La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

domingo, 26 de diciembre de 2010

Un pálido punto azul.......

-Este vídeo , muestra pensamientos del físico-astrónomo-filósofo americano Carl Sagan  que intentó toda su vida acercar la ciencia a la población , mostrándola como una manera de pensar y descubrir el mundo: desde las partículas elementales, constituyentes últimos de la materia, a los organismos vivos, la comunidad de seres humanos en una integridad global y el Universo contemplado en toda su magnitud.
Es , en definitiva una lección de humildad , que debería verse de forma obligada  al  inicio de cada día  por parte de todos los gobernantes de la Tierra , para tener una buena referencia para tomar decisiones importantes:


Un test de memoria fotográfica

-Aqui teneis un ejercicio de memoria divertido.. Es fácil y rápido de hacer y te puede indicar  cómo andas de  habilidad para recordar los rostros de las personas.


EL TEST CONSTA DE TRES PARTES:

1.- EN LA PRIMERA PARTE, OBSERVARÁS
  DOCE FOTOS.
Pasan solas cada 4 segundos.

5 MINUTOS DE DESCANSO

2.- EN LA SEGUNDA PARTE, OBSERVARÁS
   OTRAS DOCE FOTOS.

5 MINUTOS DE DESCANSO


3.- EN LA TERCERA PARTE APARECERÁN
  48 FOTOS Y TE PREGUNTARÁN SI CADA  UNA DE ÉLLAS, APARECE EN LA PRIMERA  PARTE, EN LA SEGUNDA PARTE O SI NO  APARECIERON NUNCA.

CUANDO HAYAS TERMINADO, APARECERÁ
  TU RESULTADO.

Inicia haciendo...
Click  Aquí

viernes, 24 de diciembre de 2010

-EL OASIS. Un cuento de Navidad para el cambio



Érase una vez un explorador que había iniciado un hermoso viaje.
Un día se cruzó con una caravana que viajaba por el desierto, y se unió a ella para hacer más cómodo su viaje.
Durante el día tenía que soportar un fuerte calor, y por la noche el
frío intenso del desierto, pero también podía apreciar la belleza de las dunas y del cielo estrellado de la noche.
La caravana avanzaba lentamente, sin detenerse, paso a paso, duna a duna. Era una caravana silenciosa donde todos iban muy cubiertos para protegerse del viento y de la arena. Sin embargo, sentía la cercanía de sus compañeros de viaje en las breves miradas que se cruzaban entre ellos, unas miradas concentradas, fuertes, y de profunda determinación.
Y la caravana continuaba avanzando paso a paso, duna a duna.
- Árboles, allí hay árboles – gritó emocionado el explorador.
- Es un hermoso Oasis – comentó una mujer de la caravana – podremos descansar y reponer fuerzas antes de continuar el viaje.
El Oasis era el lugar más hermoso que había visto el explorador.
Acamparon entre los árboles y las palmeras, y se fueron a bañar al estanque. Por unos momentos se olvidaron del desierto y de su viaje.
Las noches eran maravillosas. Tumbados bajo el cielo estrellado, el silencio de la noche era acompañado por la conversación entre amigos de viaje. Unos días inolvidables, llenos de paz, sin peligros, sin preocupaciones, todos bajo la protección del Oasis.
Pero llegó el día en que había que partir.
Esa noche, el explorador pensaba, ¿por qué tengo que irme?, aquí tengo todo lo que necesito. Y decidió quedarse en el Oasis.
Por la mañana todos partieron, menos el explorador. Disfrutó de muchos días felices. Otros viajeros vinieron y también continuaron su viaje, pero él permaneció en el Oasis.
Una tarde sintió un escalofrío, había un viento más caluroso. Miró a lo lejos, solo arena y dunas, nada más. Sintió miedo por primera vez desde que llegó. Esa noche no durmió bien, tuvo un sueño agitado,
con preocupaciones, en él veía que el agua del estanque se agotaba, los árboles se secaban, y la arena del desierto ocultaba el Oasis.
Por la mañana fue a bañarse y se miró en el agua, observó su barba, su rostro y sus ojos, que habían perdido brillo, habían perdido vida.
El temor y la preocupación se habían ido adueñando de su ser, como en su sueño el desierto se adueñaba del Oasis.

