ofende

y la que es fácil enfada?


Mas entre el enfado y pena

que vuestro gusto refiere,

bien haya la que no os quiere

y quejaos enhorabuena.


Dan vuestras amantes penas

a sus libertades alas,

y después de hacerlas malas

las queréis hallar muy buenas.


¿Cuál mayor culpa ha tenido

en una pasión errada,

la que cae de rogada

o el que ruega de caído?


¿O cuál es más de culpar,

aunque cualquiera mal haga:

la que peca por la paga

o el que paga por pecar?


Pues ¿para qué os espantáis

de la culpa que tenéis?

Queredlas cual las hacéis

o hacedlas cual las buscáis.


Dejad de solicitar

y después con más razón

acusaréis la afición

de la que os fuere a rogar.


Bien con muchas armas fundo

que lidia vuestra arrogancia,

pues en promesa e instancia

juntáis diablo, carne y mundo



A lo mejor a quien hay que ponerle una placa en el Congreso de los Diputados es a Sor Juana Inés de la Cruz, porque abogar por las mujeres en aquel siglo y siendo monja, tiene doble mérito , y no creo que nadie diga que no tenía valor democrático. Yo apoyaría la iniciativa, para que nadie descalifique a nadie sólo por su condición de ser monja.

El valor de la mirada



Estos días he estado en Cuenca impartiendo un curso de "Cómo dar malas noticias en medicina". Durante su desarrollo , volví a hacer énfasis en lo importante que es saber mirar a los pacientes.

La mirada es algo activo porque es más que ver. Ya lo decía Machado en sus Cantares (que dedicó a Ortega y Gasset) : "El ojo que ves, no es ojo porque tú lo veas/ es ojo porque te vé" .

Siempre citamos en dicho curso las dos frases que dos enfermos de cancer metastásico, en situación terminal ,indican qué les gustaría que aprendiesen los estudiantes de Medicina:
"Dígales que me dejen hablar primero a mí" ( lo que habla de la importancia de la escucha activa) , y " Dígales que llamen a la puerta antes de entrar, que saluden y se despidan y que cuando hablen conmigo ,me miren a los ojos". Como dice el Dr. Sanz Ortiz, estas dos cosas no se enseñan en las Facultades de Medicina, pero , añado yo , son tan importantes como aprender
a palpar el abdomen, ó más...
La mirada de los niños es siempre directa hacia quién les habla ó cuando les exploramos en la consulta. Cuando el niño nos mira nos está trasmitiendo sus sentimientos y está a la vez atento a nuestra mirada para captar cualquier dato que sirva para tranquilizarlo, y eso también se aprende haciéndolo. Fijaos en la mirada de la niña afgana de S. Mc Curry de 1984 mundialmente famosa publicada en N. Geographic y que se reproduce al inicio del post ¿Recordais la mirada de vuestros hijos la mañana del día de Reyes al descubrir la magia de ese momento? . ¿Acaso hay algo con más intensidad que esa mirada? . Y curiosamente todos los que vemos niños en nuestras consultas sabemos la importancia que tiene la pérdida de la vivacidad de sus ojos cuando están gravemente enfermos, y este signo es tanto más importante cuanto más pequeño es el niño, ya que se va perdiendo conforme va siendo más mayorcito .

En el diccionario de María Moliner , entre otras acepciones más comunes, se cita que "la mirada se considera como algo que sale de los ojos y llega al objeto" , es decir que interactúa con nuestro alrededor y por supuesto con las personas a las que nos dirigimos. Es algo activo. Por eso insistimos en la importancia de mirar a los ojos cuando nos relacionamos con otros y singularmente cuando lo hacemos con pacientes, que pueden estar más pendientes de lo que decimos con la mirada que de lo que decimos con nuestras palabras. A su vez , los enfermos pueden decirnos en muchas ocasiones, con su mirada , bastantes datos de su padecimiento. Recuerdo la fruición con que nos leíamos en los libros de semiología clínica la importancia de mirar los ojos de los pacientes para ver si tenían ictericia en los enfermos hepáticos, exoftalmos en los hipertiroideos, anillo corneal en los dislipémicos ó escleróticas azules en padecimientos óseos..... Con el tiempo hemos aprendido que la mirada , en sí misma, tenía más importancia que todo eso para la buena comunicación con todos nuestros pacientes. Y que bajar la mirada ,ó desviarla cuendo hablamos a alguién denota inseguridad en lo que hacemos ó decimos . No hay ninguna tecnología ,por sofisticada que sea, que sustituya a la mirada del médico hacia el paciente, y antes de utilizar siquiera cualquier proceso de razonamiento, el médico mira y observa, en busca de datos ó pistas que le ayuden a orientarse. Si el paciente percibe que ésto no lo hace adecuadamente , comenzará a estar incómodo.

