Por eso hemos dicho Basta ya.
La Utopía
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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martes, 29 de enero de 2019
Plataforma por la Dignidad de la Atención Primaria de Castilla la Mancha
- En Castilla La Mancha se constituyó antes de terminar el año pasado la Plataforma por la Dignidad de la Atención Primaria, que persigue , en esencia los mismos objetivos que otras Asociaciones de profesionales que se han constituido en el resto de España ; intentar que el deterioro de la Atención Primaria en nuestro país se detenga. Es curioso cómo se ha ninguneado a la Atención Primaria por los políticos de uno y otro signo que han dirigido la Sanidad en las diferentes Comunidades Autónomas.,, que han conseguido ponernos a todos de acuerdo en que Basta ya de proclamar que somos la Columna Vertebral del Sistema durante cada proceso electoral y luego olvidarse de lo que es y significa la Atención Primaria dejandola vacía de operatividad y en caída libre sin resolver ninguno de los problemas que ellos mismos han creado y alentado.
Por eso nos hemos puesto en marcha y esta vez , no nos vamos a conformar sólo con promesas y estamos dispuestos a llegar hasta el final porque esto ya no aguanta más con estos mimbres: no podemos seguir cubriendo bajas, ausencias, vacaciones, permisos, cursos......no podemos seguir sin acceso a pruebas complementarias en pleno siglo XXI, como si estuvieramos en el siglo XIX, no podemos seguir viendo 50 pacientes al día a costa de la seguridad de los pacientes y el Burn-out de los profesionales, no queremos ver cada día a personas como si fueran ganado , porque son pacientes, seres humanos que confían en nosotros y en nuestra capacidad profesional. Y todo eso está en riesgo de perpetuarse y empeorar aún más las cosas.
Por eso hemos dicho Basta ya.
Por eso hemos dicho Basta ya.
jueves, 17 de octubre de 2013
Más de lo mismo
- Tomado de Diario Médico:
Hablan los directores de centros de salud
Atención primaria se siente despreciada
Treinta jefes de equipos de primaria,
de unidades y de centros de salud opinan en DM sobre la sanidad. Claman
por la falta de apoyo de la Administración y del resto de
especialidades.
Laura G. Ibañes. Madrid | laura.gutierrez@diariomedico.com
| 14/10/2013 00:00
Primaria no se siente ni apoyada ni valorada. Ni por la
Administración ni por el resto de especialidades. Así queda reflejado
con rotundidad en las opiniones expresadas por treinta directores de
centros de salud, jefes de equipo de atención primaria y de unidades de
gestión clínica de la práctica totalidad de las autonomías, sondeados
por DM sobre los principales problemas que afectan a la profesión.
Preguntados sobre el principal problema al que se enfrenta la atención primaria, 18 de los 30 directores de centros de salud han señalado que se trata de la escasa valoración de la profesión y la falta de apuesta de la Administración por la primaria, muy por encima de otras opciones como la burocracia o la falta de medios económicos y humanos .
Más rontunda ha sido aún su respuesta al preguntar directamente si la Administración apoya suficientemente a la primaria en comparación con la red hospitalaria. El no ha sido tan rotundo como unánime. Los treinta han optado por el "no, en absoluto; el sistema centra todos sus esfuerzos en los hospitales".
La sensación de desprestigio y abandono se ve con claridad también al preguntar por qué razón las plazas de Medicina de Familia son las últimas en ser elegidas por los MIR. Para 25 de los 30 responsables de centros de salud sondeados se debe a que "la Medicina de Familia no es valorada ni por la Administración ni por el resto de especialidades médicas", mientras que tan sólo tres de ellos han dicho que se debe a que las perspectivas laborales son malas y uno de ellos a que no se forma adecuadamente durante el Grado en Medicina de Familia.
La sensación de falta de valoración en este sentido es si cabe mayor teniendo en cuenta que otra de las opciones posibles era la escasa retribución de primaria en comparación con especializada, cuestión de la que también se quejan pero que, en su opinión, pesa menos (no ha sido elegida por ninguno) que la baja valoración percibida.
Incluso en la pregunta abierta contestada por los directores de centros, esta crítica es una constante en sus respuestas, donde se acusa a los políticos de decir que la primaria es el eje del sistema pero no apoyarla con medios ni económicos ni humanos, ni tan siquiera responder a la petición de asumir mayor resolución. Las gerencias únicas, afirman algunos de ellos, están agudizando además el abandono de AP retrayendo recurso para los hospitales.
