-Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un chino poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El hombre se dirige al chino, y le pregunta:
“Si”, respondió el chino... “Cuando el suyo venga a oler sus FLORES.”




Pero este caso es peor aún, pues además de que no lo cubre la seguridad social, seguramente no encontrará a ningún médico que se las recete, ni siquiera ésos a los que las farmacéuticas les animan de vez en cuando a no optar por genéricos.
Estas pastillas están indicadas para el tratamiento sintomático del dolor ajeno. Ustedes quizás no acaben de entender lo que quiere decir esto, pero seguramente sí que hayan tenido alguno de sus síntomas. Y es que esta dolencia afecta a la totalidad del mundo desarrollado. Los síntomas comunes suelen ser molestias, irritación o dolores que se inician en la parte interna de la cabeza, más o menos junto a esa glándula llamada conciencia.
Los efectos secundarios de esta enfermedad le obligan a uno a agachar la cabeza, mirar hacia otro lado o apagar la tele cada vez que salen imágenes que nos recuerdan que el mundo ahí afuera no es tan bonito como parece.
En realidad estas pastillas no son más que caramelos de mentol, y forman parte de una campaña de Médicos sin Fronteras denominada Pastillas contra el dolor ajeno. Estas pastillas se venden en farmacias al precio de 1€ contienen caramelos de mentol y con la recaudación se tratarán a millones de personas que sufren enfermedades olvidadas como el chagas, el sida infantil, la malaria…
Me ha parecido una campaña muy original y en la que todos podemos colaborar fácilmente, pues no es necesario asociarse a ninguna ONG o realizar una transferencia bancaria. Simplemente hace falta acercarse a una farmacia y comprarlas por 1 €.