- Lo del ratoncito Pérez en nuestros tiempos, ya medianamente lejanos, era una manera de hacer agradable la melladura de los primeros dientes cuando éstos caían. Lo normal era que te dejaran entre cinco y diez pesetas , que trasladado a estos tiempos serían como 4 a 8 céntimos , cosa que parecería una miseria incluso en estos tiempos de crisis. Sin embargo éstos días he oído a algunas madres que tienen niños en esas edades verdaderas barbaridades y me he acordado de éste chistecillo que tenía en mi archivo. Hasta en estas pequeñeces se están maleducando a algunos peques:
La Utopía
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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sábado, 4 de mayo de 2013
sábado, 31 de julio de 2010
Tanorexia .
-Se trata de un fenómeno reciente, acuñado hace sólo cuatro años. Aunque afortunadamente todavía no está extendido, ya se conocen casos de personas afectadas por la tanorexia, término que define a aquellos que viven obsesionados por exhibir un cuerpo moreno. Las personas que lo padecen, tanto hombres como mujeres, no tienen límite a la hora de ponerse bajo los rayos del sol.
Además de los problemas de base psicológica que hay detrás de esta adicción, las autoridades sanitarias y las asociaciones contra el cáncer llevan a cabo durante todo el año pero especialmente en la época de verano, campañas para prevenir el cáncer de piel y el melanoma, ya que esta adicción aumenta considerablemente el riesgo de contraerlo.
Es la hora del consumo emocional como dice Salcedo Aznal.
Un ejemplo de este tipo de consumo puede encontrarse en la atracción por el lujo y la calidad excelente a expensas de actividades como los spas y balnearios múltiples, consumo de delicatessen y similares ó viajes de aventura y exóticos
Así se dice que Eros Y Tanatos se incorporan al consumo y junto a la necesidad de sentirse seguros y estables física , emocional ó económicamente la gente se siente atraída por practicar puenting , parapente ó rafting porque parece que si no lo hacen sus vidas carecen de emociones y aventuras que contar Y en ese sentido se inscribe este nuevo disparate de los cánones sociales de belleza. Así ,me ha llamado la atención la cantidad de mujeres muy morenas en lugares donde las horas de sol no son una de sus características como algunas comarcas gallegas ó similares.
Estaremos también alerta de estas nuevas costumbres perversas que hacen su Agosto a expensas de los más entregados a campañas televisivas y "cultura de programas del corazón"
Además de los problemas de base psicológica que hay detrás de esta adicción, las autoridades sanitarias y las asociaciones contra el cáncer llevan a cabo durante todo el año pero especialmente en la época de verano, campañas para prevenir el cáncer de piel y el melanoma, ya que esta adicción aumenta considerablemente el riesgo de contraerlo.
Es la hora del consumo emocional como dice Salcedo Aznal.
Un ejemplo de este tipo de consumo puede encontrarse en la atracción por el lujo y la calidad excelente a expensas de actividades como los spas y balnearios múltiples, consumo de delicatessen y similares ó viajes de aventura y exóticos
Así se dice que Eros Y Tanatos se incorporan al consumo y junto a la necesidad de sentirse seguros y estables física , emocional ó económicamente la gente se siente atraída por practicar puenting , parapente ó rafting porque parece que si no lo hacen sus vidas carecen de emociones y aventuras que contar Y en ese sentido se inscribe este nuevo disparate de los cánones sociales de belleza. Así ,me ha llamado la atención la cantidad de mujeres muy morenas en lugares donde las horas de sol no son una de sus características como algunas comarcas gallegas ó similares.
Estaremos también alerta de estas nuevas costumbres perversas que hacen su Agosto a expensas de los más entregados a campañas televisivas y "cultura de programas del corazón"
lunes, 14 de septiembre de 2009
No Todo es Fútbol

Carlos Chordá en un artículo de El escéptico digital nº 6 (232) que me parece muy acertado comenta:
No cabe duda de que somos seres pasionales. Una de las principales (pre)ocupaciones de muchos, llegando a ser una auténtica obsesión, es la marcha del club de sus amores. Como si de un carácter hereditario se tratara, el gen del fútbol se transmite de generación en generación poniéndose de manifiesto el fenotipo correspondiente: camiseta oficial los domingos y fiestas de guardar, canto desaforado del himno lo mismo en cenas de cuadrilla que en la boda de la prima, odio incondicional al “otro” equipo...
Mientras no se desmadre, el apego a los colores no pasa de ser una afición tan respetable como la brisca o la pesca con cucharilla. Incluso cuando se manifiesta con un fervor que podríamos considerar como religioso. Porque lo cierto es que hay quien no termina de encontrar muchas diferencias entre los sentimientos religiosos y los balompédicos. Allá cada cual.
Sin embargo, en la vida no todo es fútbol. Bien está manifestar por el equipo un amor irracional (o arracional, si se me permite usar tal expresión: no es la razón quien guía esos sentimientos), pero este tipo de apegos no debería empapar otros ámbitos, porque entonces pueden salpicarnos a los demás. En política, pongamos por caso. Debemos tener siempre presente que los representantes que salgan elegidos, de entre lo que podamos elegir, van a tomar decisiones que nos van a afectar a todos en aspectos tan diversos como cuál va a ser el salario mínimo, por dónde va a pasar un tren de alta velocidad, qué asignaturas van a estudiar nuestros chavales o a qué edad van a poder entrar en una prisión.
Hay muchos y buenos motivos para pararse a pensar, con frialdad, calculadamente, a quién vamos a dar nuestro voto. O incluso si vamos a ejercer ese derecho. Por eso me resulta bochornoso, cuando llega la época electoral, ver a esas hordas de hinchas que llenan estadios, frontones, auditorios, adorando a su equipo –político-, riendo las gracias de su ídolo y abucheando al equipo contrario. Gente que seguiría depositando una fe ciega en el líder aunque a éste le pillaran abusando de su anciana madre. A diferencia de la pasión por los clubes de fútbol, que poco (aunque a veces no tan poco) nos afecta a los que carecemos del gen, una elevada proporción de “fieles hasta la muerte” de su partido político pueden estar decidiendo el rumbo de las naciones.
Algo parecido pasa con cuestiones científicas. Por supuesto, no con todas. Nadie toma partido a favor o en contra de la ley de la gravitación universal, o de la velocidad de la luz, o de la polinización de los jazmines. En estos terrenos, las cosas son como son, y lo que pensemos de ese tipo de realidad, nos guste o no, es completamente indiferente.
Debería sorprendernos, por la misma razón, el hecho de que una parte muy importante de la población elija bando –no se puede llamar de otra manera- ante la conveniencia de la vacunación universal, la peligrosidad de las radiaciones de las antenas de telefonía, el cambio climático, los cultivos transgénicos, la teoría de la evolución biológica, las centrales nucleares... Claro que todos tenemos derecho a opinar, pero los efectos biológicos de las radiaciones son tan opinables como la velocidad de la luz en el vacío; en cuanto a cuestiones como los transgénicos o las células madre, cuántos de los que sientan cátedra al respecto deberían hacer examen de conciencia y admitir lo poco que saben del tema...
No voy a entrar en qué opción es la mejor, porque no me refiero a eso. Para ser sincero, yo ni siquiera lo tengo claro en algunos casos.
Pero es muy fácil errar si se toman decisiones sólo porque una mayoría enarbole una bandera con la misma reflexión con que anima a su equipo de fútbol.
Y yo añadiría ¿se aplicará la ley de la ventaja en cuestiones de ciencia? ¿y el fuera de juego?
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