La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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sábado, 1 de agosto de 2020

La Atención Primaria debe rebelarse para Sobrevivir

-   Cuando aún estamos en medio de la evolución de la pandemia Co vid 19 , en la que una vez más , la Atencion Primaria está siendo invocada  como imprescindible por los mismos  políticos que   la tienen abandonada  en caida libre , parece que puede haber llegado el momento  de  decir BASTA.
    Llevamos décadas   pidiendo  un incremento en el presupuesto dedicado al Primer Nivel, y sólo hemos obtenido una reducción progresiva de  inversiones y de  recursos humanos. Nos vemos obligados continuamente  a  sustituir a   compañeros  de baja, de vacaciones,  por  salientes  de guardia ypor  cualquier incidencia que  provoque  su ausencia  , incluso  durante semanas  y meses.

   El número de  enfermeros y medicos   contratados en Atención Hospitalaria   ha aumentado casi al doble desde el año 2004-

    Seguimos sin tener acceso a pruebas complemetarias imprescindibles  en nuestro trabajo diario, creando cuellos de  botella   inaceptables en las listas de espera para dichas pruenas en el Hospital.
     Seguimos sin  tener una agenda aceptada  por las administraciones    con el número máximo de pacientes    que debemos atender cada día . Esto está relacionado directamente   con los cupos  de pacientes  que  no deberías sobrepasar los 1200 pacientes y que en innumerables casos superan los 1700  ó más. Y así llevamos décadas,   a expensas de    una dedicación   casi sacerdotal para poder  atender   dignamente  a nuestros pacientes  mientras esos políticos de tres al cuarto, con el compadreo de gerentes  incompetentes, que sólo tienen lealtades políticas y no  méritos académicos  y profesionales, siguen exigiendonos cada vez más con menos mediostécnicos y humanos.

   En Castilla la Mancha  estamos así , como en el resto del país. Las  Sociedades  científicas de Medicna  Familiar deben decir  alto y claro que BAsta   ya  de esta extorsión  y explotación   de los Médicos de FAmilia aprovenchandose de  nuestra  responsabilidad y nuestra vocación que permite que hagamos sacrificios continuos para paliar esta desidia y pésima gestión   de la Atención Primaria  en este país.
    Dado que esta epidemia . no solo no ha acabado, sino que preludia lo que puede seguir pasando  respecto a morbimortalidad y consecuencias  sociosanitarias deberíaos organizarnos para una rebelión pacífica,pero contudente, en la que la población sea consciente de los que  nos jugamos todos en este  tema de tener una Atención Primaria digna, competente  y resolutiva, incluso convocando para su apoyo a asociaciones de pacientes y usuarios de  la SAnidad Pública.

                                    

  «No decimos NO suficientemente a objetivos inalcanzables, políticas sin evidencia alguna, trabajo sin financiación. Realizamos numerosas tareas porque pensamos que son necesarias para el bien común; sin embargo, no se considera que también nosotros somos parte de ese bien común. La vocación en medicina puede compensarnos con la enorme alegría y diversión que supone el ejercicio profesional. Pero también permite que esos profesionales sean explotados. No puede ser blanda, incapaz de decir no. Necesita ser también de armas tomar, capaz de rebelarse. Espero que 2017 nos traiga a todos una justa (y vocacional) ira.»

 PD. Lo suscribo plenamente   con sólo cambiar el año a este 2020 que tanto sufrimiento está dejando entre nosotros.

Margaret McCartney


  

viernes, 30 de diciembre de 2016

La experiencia del Fracaso

-  Hace pocos años , J.K Rowling hizo un discurso en Harvard sobre la experiencia de fracasar y en cómo la adversidad puede convertirse en el mejor de los cimientos de un futuro lleno de esperanza. A mí , esta reflexión me ayuda en muchos momentos de los que vivo actualmente y queria compartirlo con vosotros  ahora, por Navidad:

"No puedo criticar a mis padres por esperar que yo nunca experimentara la pobreza. Ellos mismos habían sido pobres, yo misma llegué a ser pobre, y estoy de acuerdo con ellos en que no es precisamente una experiencia ennoblecedora. La pobreza implica miedo, y estrés, y a veces depresión; significa miles de pequeñas humillaciones y obstáculos. Salir de la pobreza a través de tu propio esfuerzo es algo de lo que enorgullecerse, pero la pobreza sólo es romántica para los tontos.
Lo que más temía a vuestra edad no era la pobreza, sino el fracaso.


