-Sí, en el número de septiembre de APXII trataremos de evidenciar que el centro de salud no es siempre el centro de la salud de nuestra población. Hablaremos sobre otros centros de la salud muy importantes.
Y lo haremos a través de una historia cotidiana, la de María, una mujer que atendemos a diario en nuestras consultas. Utilizaremos tres escenarios: el primero se llama “Trabajar desde la consulta mirando a la calle”, el segundo “El entorno y la comunidad donde vivimos determina nuestra salud” y el tercero “Gobiernos eficaces, sociedades justas, vidas saludables”. Pero lo mejor es que hagas click aquí y lo descubras por tu cuenta.
La Utopía
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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miércoles, 14 de septiembre de 2011
domingo, 1 de marzo de 2009
Una pequeña reflexión

Cuentan que un famoso cirujano llevó su coche a reparar a un taller mecánico y al terminar su trabajo el operario que lo había efectuado, se acercó al galeno y le propuso: " Vd ha traido el auto que no funcionaba, yo lo examiné, abrí el motor, detecté el fallo y lo arreglé cambiando las piezas y haciendo los arreglos oportunos.... en fin lo que fué menester y el resultado es patente en su vehículo: ha quedado perfecto, funciona a las mil maravillas y , si me apura, suena mejor que antes. Pero ,sin embargo Vd ,por hacer una labor similar y no siempre con un un final tan espectacular , cobra mucho más que yo, qué injusta es la vida." A lo que el cirujano respondió :
"Pruebe a repararlo con el motor en marcha".
Este pequeño relato, viene a cuento de dos cosas :por un lado una respuesta inteligente a un pensamiento estúpido y por otro el que no olvidemos que nuestro trabajo es con personas , que tienen "el motor en marcha" y a las que por tanto no le sirven los argumentos de que lo paren y ensayen con otro motor, así que nuestras recomendaciones y apoyos no deben olvidar esto, lo que sucede con más frecuencia de la que desearíamos en multitud de problemas que nos plantean nuestros pacientes a diario : desde una simple lumbalgia ( a veces en un ama de casa sobrecargada de trabajo a la que recomendamos reposo absoluto) hasta una Depresión en la que enseguida damos consejos estandarizados olvidándonos del contexto del paciente en cuestión.
"Pruebe a repararlo con el motor en marcha".
Este pequeño relato, viene a cuento de dos cosas :por un lado una respuesta inteligente a un pensamiento estúpido y por otro el que no olvidemos que nuestro trabajo es con personas , que tienen "el motor en marcha" y a las que por tanto no le sirven los argumentos de que lo paren y ensayen con otro motor, así que nuestras recomendaciones y apoyos no deben olvidar esto, lo que sucede con más frecuencia de la que desearíamos en multitud de problemas que nos plantean nuestros pacientes a diario : desde una simple lumbalgia ( a veces en un ama de casa sobrecargada de trabajo a la que recomendamos reposo absoluto) hasta una Depresión en la que enseguida damos consejos estandarizados olvidándonos del contexto del paciente en cuestión.
martes, 24 de febrero de 2009
El Sofisma de los Chequeos Médicos .(y 2)
Y para seguir con nuestra política de poner una sonrisa en cada tema ,me reafirmo en todo lo dicho en el post inicial con el respaldo inigualable de Faemino y Cansado a propósito de los Chequeos:
Chequeos médicos. Otra Falacia que se extiende (1)

Hace pocos días un periódico tan conocido en el mundo de la economía como Expansión,se hacía eco de un trabajo de la Clínica de Navarra (que no es precisamente sinónimo de interés por la sanidad pública) en el que se anunciaba: Los chequeos detectan patologías en un 90% de las personas evaluadas
Publicado el 08-01-2009 :
"La unidad de Chequeos de la Clínica de Universidad de Navarra demuestra la eficacia y utilidad de los exámenes médicos preventivos con un estudio realizado con 22.000 pacientes.
La medicina preventiva ha creado mucha polémica en el mundo de la salud. Sin embargo, poco a poco, se está demostrando su validez, su utilidad, así como su rentabilidad médica. Así lo demuestra un estudio realizado por la unidad de Chequeos de la Clínica de la Universidad de Navarra que concluye que un 90% de las personas que se sometieron a una revisión preventiva, integral e individualizada presentaba algún tipo de patología.