- No puedo irme ahora, y perder todo esto, y si no encuentro otro Oasis, todo es tan incierto – se decía a sí mismo.
Recordó a sus compañeros de viaje y se preguntó dónde estarían, y si habrían encontrado otros Oasis en su largo viaje.
- Quizás debí haberme ido con ellos, y ahora estoy aquí, solo - pensaba.
Durante todo el día estuvo inquieto y temeroso, pero al atardecer se quedó observando como el sol se ponía lentamente, y pensó:
- Te vas y me dejas, pero sé que mañana estarás aquí de nuevo conmigo - y saludó al fiel Sol que siempre se iba y siempre volvía.
Se sentó bajo uno de los árboles cercanos al estanque y recordó una antigua técnica para concentrarse, para detener la agitación de su mente, y así poder ver con mayor claridad lo que tenía que hacer.
- Sentado con la espalda recta, en posición cómoda y relajada, para que el cuerpo no me moleste mientras me concentro. Mis manos sobre el regazo, mis ojos cerrados, y mi mente observando con calma mi respiración. Observo como el aire entra y como el aire sale. Mi respiración natural, sin forzar. Observo mi respiración hasta que mi mente se quede en calma, como el agua de este estanque.
Veo mis pensamientos pasar como nubes, y les dejo ir. Estoy aquí, sentado y en calma, observando mi respiración – se dijo a sí mismo.
Toda la noche se quedó sentado hasta que su mente se silenció, y pudo escuchar la voz de su interior. Entonces recordó el motivo de su viaje, y que había olvidado por el espejismo de este hermoso Oasis.
El Oasis había sido como una trampa, porque al olvidarse de sus profundas convicciones había perdido la fuerza que de ellas recibía.




Al salir de su concentración, antes del amanecer, fue consciente de toda la vida que aún le quedaba por vivir.
El Oasis sólo era una etapa más.
Y vio como el Sol comenzaba a iluminar de nuevo el desierto, y hacia él se dirigió, con paso firme, dispuesto a avanzar, dispuesto a vivir.
DEDICATORIA
Este cuento está dedicado a todos aquellos, hombres y mujeres, que  están en dificultades.
“A veces el destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán?. Más esperamos que así sea, y sabemos que así será” (Goethe)

Gracias a mis amigos Maxi y Ana por su  mensaje.
FELIZ NAVIDAD  A TODOS . GRACIAS POR VUESTROS COMENTARIOS Y APORTACIONES Y QUE EL PROXIMO AÑO SEA BALSÁMICO PARA VOSOTROS.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La Vida es así?

-Pués a mí me parece que este pequeño vídeo contiene tantas verdades que probablemente haya que  volverlo a ver con cierta frecuencia, sobre todo en tiempos de desconcierto , tribulación y desasosiego. A mí me ha gustado tanto que no me he resistido a mostrároslo:



martes, 21 de diciembre de 2010

Contra la Ley Sinde

-Menos mal que la citada Ley , ha sido paralizada en el Congreso, porque, de nuevo , el fantasma de la represión sobrevolaba Internet, amenazando con clausurar todo loque no fuera "políticamente correcto". Por, eso mismo , por el riesgo de que se clausuren blogs y fuentes de información "no adictas al poder", me posiciono en contra de dicha ley con esta estupenda viñeta de J. Mora:


lunes, 20 de diciembre de 2010

La brecha de Rolando : entre la Gestión y la Asistencia

-Cuando oyes hablar a un político ó a un gerente respecto a la organización de la Asistencia, a menudo escuchas un discurso lleno de palabras como organización, gestión del tiempo, distribución de cargas, burocracia, medidas de contención del gasto...... Incluso aunque esten dichas con la mejor de las intenciones, en cuanto vuelves a la consulta se demuestra que son falacias en un contexto descomunal de presión asistencial, que no parece sean capaces de disminuir ni  poner medidas en marcha para racionalizarla.