Preguntados sobre el principal problema al que se enfrenta la atención primaria, 18 de los 30 directores de centros de salud han señalado que se trata de la escasa valoración de la profesión y la falta de apuesta de la Administración por la primaria, muy por encima de otras opciones como la burocracia o la falta de medios económicos y humanos .
Más rontunda ha sido aún su respuesta al preguntar directamente si la Administración apoya suficientemente a la primaria en comparación con la red hospitalaria. El no ha sido tan rotundo como unánime. Los treinta han optado por el "no, en absoluto; el sistema centra todos sus esfuerzos en los hospitales".
La sensación de desprestigio y abandono se ve con claridad también al preguntar por qué razón las plazas de Medicina de Familia son las últimas en ser elegidas por los MIR. Para 25 de los 30 responsables de centros de salud sondeados se debe a que "la Medicina de Familia no es valorada ni por la Administración ni por el resto de especialidades médicas", mientras que tan sólo tres de ellos han dicho que se debe a que las perspectivas laborales son malas y uno de ellos a que no se forma adecuadamente durante el Grado en Medicina de Familia.
La sensación de falta de valoración en este sentido es si cabe mayor teniendo en cuenta que otra de las opciones posibles era la escasa retribución de primaria en comparación con especializada, cuestión de la que también se quejan pero que, en su opinión, pesa menos (no ha sido elegida por ninguno) que la baja valoración percibida.
Incluso en la pregunta abierta contestada por los directores de centros, esta crítica es una constante en sus respuestas, donde se acusa a los políticos de decir que la primaria es el eje del sistema pero no apoyarla con medios ni económicos ni humanos, ni tan siquiera responder a la petición de asumir mayor resolución. Las gerencias únicas, afirman algunos de ellos, están agudizando además el abandono de AP retrayendo recurso para los hospitales.
lunes, 1 de junio de 2009
Atender un parto. Un reto, fuera del hospital
Es muy posible que los nuevos residentes de cuatro años de formación , estén mejor preparados para ejercer como médicos de familia. Pero hay algunas situaciones , para las que conviene que no olviden que pueden presentarse fuera de donde han aprendido a atenderlo, es decir fuera del hospital,y una de ellas es la asistencia al parto normal. Nosotros , los viejos médicos titulares , hemos tenido que asistir a más de uno y lo único que hay que hacer, si todo viene bién, es tener paciencia y sólo ayudar a que lo natural tenga lugar, con unos mínimos de asepsia y unos pcos conocimientos.Yo , he tenido que atender dos partos fuera del hospital ( por supuesto sin yo quererlo) y aunque no se pasa bién, todo terminó favorablemente para madre e hijos y la sensación que te queda es de una satisfacción como pocas veces.
Pero , como no es algo habitual, lo normal es que el parto tenga lugar en el hospital , os dejo este video de recuerdo , que aunque tenga lugar en el paritorio, nos ayuda a actualizar conocimientos. La última parte del vídeo es de un parto por cesárea, pero en su mayoría (ocho minutos) se dedica al parto normal.
Y, por sùpuesto,no olvidar la expulsión de la placenta:
Pero , como no es algo habitual, lo normal es que el parto tenga lugar en el hospital , os dejo este video de recuerdo , que aunque tenga lugar en el paritorio, nos ayuda a actualizar conocimientos. La última parte del vídeo es de un parto por cesárea, pero en su mayoría (ocho minutos) se dedica al parto normal.
Y, por sùpuesto,no olvidar la expulsión de la placenta:
lunes, 9 de febrero de 2009
El papel del médico de familia
La Sanidad en Madrid está movida. En http://buengobiernosns.blogspot.com/2009/01/mis-crticas-la-sanidad-de-madrid.html Jose Rebullo cuelga el análisis técnico que presentó recientemente a la asamblea de Madrid. Recogo un par de párrafos referidos al papel de la atención primaria en una posible reforma del sistema:
"...Así, se precisa una revitalización de la atención primaria, reforzando el papel de “médico personal” que ha de desempeñar el médico de familia o generalista del futuro, como agente y consejero estable y próximo del paciente; para ello hay que desburocratizar y apoyar su trabajo. Igualmente, debemos relanzar el papel comunitario de la enfermería de atención primaria. Y finalmente, plantear esquemas piloto de fórmulas de estructuración de los equipos de atención primaria que permitan una mayor autonomía e identidad profesional, más capacidad de auto-organización, y que faciliten el reforzamiento del papel de la atención primaria en su función de abogacía y consejo al paciente.
