Hace pocos meses, en Enero de este año, falleció el gran Demis Roussos, uno de los cantantes más afamados de los años 80 , con el que vivimos grandes momentos románticos cuando no éramos más que pipiolos que despertábamos al amor.: "Quand je t'aime" fué una de ellas , ó " We shall dance" fueron buenas muestras de ello.
Pero una de sus canciones, publicada en 1977 , contiene una letra que he recordado estos días en los que ha fallecido una querida amiga, y a la que parecía destinada para acompañarla en esta última fase de su vida. Describe , como pocas otras una serie de emociones y sentimientos que hacen sentir esos momentos como algo intenso , intimo y profundamente personal.
Os invito a escucharla......... y a reflexionarla.
Si tengo que morir
Querré que estés allí
Sé que tanto amor
Me ayudará a descender
Al más allá
Entonces diré Adios
Sin miedo y sin dolor
En la soledad
Reviviré los años de felicidad
Para cruzar el umbral
No deseo nada más
Acariciado por tu voz
Morir al lado de mi amor
Me dormiré mirándote
El tiempo que pasó
Jamás nos separó
El nos unirá
En un rincón profundo de la eternidad
A la hora del final
Solo quiero tu mirar
con tu perfume alrededor
Morir al lado de mi amor
Me dormiré mirándote
La Utopía
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
Mostrando entradas con la etiqueta cuidados paliativos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuidados paliativos. Mostrar todas las entradas
jueves, 11 de junio de 2015
lunes, 10 de junio de 2013
Quisiera que mi médico fuera..........
- En la sección de libros de el País publicada hace 2 meses, se cita uno que habla de la experiencia de un paciente que era periodista de Nueva York y decidió contar su experiencia durante los últimos 14 meses de su vida con un Cáncer de Próstata: se titula "Ebrio de Enfermedad" y lo prologa el prestigioso Oliver Sack (autor a su vez del espléndido ·El hombre que confundió a su mujer con un sombrero") .
El prólogo completo está a disposición del que quiera leerlo en la página enlazada más arriba, pero lo que quiero traer hoy aquí es un pasaje de dicho prólogo que se titula "El paciente examina al médico" en el que expone cómo le gustaría que fuera el médico que le acompañe en esos últimos meses de su vida:
" Lo que menos desea el paciente es un médico que sea insulso, que no parezca «no ser suficientemente intenso ni voluntarioso para imponerse a algo poderoso y demoníaco, como es la enfermedad». Lo que busca en un médico es «alguien que sepa leer a fondo la enfermedad y que sea un buen crítico de la medicina… que no sólo fuese un médico de talento, sino que fuese por añadidura un poco metafísico… [uno que sea] capaz de ir más allá de la ciencia y llegar a la persona… capaz de imaginar la soledad en que viven los enfermos críticos. Quiero que sea él mi Virgilio, que me guíe por mi purgatorio o mi infierno, señalando todo lo que haya que ver por el camino".
Recalco aquí lo de que el médico sea capaz de imaginar la soledad ....... porque eso es la verdadera empatía , lo que aumenta el valor del acto médico por encima de la técnica /que por supuesto debe ser competente) . Y éso es lo que debemos seguir haciendo y experimentando los médicos en general y los médicos de familia en particular. Eso le dá sentido a lo que hacemos cada día.
El prólogo completo está a disposición del que quiera leerlo en la página enlazada más arriba, pero lo que quiero traer hoy aquí es un pasaje de dicho prólogo que se titula "El paciente examina al médico" en el que expone cómo le gustaría que fuera el médico que le acompañe en esos últimos meses de su vida:
" Lo que menos desea el paciente es un médico que sea insulso, que no parezca «no ser suficientemente intenso ni voluntarioso para imponerse a algo poderoso y demoníaco, como es la enfermedad». Lo que busca en un médico es «alguien que sepa leer a fondo la enfermedad y que sea un buen crítico de la medicina… que no sólo fuese un médico de talento, sino que fuese por añadidura un poco metafísico… [uno que sea] capaz de ir más allá de la ciencia y llegar a la persona… capaz de imaginar la soledad en que viven los enfermos críticos. Quiero que sea él mi Virgilio, que me guíe por mi purgatorio o mi infierno, señalando todo lo que haya que ver por el camino".