Por lo tanto en la mirada del médico es tan importante aquello que mira cómo la manera en que lo hace. Cuando al final de toda la exploración y tras contrastar la opinion del paciente , emita su diagnóstico y pronóstico, el mirar a los ojos del paciente es tan extremadamente importante , que el no hacerlo hará desconfiar al enfermo de lo que digamos , por muy acertados que estemos en el proceso.

Finalizo con una dirección donde oireis el famoso Madrigal de G. de Cetina: "Ojos claros, serenos..... que pertenece no sólo por la época en que fué escrito sino por su belleza al Siglo de Oro de la poesía española y que resume como ninguno el poder de la mirada del ser humano:

lunes, 1 de diciembre de 2008

Feminismos

En una entrada anterior de este blog se ha opinado sobre la "politica de cuotas" que cada vez se plantea más en múltiples ámbitos de nuestra sociedad y que a menudo causa posicionamientos muy viscerales. Quizá por eso es importante aportar al debate matices que impidan el tremendismo y nos acerquen a lo que creo que queremos una gran mayoría de mujeres y de varones: que nuestras diferencias de sexo no impliquen ningún tipo de desventaja social como históricamente ha sucedido.



Una perspectiva historica de la lucha de las mujeres por su igualdad social quizá aporta datos fundamentales que explican algunos aspectos del debate y quizá también algunos excesos, que no por eso hay que compartir necesariamente, pero sí entender para argumentar de una forma razonable. Este pais, además, tiene una historia reciente especialmente significativa respecto a la desigualdad de sexos que curiosamente parece olvidada pero que late constantemente en la sociedad como actitudes que emergen en todos nosotros de forma bastante automática, como si lo viejo no hubiera desaparecido todavía y lo nuevo no terminara de nacer del todo.



Un breve recorrido por el “feminismo”

Primera ola: el feminismo ilustrado

Al feminismo se le considera un hijo no querido de la Ilustración. Aunque los principales pensadores de ese tiempo reivindicaron la libertad y la igualdad sobre todo lo hicieron pensando en los varones. Por ejemplo, el reputado Rousseau consideraba que las mujeres eran un “segundo sexo” y por tanto su educación debía garantizar que cumplieran su cometido: agradar, ayudar, criar hijos. Para ellas no estaban hechos ni los libros, ni las tribunas. Su libertad la consideraba odiosa y que rebajaba la calidad moral del conjunto social. “… El uno (varón) debe ser activo y fuerte, el otro (mujer) pasivo y débil. Es indispensable que el uno quiera y pueda y es suficiente con que el otro oponga poca resistencia. Establecido este principio, se deduce que el destino especial de la mujer consiste en agradar al hombre.. el mérito del varón consiste en su poder, y sólo por ser fuerte agrada".

El feminismo nace de la constatación que hacen algunas mujeres de la situación de privación de bienes y derechos que tienen, en relación con las propias declaraciones universales de derechos humanos que surgen es esos tiempos. Declaraciones que se hacen siguiendo las ideas roussonianas y que algunas mujeres asumen como propias, por eso se permiten argumentar contra sus insuficiencias. Sólo a partir de la asunción completa del nuevo paradigma sociopolítico cabe argumentar contra sus deficits y reclamar su aplicación para todos. Es de este espíritu del que nace Vindicación de los derechos de las mujeres de Mary Wollstonecraft, el primer libro explícitamente feminista. En él se cuestionan las diferencias de derechos y también los papeles sociales atribuidos a cada género que trataban de argumentarse en la moral vigente respecto al orden natural.