Y sobre esta base, acometer una reorganización amplia de la atención especializada, tanto en el papel del hospital y las especialidades en el apoyo a la atención primaria y la prestación de servicios secundarios, como también en delimitar las unidades de alta especialización que han de coordinarse a nivel regional, para dar servicios de mayor calidad y eficiencia, y también para estar en buenas condiciones de responder al conjunto del SNS ofreciendo la excelencia y alta especialización de Madrid como activo al servicio de todos."
La importancia del médico personal, integrador, que es capaz de discriminar los malestares y aconsejar al paciente en sus contactos con el nivel hospitalario. Para ello hay que desburocratizar y apoyar ese trabajo. Imagino que con recursos, con tiempo, con la posibilidad de pedir más pruebas que podemos recibir informadas, con una comunicación mucho más fácil y rápida con el hospital. Me gusta esta música. Pero avanzamos hacia ese horizonte...
"...Así, se precisa una revitalización de la atención primaria, reforzando el papel de “médico personal” que ha de desempeñar el médico de familia o generalista del futuro, como agente y consejero estable y próximo del paciente; para ello hay que desburocratizar y apoyar su trabajo. Igualmente, debemos relanzar el papel comunitario de la enfermería de atención primaria. Y finalmente, plantear esquemas piloto de fórmulas de estructuración de los equipos de atención primaria que permitan una mayor autonomía e identidad profesional, más capacidad de auto-organización, y que faciliten el reforzamiento del papel de la atención primaria en su función de abogacía y consejo al paciente.
Y sobre esta base, acometer una reorganización amplia de la atención especializada, tanto en el papel del hospital y las especialidades en el apoyo a la atención primaria y la prestación de servicios secundarios, como también en delimitar las unidades de alta especialización que han de coordinarse a nivel regional, para dar servicios de mayor calidad y eficiencia, y también para estar en buenas condiciones de responder al conjunto del SNS ofreciendo la excelencia y alta especialización de Madrid como activo al servicio de todos."
La importancia del médico personal, integrador, que es capaz de discriminar los malestares y aconsejar al paciente en sus contactos con el nivel hospitalario. Para ello hay que desburocratizar y apoyar ese trabajo. Imagino que con recursos, con tiempo, con la posibilidad de pedir más pruebas que podemos recibir informadas, con una comunicación mucho más fácil y rápida con el hospital. Me gusta esta música. Pero avanzamos hacia ese horizonte...
viernes, 23 de enero de 2009
Lo que hacemos ...

Todo tipo de informes y certificados por las causas más peregrinas, recetas de todo tipo y origen (especialistas, privados, residencias, amigos, vecinos, internet, peluqueras, etc.), partes de incapacidad sin criterio, ni posibilidad de control.
Todo ello sin ayuda de ningún tipo, bordeando la legalidad y cayendo muchas veces en el servilismo.
Un colectivo que no tiene la fuerza y dignidad suficiente para solucionar definitivamente esta cuestión, probablemente no sea capaz de resolver ningún problema importante. Es difícil encontrar un grupo tan acomodaticio, falto de carácter y liderazgo como el de los médicos de atención primaria del sistema sanitario público de salud.
Rafa Bravo dixit http://rafabravo.wordpress.com/2009/01/21/y-lo-que-se-hace-es/
(ver también lo que hay que hacer en http://rafabravo.wordpress.com/ )Y más que hacemos y a lo que nos resignamos (esto lo digo yo, a bote pronto, en función de lo que vivo cada día y se me viene ahora a la cabeza):
- Ver a diario listas de pacientes que impiden un mínimo rigor en el manejo clínico aceptando como normal una práctica precaria y elemental (demasiado rápida en cualquier caso) que impide el desarrollo de nuestra especialidad y que inevitablemente conduce a errores o a deterioros evitables de la relación asistencial por no poder satisfacer las expectativas del paciente. Aceptar ver todos los que se apuntan en la lista hasta las 14 horas por el motivo que sea para satisfacer las expectativas que crean nuestros políticos.
