En el último número de la revista de Educación Médica del mes de Marzo se hace una revisión de este apasionante tema , por parte de los Drs Cleries y el archiconocido Martín Zurro, que me ha parecido de un interés innegable a la vez que llama la atención la disparidad entre sus recomendaciones y la realidad actual y ,si nadie lo remedia , también futura. Frecuentemente, las razones que llevan a la población a la consulta médica tienen que ver
con el malestar, pocas veces patológico, resultante de los avatares de la vida cotidiana. Así, por
ejemplo, la ansiedad y la tristeza, procesos normales y necesarios para afrontar los problemas
existenciales, suelen ser tratadas con ansiolíticos y antidepresivos, de manera que dificultan que
la persona adopte un papel responsable y activo ante su propia problemática.
La formación actual del médico debería contemplar también, además de los aspectos biomédicos
y tecnológicos, los conocimientos acerca de cómo el ser humano afronta su malestar y sus
enfermedades. Todo ello en aras de una mayor pertinencia, efectividad, eficiencia y equidad del
sistema sanitario.
Conceptos básicos
La enseñanza de pregrado de medicina debería orientarse hacia una atención de salud integral
e integrada, desde una perspectiva biopsicosocial de los procesos de atención, centrándose
en las necesidades y expectativas de los pacientes y observando los problemas de salud
de mayor relevancia en cada entorno.
• La evaluación global del médico especialista debe agrupar toda la información valorativa
acumulada durante la formación. (esto se refiere a los MIR)
• La formación continuada del médico se debe situar conceptual y operativamente en el desarrollo profesional continuo individualizado (DPCi), con la valoración de la práctica profesional, la formación recibida, la docencia realizada y el trabajo asistencial y de investigación
llevado a cabo.
• La formación actual del médico debería integrar, además de los aspectos biomédicos
y tecnológicos, los conocimientos acerca de cómo el ser humano afronta su malestar y sus