Hegel escribiría en su Filosofía del Derecho, que cada género tiene marcado un destino por nacimiento lo que suponía que “Ellas se mantienen y han de ser mantenidas en su propio orden, el seno indiferenciado de la naturaleza con independencia de las capacidades y dotes particulares“. En el código napoleónico la minoría de edad perpetua para las mujeres quedaba consagrada: las excluía del control sobre sus cuerpos; quedaron excluidas formalmente de los tramos educativos medios y superiores y su enseñanza primaria se declaró graciable; no tenían derecho al voto.



Frente a esto Mary Wollstonecraft supone que bastantes de los rasgos de temperamento y conducta que son considerados propios de las mujeres son en realidad producto de su situación de falta de recursos y libertad. El feminismo planteaba que la dominación masculina no era una situación que viniera determinada por la naturaleza: era una cuestión política. Y tenían que luchar por dos objetivos que sobre todo reivindicarían las feministas de la segunda ola: el derecho al voto y a la educación superior.

Segunda ola: el feminismo liberal sufraguista

En el siglo XIX se fueron consolidando los estados liberales que posibilitaban más derechos pero aparecieron nuevos argumentos para legitimar el orden social en cuanto a división de sexos. Hegel, Schopenhauer, Kierkegaard o Nietzsche, argumentaron discursos filosóficos para mantener el la misma situación: el sexo es un destino público para los varones, privado para las mujeres y los intentos de éstas de subvertir tal orden son la ruina de las comunidades.

En 1848 se produce la “Declaración de sentimientos de Seneca Falls” que fundándose en la declaración de principios de la constitución americana e invocando los derechos de igualdad, libertad y persecución de la propia felicidad declaran: "decidimos que todas las leyes que impidan que la mujer ocupe en la sociedad la posición que su conciencia le dicte, o que la sitúen en una posición inferior a la del varón, son contrarias al gran precepto de la naturaleza y, por lo tanto, no tienen fuerza y autoridad“. Así con una estrategia política no violenta las llamadas sufragistas comienzan a reivindicar el derecho al voto y a la educación superior. Tardaron unos ochenta años en conseguirlo.

En el siglo XX hubo dos guerras mundiales. Cuando los hombres fueron a la guerra sus puestos de trabajo fueron ocupados por mujeres. Después de la 2º guerra mundial, donde las mujeres mantuvieron la economía americana en trabajos que teóricamente no estaban hechos para ellas, se creo una estrategia política y cultural para que esas mujeres, ya educadas, volvieran a sus casas. Se pretendía que regresaran al espacio privado -aunque argumentando que con mayor capacidad y formación que antes- para ser buenas madres, esposas y gerentes del hogar. Se suponía que el objetivo de la mujer no era conseguir metas profesionales sino estar al servicio de la familia. Las revistas femeninas se volcaron en modular las conductas y emociones de ese tipo de mujer que tan bien se ve reflejado en las películas de Doris Day. Pero unos límites tan restringidos para mujeres, en muchos casos inteligentes y bien formadas, solo podía llevar a la frustración. Eso es lo que analizó Betty Friedan en “La mística de la femineidad”.

En 1949 se publica un libro singular de una mujer que se benefició de la excepcionalidad que permitió a algunas mujeres como ella formarse hasta muy alto nivel. En ese libro muy influyente Simone de Beauvoir cuestiona desde el principio la idea de naturaleza para legitimar la situación de la mujer: “una no nace mujer se hace mujer” (El segundo sexo 1949).

Tercera ola: el feminismo del 68

El “malestar que no tenía nombre” del que hablaba Betti Friedan encontró un responsable en los años 70: el patriarcado, el orden sociomoral y político que mantenía y perpetuaba la jerarquía masculina y que a juicio de muchas mujeres se mantenía incólume. La revuelta del 68 supuso un cambio cultural importante en los países occidentales. Se cuestionó todo un orden social y se reivindicaron nuevas libertades individuales. Las mujeres constataron que a pesar del derecho al voto, a la educación y al ejercicio profesional todavía no habían conseguido una posición paritaria respecto a los varones. Así se plantean una revisión legislativa para volverla más igualitaria y equitativa. También hay una reivindicación de libertad sexual que se concreta en nuevas formas de pareja y reivindicación de métodos anticonceptivos. El cambio en los mores se iba produciendo en parte por difusividad y en parte con independencia del núcleo militante. Para éste, “la abolición del patriarcado" y "lo personal es político“ (llevar la reivindicación a las relaciones personales concretas) fueron los dos grandes lemas. La Política Sexual de Kate Millet y la Dialéctica del Sexo de Sulamith Firestone son autoras importantes de este periodo.