- Recetar largas listas de fármacos en muchos casos no prescritos por nosotros sin la posibilidad de analizar con un mínimo rigor las interacciones que inevitablemente se producen entre ellos.
- Asumir las listas de espera del hospital (lo que supone que el paciente sigue viniendo con frecuencia a nuestra consulta y sigue siendo responsabilidad nuestra) sin recibir siquiera un informe clínico cuando al fín es visto por el especialista en la consulta correspondiente(que tiene un número limitado de pacientes y un tiempo mínimo por cada uno de ellos) . Y que esto no sea reivindicado por la GAP año tras año.
- Asumir que no podemos recetar ciertos fármacos o accesorios que precisan visado pero cuyo control depende de nosotros: pañales, alimentación enteral, Plavix, sillas de ruedas, etc.
- Tener limitada la petición de pruebas complementarias y el acceso a los resultados de las solicitadas por el especialista hospitalario. Por ejemplo anatomía patológica.
- Aceptar que nuestra historia clínica informática no sea la misma que la del hospital (o a la inversa) y común para todo el pais. Esto solucionaría muchos de los problemas de coordinación y comunicación entre los dos niveles. Y mejoraría de inmediato la calidad de atención de los pacientes.
- Aceptar no conocer ningún tipo de indicadores de calidad clínica de nuestros Hospitales de referencia. Igualmente que no se hagan estudios naturalistas sistemáticos (fáciles de llevar a cabo en una historia informática) para evaluar la eficacia de lo que estamos haciendo.
- Aceptar llevarse a lavar la lencería a nuestra casa después de una guardia aunque esté manchada de sangre u otros fluidos potencialmente peligrosos. Tener que mendigar un pijama o una bata porque no te quieren dar más de uno al año, aunque hagas varias guardias al mes. (¿es imaginable esto en un hospital, en un quirófano por ejemplo?).
- Aceptar ser evaluado e incentivado por el ahorro en farmacia pero que no haya ningún tipo de evaluación de la calidad clínica. Es imposible mantener un mínimo prestigio como especialidad si la consulta de atención primaria la puede pasar cualquiera (y sabéis a qué me refiero).
- Aceptar que las consultas de atención primaria, las urgencias de atención primaria y las urgencias hospitalarias sean los puntos más precarios del sistema de salud. Curiosamente donde los médicos de familia trabajamos mayoritariamente.
- Aceptar formar MIR en unas condiciones que no permiten la docencia. ¿Cuántos centros docentes tienen demandas por debajo de 30 como marcan los ratios exigidos?. ¿Para qué los estamos preparando desde el principio?.
- Aceptar que la entrada en cada servicio de salud sea distinta y cada vez más arbitraria y alejada del mérito profesional. Imposible para alguien joven sacar unas oposiciones cuando hay muchos más aprobados que plazas y lo determinante es la antiguedad o méritos ligados al idioma o a cuestiones locales. Aceptar sueldo y condiciones diferentes para un mismo trabajo según la autonomía en la que se trabaje.
sábado, 1 de marzo de 2008
Ambivalencias
"La realidad no tiene ninguna importancia. La percepción es lo único que cuenta" le dijo Lauren Solly a Yasmina Reza según lo relata en El alba, la tarde o la noche, un libro inteligente que no solo sirve para reflexionar sobre el perfil psicológico de los que consiguen el poder sino sobre mecanismos de la condición humana que a veces resultan sorprendentes y que quizá nos resulta útil conocer como médicos. De todas formas la idea de que la realidad es una construcción es conocida y muy utilizada en el campo de la psicoterapia. Cada uno de nosotros tenemos un relato de nosotros mismos, de nuestra vida en el que nos sentimos más o menos cómodos. Pero ¿qué percepción tenemos de nosotros mismos como médicos de familia, de nuestro trabajo?, ¿cual es nuestra realidad y cual es la percepción que de ella tenemos? ¿con que ojos nos miramos?, ¿con qué mirada nos miran?.