La realidad del día a día en la consulta hace que convivas con un espectro muy amplio de trastornos que van desde el catarro banal de vías altas , que probablemente no debería acudir a la consulta pero que ahí está , consumiendo más de cinco minutos de tiempo ,ya que tienes que descartar otras cosas con la anamnesis y la exploración además de explicarle al paciente el tratamiento y , seguidamente, anotarlo en el programa informático, hasta un cólico biliar que precisa una valoración más sosegada, muchas veces cogerle una vía venosa por parte de la enfermera y mantenerlo en observación con el tratamiento e incluso una ecografía en la consulta para descartar una colecistitis y eso con toda seguridad te lleva mucho más de diez minutos, amén de estar dándole una vuelta de vez en cuando hasta que le pasa el suero y te planteas enviarlo al domicilio sin precisar valoración hospitalaria (somos expertos en incertidumbre y por eso se va al domicilio con tratamiento sin más pruebas complementarias, lo que sería impensable en el hospital). Y así con un EPOC que se reagudiza, una anciana que precisa una valoración geriátrica ó una sospecha de un deterioro cognitivo progresivo con la angustia que ello conlleva a familiar y paciente................. Y en medio de todo eso se injertan otras "urgencias" ó "pseudourgencias". que a veces te hacen tener que abandonar la consulta y alterar la ya muy alterada ,en tiempo, agenda disparatada a que se refieren los políticos y gerentes cuando hablan de demora cero en Atención Primaria. Es entonces cuando te das cuenta de que la brecha entre gestión y asistencia es demasiado amplia, como para esperar cambios y amenaza el desasosiego.
Menos mal que esta mañana, tras una mañana como la descrita más arriba , ha finalizado con un paciente sin cita, cerca de las tres de la tarde y con todas las recetas por hacer (en mi centro ahora la enfermería no hace recetas por rebote con la productividad, y a lo mejor tiene parte de razón), que me ha pedido que si tenía unos momentos para hablar de su hija, recién diagnosticada de Esclerosis Múltiple. Estaba muy angustiado como es natural, y durante el tiempo que ha durado nuestro encuentro , el llanto entrecortaba a menudo su relato de preocupación. Menos mal que,entonces, se  me ha olvidado el tiempo y he tratado de hacer lo que la Medicina siempre ha procurado: ofrecerle consuelo, e intentar transmitirle esperanza y la seguridad de que podrá apoyarse en su médico siempre que lo necesite. Su despedida con un "muchisimas gracias" me ha hecho sentirme tan bién que me he olvidado de las agendas, los gerentes y todas las demás cosas que a veces nos distraen de lo importante.
 Porque  la vida se abre y se abrirá paso siempre , a pesar de las estúpidas agendas, que , algún día , sin duda cambiarán.

domingo, 19 de diciembre de 2010

La Isla de las Flores

- Éste documental. del brasileño Jorge Furtado, el cineasta de cortos  más conocido de Brasil, aunque tiene más de veinte años de antiguedad, vuelve a tomar un sitio de actualidad, en un mundo que tiene trastocados sus  valores y donde el dinero vale más que las personas, donde los animales viven mejor que muchos seres humanos , que no han cometido otra falta que nacer en un país pobre ó peor aún empobrecido por la codicia de otros que no tienen ningún pudor en hacer grandes declaraciones políticas de solidaridad mientras miles de  personas padecen las consecuencias de su ambición sin límites y que se considera el paraíso del bienestar.
Aunque el corto se inicia , aparentemente con una estética biologicista , os recomiendo que no dejeis de sguirlo hasta el final , porque seguro os dará para reflexionar  en estos tiempos de tribulación para muchos, y para cobrar conciencia de algunas aberraciones de nuestro llamado  Estado del Bienestar.