Movimientos actuales

En los años ochenta el feminismo, aunque fuera de forma muy tímida, comenzó a capilarizar la política formal. En todos los países occidentales fueron creados organismos específicos para la condición femenina. Para muchas mujeres fue quedando patente que la imagen social global seguía connotando poder, autoridad y prestigio del lado varonil, sin que las reformas ya obtenidas estuvieran variando esa inercia de modo sensible. Así que la visibilidad pública, la tomas de posiciones de poder políticas se convirtió en un objetivo importante que también tensionó el movimiento feminista.

También en los años 80 hubo una reacción conservadora sobre todo en USA y desde ella se cuestionaron los logros feministas en un intento de volver a los antiguos esquemas. Susan Faludi en “Reacción” argumentó contra esos planteamientos.

En los años 90 la política de cuotas, para conseguir una discriminación positiva, ha sido otro de los objetivos políticos para tratar de romper el techo de cristal que parecen seguir teniendo las mujeres en la vida pública y que hace que su número en la política o en altos puestos directivos sea mucho menor que la de los varones. Constituye una estrategia política, se supone que coyuntural, para conseguir un mayor igualdad social y que en muchas ocasiones crea conflicto social, ya que puede reivindicarse (y de hecho se hace) en los ámbitos más diversos. Probablemente sea más fácil de plantear en cargos electos (políticos o empresariales, donde se ventilan intereses y es importante la representación de esos intereses) que en otros ámbitos donde lo definitivo debería ser el conocimiento y no el género. El problema es que, en muchas ocasiones, este debate se produce desde posiciones muy maximalistas que ademas nos llegan simplificadas (¿y sesgadas?) por los medios de comunicación, lo que lleva a posicionamientos muy emocionales. Por otro lado la realidad es que el salto en formación y conocimiento de las mujeres ha sido tan importante en las últimas décadas que no necesita el argumento de la cuota para legitimar una posición relevancia social o intelectual.

Actualmente dentro del movimiento feminista coexisten muchas corrientes a veces contrapuestas. La confrontación entre un feminismo de la igualdad que busca una paridad con el varón y un feminismo de la diferencia que asume desde el principio una diferencia inabordable y por tanto busca una supremacía, es muy bien analizado por Elisabeth Badinter en “Por mal camino” Alianza Editorial 2003.

En el artículo La memoria colectiva y los restos del feminismo de Amelia Valcárcel (http://usuarios.lycos/politicasnet/articulos/memfem.htm) están más desarrollados algunos de los conceptos referidos en estas notas.

Género

Hoy día se habla mucho del género pero conviene saber con claridad lo que define ese concepto y como se utiliza en diferentes ámbitos sociales.
John Money en los años 50 del siglo pasado mientras investigaba con hermafroditas (que hipotéticamente no eran ni varones ni mujeres) precisó un término para referirse a los roles sociales relacionados con el sexo que tenían estos individuos y que muchas veces no concordaban con el sexo cromosómico o de las gónadas, el sexo hormonal puberal y fetal o la morfología postpuberal. No obstante en la sociedad esos individuos no tenían un rol neutro sino masculino o femenino.
Para clarificarlo rescató de la gramática el concepto género y definió el rol de género para referirse a aquellas cosas que una persona hace o dice para mostrarse a sí misma y a otros que es varón o mujer (lo que incluye las conductas eróticas pero no se restringe a ellas), y la identidad de genero como la experiencia privada de esas conductas, lo que una persona siente íntimamente que es.


En el mundo académico, sobre todo de las ciencias sociales, el término hizo fortuna y la dualidad sexo-género se asimiló a la de biología-crianza o naturaleza-cultura, de tal forma que se dejó el concepto sexo para los aspectos biológicos que se supusieron independientes del género que serían los aspectos culturales del sexo. Es decir el género comenzó a tratarse como si fuera algo neutro, desvinculado al menos potencialmente de cualquier determinismo biológico. Esto estaba en contra de lo que pensaba el propio Money que estaba convencido que lo que llamaba roles e identidad de genero eran producto de una interacción de variables biológicas y culturales, a la vez que de acontecimientos sucedidos en ciertos periodos críticos del desarrollo.