Con frecuencia acudo a reuniones de médicos, a veces como ponente, a veces como asistente. Muy a menudo escucho opiniones que se repiten una y otra vez y que me irritan u otras de las que me enorgullezco. Me irrito cuando oigo generalizar sobre "la primaria" ese nombre barato que nos hemos puesto y que es sinónimo de tantos calificativos que nos banalizan. Lo oigo en boca de médicos de familia que se creen expertos en algo (con el asunto de los grupos de trabajo de las sociedades estamos consiguiendo reproducir un sistema de subespecialidades estúpido que además provee de una extraña autoestima a gente que, en ocasiones, sabe poco de lo que cree que sabe y casi nada de lo que debería saber para hacer bien su trabajo real): " es que en primaria hay que contar cosas simples"; "es que en primaria no hay tiempo, es que los de primaria no están preparados para entender…"; "es que los de primaria no pueden o no saben o no quieren o les falta formación…"; "es que esto no les interesa si no está acreditado". En ocasiones me he descubierto a mí mismo haciendo ese papel, diciendo cosas parecidas que en ese momento siento como verdaderas (hay motivos para pensarlas) y al rato me desprecio por despotricar de forma general del trabajo y la actitud de un colectivo (al que inevitablemente pertenezco) de varias decenas de miles de personas de las que conozco a muy pocas y muy superficialmente, en cualquier caso a una muestra muy poco representativa. También oigo argumentos similares en boca de especialistas de otras especialidades que con paternalismo enternecedor tratan de orientarnos o perdonarnos la vida o intentar una complicidad que no es del todo sincera (hay excepciones, muchas excepciones de nuevo generalizo).
Aunque otras veces cuando escucho algunas opiniones o leo algunos trabajos me enorgullezco de pertenecer a un colectivo en el que hay gente sumamente culta e inteligente; que ha sabido salir indemne (o enriquecida) de condiciones durísimas sin perder la profesionalidad; que tiene una capacidad de introspección sutil que ha sabido concretar en un conocimiento precioso y útil (pienso en Borrell y Carrió por ejemplo); que tiene saberes médicos profundos sobre materias diversas y que es capaz de hacer ecografías o tratar urgencias vitales o manejar enfermedades crónicas o hacer psicoterapia o discriminar una demanda compleja con el mayor rigor pero en condiciones reales de la consulta ambulatoria, con masificación, con medios limitados y el viento en su contra; que no ha perdido la motivación ni el placer de ver enfermos (la joie de vivre de los auténticos médicos) a pesar de haber sido traicionados (lo sabemos, lo hemos visto, conocemos sus nombres, esto no es una percepción sesgada) por los que prometieron hacer de la atención primaria (me sigue sin gustar el nombre pero todavía no he encontrado otro) un nivel con los recursos suficientes para hacer una asistencia de calidad y permitir el desarrollo profesional de gente como nosotros, como tú que lees esto quizá por la noche, cuando podrías estar haciendo otras cosas y sigues pensando precisamente en éstas. Gente que se atreve a tomar multitud de decisiones en un mar de incertidumbre, y que tiene que personalizar conceptos complejos y a veces evanescentes frente a personas sensatas que buscan ayuda o que a veces desconfían porque no saben que pueden esperar de nosotros o que consumen servicios sin pudor, por banalidades y que en ocasiones nos tratan como a personal de servicio porque el sistema se lo permite mientras se nos consume la paciencia.
Quizá ha llegado el momento de cambiar el relato que tenemos de nosotros mismos. Perder de una vez el complejo de inferioridad. Recordar que por cada compañero de formación manifiestamente mejorable hay un cardiólogo o un neumólogo o un cirujano a los que también les convendría aprender algunas cosillas. Tenemos que dejar de culpabilizarnos de lo que no tenemos (nos hemos llegado a echar encima hasta la culpa de las inversiones que no hemos recibido) porque quizá lo que ocurre es que no nos lo quieren dar, o nos lo dan en condiciones imposibles, aunque quizá tendríamos que ser capaces de hacer más cosas por conquistarlo. Tenemos que responsabilizarnos de lo que queremos ser, de las palabras con las que nos nombramos. Quizá hemos fracasado pero como dice Vicente Verdú (http://blogs.elboomeran.com/vicente_verdu/ entrada del 26/02/2008) "Todo fracaso se alza como un posible y esclarecedor punto de partida. Lo que se quiebra en la antigua dirección promueve otra opción sorpresa y con ella una reflexión más madura sobre la significación en general", sobre lo que queremos ser y lo que estamos dispuestos a arriesgar por serlo.
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