No soy tan simple como para pensar que porque ustedes son jóvenes, talentosos y bien educados, nunca habrán pasado por dificultades o desencantos. El talento y la inteligencia nunca han inoculado a nadie contra los caprichos del destino, así que en ningún momento supongo que todos los aquí presentes han disfrutado de una existencia llena de privilegios y satisfacciones.
Sin embargo, el hecho de que ustedes se estén graduando de Harvard sugiere que no están muy acostumbrados al fracaso. Tal vez hayan tenido tanto miedo a fallar como han deseado el éxito. De hecho, su concepto de fracaso puede no estar muy lejos de la idea de éxito de una persona promedio; así de alto han volado ya. En última instancia, todos hemos de decidir por nosotros mismos qué es el fracaso, pero el mundo está deseando ofrecerles su criterio si le dan permiso. Así que creo que es justo decir que bajo cualquier punto de vista habitual, sólo 7 años después del día de mi graduación, fracasé a una escala épica. Un matrimonio excepcionalmente corto se había hundido ya, y yo estaba desempleada, era madre soltera, y tan pobre como es posible serlo en la Gran Bretaña moderna sin acabar en la calle desahuciada. Los temores que mis padres albergaban sobre mí, y que yo albergaba sobre mí misma, se convirtieron en realidad, y bajo cualquier criterio estándar, yo era el mayor fracaso que conocía.
No voy a pararme aquí para decirles que el fracaso es divertido. Ese período de mi vida fue muy oscuro, y no tenía ni la más remota idea de que ocurriría lo que la prensa llama ahora un “final de cuento de hadas”. No tenía idea de lo larogo que sería el tunel, y durante mucho tiempo, cualquier luz al final de él era más una esperanza que una realidad.
 Así que, ¿por qué hablo acerca de los beneficios del fracaso? Simplemente porque el fracaso significó un camino para despojarme de lo no esencial.  Dejé de pretender que era algo muy diferente a lo que era en realidad, y comencé a dirigir toda mi energía a terminar el único trabajo que me interesaba.  Si hubiera triunfado en alguna otra cosa, quizás nunca hubiera encontrado la determinación de triunfar en aquello a lo que creía verdaderamente pertenecer. Me liberé, pues mis mayores miedos se habían materializado, y aún estaba con vida, y aún tenía una hija a la cual adoraba, y tenía una vieja máquina de escribir y una gran idea. Y entonces el fondo se convirtió en los cimientos sólidos sobre los que reconstruí mi vida.
 
 
Tal vez vosotros nunca fracaséis a la escala que yo lo hice, pero algún fracaso en la vida es inevitable. Es imposible vivir sin fallar en algo, a menos que vivas tan cautelosamente que no estés viviendo en realidad - en cuyo caso, fallas por defecto. El fracaso me dio una seguridad interior que nunca experimenté al aprobar exámenes. El fracaso me enseñó cosas acerca de mi misma que no hubiese podido aprender de otra manera. Descubrí que tengo una voluntad fuerte, y más disciplina de la que sospechaba. Y también descubrí que tenía amigos que valen más que los rubíes.
El saber que has emergido más sabia y más fuerte de tus adversidades significa que estás, para siempre, segura de tu capacidad para sobrevivir. Nunca te conocerás verdaderamente, ni las fortalezas de tus relaciones, hasta que ambas sean puestas a prueba por la adversidad. Ese conocimiento es un verdadero regalo, en la medida del dolor que cuesta conseguirlo, y vale más que cualquier calificación que haya obtenido nunca. Si me dieran un máquina del tiempo, me diría a mi misma a los 21 años que la felicidad personal reside en saber que la vida no es un listado de adquisiciones o logros cumplidos. Vuestras calificaciones, vuestros currículums, no son vuestra vida, aunque conoceréis a muchas personas de mi edad o mayores que confunden estos dos aspectos. La vida es difícil, y complicada, y más allá del control de cualquier persona, y la humildad de saber eso os permitirá sobrevivir a sus vicisitudes.

Extracto del discurso de JK Rowling en la Ceremonia de Graduación N°357 de la Universidad de Harvard (2008)