Recalco aquí lo de que el médico sea capaz de imaginar la soledad ....... porque eso es la verdadera empatía , lo que aumenta el valor del acto médico por encima de la técnica /que por supuesto debe ser competente) . Y éso es lo que debemos seguir haciendo y experimentando los médicos en general y los médicos de familia en particular. Eso le dá sentido a lo que hacemos cada día.
viernes, 26 de abril de 2013
Emociones en el paciente al que diagnosticas Cáncer: ¡No puede ser!
- En los últimos cinco meses varios de mis pacientes más jóvenes han pasado por el durísimo trance de ser diagnosticados de Cáncer en diferentes localizaciones. Hace tan sólo una semana fallecía una muy querida amiga por un tumor que se la ha llevado en tan sólo tres meses desde el diagnóstico. El miedo, ese fantasma inseparable de las malas noticias atenaza hasta el punto de anular tus capacidades y hemos de ayudar tanto a éstos pacientes como a sus familiares para que superen estos dramáticos momentos en que esos miedos les bloquean de tal forma que les impiden aprovechar el tiempo, a veces muy corto que les queda, para poner sus cosas en orden y tener cierto control sobre la situación para morir dignamente.
Aquí podeis ver algunas de éstas reacciones
Aquí podeis ver algunas de éstas reacciones
“Y estaba frente a mí con la
mirada perdida. Parecía que se había quedado petrificada. No hablaba, no hacía
nada. Sólo permanecía frente a mí, sentada, tras darle la mala noticia”
Cada persona “es un mundo” por lo que
cabe esperar tantas reacciones como personas existen. Y cada una de ellas lo afrontará
de manera diferente. Pero sí que existen
algunas etapas comunes antes y después del diagnóstico. No son fases consecutivas
necesariamente, a pesar de que se muestren así en la figura. La persona podrá
ir "saltando" de una a otra durante todo el proceso oncológico. Incluso cuando
haya alcanzado la aceptación de la situación podrá volver a otras fases y
retomar ésta, más adelante.
¿Qué suele pasar cuando reciben el diagnóstico?
¿Cómo se suele
reaccionar?
- Al principio existe una sensación de irrealidad de “esto no me puede estar pasando a mi” (Shock).
- Todavía hoy la palabra “Cáncer” suscita miedo y preocupación, a pesar de los avances médicos y tecnológicos. Miedo ante el propio diagnóstico, a los cambios, a los tratamientos, al dolor, etc.
- Luego se pasa a la negación: “esto no está pasando, deben haberse equivocado, no puede ser para tanto”. Es el momento en el que se suelen hacer consultas a otros especialistas y se buscan segundas opiniones médicas.
- Aparecerán sentimientos de rabia o ira, “esto no es justo, no lo merezco”.
- Más adelante se pasará a un etapa de tristeza y llanto, preocupación, sufrimiento por todo lo que está sucediendo (“depresión”, nunca entendida todavía como diagnóstico clínico).
- Para finalmente llegar a la aceptación de la situación.
Hay que decir que todas estas reacciones son normales y adaptativas. Es
bueno y necesario que aparezcan para una buena adaptación al proceso
oncológico. Cada vez irán siendo menos
intensas hasta que la persona afectada se va familiarizando con el proceso
de enfermedad y empieza a aumentar su sensación de control.
Son etapas que los familiares y amigos también pueden vivir al
enfrentarse a la experiencia de tener a alguien en esta situación durante su
propio proceso de adaptación a la misma.
El marido de ésta querida amiga que acaba de fallecer, que también es un buén amigo ha sufrido lo indecible en silencio porque creía que así ayudaba más a su mujer. Sus sentimientos y altibajos emocionales han ido parejos , de la mano de los que experimentaba su mujer pero muchas veces se sufre sólo, el enfermo y su familia por no preocupar al ser querido , y el sufrimiento es entonces acrecentado por el sentimiento de soledad.
Si sabemos acompañar, respetando las emociones que son normales en estas situaciones, habremos verdaderamente ayudado a esas personas que han puesto su confianza en nosotros, no tanto para la curación , que ya no es posible, como para la ayuda y la solidaridad emocional que podemos dar casi siempre.
viernes, 8 de febrero de 2013
Alimentación en Pacientes con Demencia Avanzada
- Uno de los problemas que se plantea con frecuencia en pacientes demenciados , es el problema de la alimentación cuando presentan aspiraciones, dificultad para deglutir, ¿sonda nasogástrica ó PEG?.
Este Algoritmo , realizado por un equipo interdisciplinar de Burgos, puede ayudar a tomar decisiones:

Este Algoritmo , realizado por un equipo interdisciplinar de Burgos, puede ayudar a tomar decisiones:
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