En esta misma línea, pero apoyándose en las ideas de Michael Foucault y Jacques Derrida, muchos de los discursos feministas (Betty Friedan fundó en 1966 la Nacional Organisation of Women la primera organización feminista) se apoyan en la idea de que lo masculino y lo femenino son una construcción cultural, discursos simbólicos muy basados en el lenguaje que son los instrumentos invisibles de la opresión (en este caso de las mujeres) y que por tanto pueden deconstruirse y sustituirse por otros. Esto está en la base de lo que se ha dado en llamar la lucha por lo políticamente correcto.


Para ampliar estas ideas puede consultarse:


Historia de la Terminología del Género. Ponencia de Jhon Money en el VII Congreso Nacional de Sexología, Colombia 1996. Traducción: Luis Eudardo y Nora I Yepes en http://www.kinsey.com.ar/noticia.php?id=344.

Schwanitz, Dietrich. VI. Historia del debate entre los géneros. En La cultura. Todo lo que hay que saber. Madrid. Taurus 2002. En este capítulo puede hallarse una magnífica introducción sobre el debate del género.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Día Mundial del SIDA. El Hombre que venció al VIH.

Añadir imagen
Mañana día 1 de Diciembre se celebra el Día Mundial del SIDA, y quiero llamar la atención sobre uno de los puntos calientes dela investigación actual, que no es otra cosa que la posible curación de algunos enfermos , he dicho algunos, por medio de transplantes medulares como es el caso del "hombre que venció al VIH" y del que se hace eco el diario El Mundo en :

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/11/07/hepatitissida/1226074988.html y que transcribe el caso del tratamiento de un enfermo con médula de un donante que tiene una mutación del gen necesario para que el virus infecte a las células de los afectados (la mutación delta 32 ccr5).


Además os transcribo un enlace a una página , que me han enviado mis colegas del grupo Comunicación y Salud , que dice con imágenes tantas cosas sobre esta maldita enfermedad que lo único que os pido es que lo veais. Una obra de arte:

Algo más sobre Edge y la Plataforma Tercera Cultura.Ridículo de la MInistra de Igualdad.


Sólo quería añadir algun dato más sobre los ya escrito por mi colega de blog, y es que una semana más tarde de la presentación de la Plataforma Tercera Cultura, que fué el pasado día 19 de Noviembre, la directora de programas del Gabinete de Relaciones Internacionales del Instituto de la mujer , perteneciente al Ministerio de Igualdad dirigido por ese portento llamado Bibiana Aído cuyo curriculum personal es para no creerse, envió un e-mail con el remite oficial del citado Instituto a la mencionada Plataforma para quejarse de que en su Consejo de Redacción , formado por 5 personas, sólo hubiera una mujer, concretamente Mª Teresa Giménez Barbat (Antropóloga y una de las fundadoras de la Plataforma).

Es decir, que en este bendito país, ante la eclosión de un portal que tiene como objetivo la convergencia de la ciencia con las humanidades, y promovido por intelectuales y científicos de la talla de F. Savater, Manuel Toharia , Carlos Martinez Gorriaran, Arcadi Espada, Roger Corcho y otros que no cito para no hacerme prolijo , no se preocuparon ni la Ministra de Ciencia y Tecnología ,ni la de Cultura ni el Ministerio de innovación... sólo el Mº de Igualdad, no para felicitarles y desearles una vida larga y fecunda, sino para ..........reñirles por no cumplir la proporción de sexos que éstos "elementos" han acordado que es sano para que todo funcione.

Así nos va en Ciencia , Tecnología y Cultura. Es más importante la imagen que el contenido. El parecer que el ser.,lo periférico que lo esencial...

Algún día la sociedad se dará cuenta de los cantamañanas que estamos manteniendo en puestos de responsabilidad científica y cultural y reaccionará de forma adecuada para que pòdamos secundar iniciativas como la de Cultura 3.0 que nos conectan a un pensamiento moderno y rico en matices , más allá de nuestras miserias interiores.

Aún sigue vigente aquella frase que dijo un vasco universal , amante de España y de Castilla, como Miguel de Unamuno: "Me duele España".