El estudio, practicado sobre una muestra aleatoria de 22.000 pacientes atendidos durante los pasados ocho años por esta unidad, prueba la importancia de este tipo de chequeos. El principal beneficio de estos exámenes médicos reside en que “permiten diagnosticar enfermedades en fases iniciales, cuando todavía no han manifestado síntomas, como es el caso de algunas patologías cardiovasculares, degenerativas o incluso tumorales”, comenta Oscar Beloqui, director de la unidad.
Publicado el 08-01-2009 :
"La unidad de Chequeos de la Clínica de Universidad de Navarra demuestra la eficacia y utilidad de los exámenes médicos preventivos con un estudio realizado con 22.000 pacientes.
La medicina preventiva ha creado mucha polémica en el mundo de la salud. Sin embargo, poco a poco, se está demostrando su validez, su utilidad, así como su rentabilidad médica. Así lo demuestra un estudio realizado por la unidad de Chequeos de la Clínica de la Universidad de Navarra que concluye que un 90% de las personas que se sometieron a una revisión preventiva, integral e individualizada presentaba algún tipo de patología.
El estudio, practicado sobre una muestra aleatoria de 22.000 pacientes atendidos durante los pasados ocho años por esta unidad, prueba la importancia de este tipo de chequeos. El principal beneficio de estos exámenes médicos reside en que “permiten diagnosticar enfermedades en fases iniciales, cuando todavía no han manifestado síntomas, como es el caso de algunas patologías cardiovasculares, degenerativas o incluso tumorales”, comenta Oscar Beloqui, director de la unidad.
Después del consiguiente reajuste emocional al que me he visto obligado a realizar para no permitir que se me destapara sin control mi caja de los improperios ,me ha parecido que merecía la pena escribir unas líneas para intentar transmitir mi posición totalmente contraria a estas prácticas no ya ineficaces , sino exentas de todo sentido común y de objetivos razonables .
Cuando salió la ley de Prevención de riesgos Laborales(Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Ley 31/1995, de 8de noviembre. BOE n.o 269) se hacía hincapié en que a los trabajadores expuestos a unos determinados riesgos laborales, se les realizaran estudios periódicos orientados a detectar problemas relacionados con dichos riesgos. Pués bién : todos , los trabajadores primero y después los médicos de familia a los que se remiten dichos chequeos, estamos hasta la coronilla de que se apliquen baterías estandarizadas que no sirven más que para meterles el miedo en el cuerpo a algunos que tienen la "desgracia " de que sus cifras de colesterol están por encima del punto de corte que le han puesto a la maquinita, ó de padecer cierto grado de ansiedad cuando se les toma la T.arterial, ó de padecer alguna alteración inespecifica del ECG. La angustia generada a los pacientes y el tiempo que nos hacen perder a los médicos de cabecera para tranquilizarlos y explicarles lo de los falsos positivos y que en su caso, sin otros factores de riesgo no tiene la menor importancia que tengan un colesterol en 245 ni otras paridas por el estilo como soplitos inocentes y toda la gama de chorradas que algunos colegas responsables de estos chequeos , con poco bagaje ético por cierto,se encargan de transmitir a los pobres inocentes que caen en sus manos como consecuencia de una mala aplicación de la citada Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Como bién expresa algún trabajo publicado por expertos responables del tema:
"Sin entrar en la ineficacia preventiva de este tipo de acciones, que tan bien han estudiado las compañías aseguradoras, conviene mencionar algunas de las consecuencias perversas que ha tenido esta actividad tanto para los trabajadores como para los empresarios y el propio sistema de prevención de los riesgos del trabajo.
Por un lado, las personas que trabajan son la franja de población adulta sana que no suele frecuentar los servicios del sistema nacional de salud y que ha podido llegar a creer que con este trámite rutinario se le estaba protegiendo del posible deterioro de su salud por el trabajo, cuando en realidad, en la mayoría de los casos, sólo se llevó a cabo una medicina de complacencia. Así, a una persona expuesta a riesgo neurológico, respiratorio, dérmico ,ORL u otro se le aplicaba un reconocimiento médico estándar,tras el cual se le entregaban unos resultados analíticos que le informaban exhaustivamente sobre su perfil lipídico y
hematológico, y hasta podía hacerle pensar que tenía garantizado otro año más su estado de salud, cuando en realidad nada se había hecho por preservarlo de los posibles daños derivados de sus condiciones de trabajo."
Por un lado, las personas que trabajan son la franja de población adulta sana que no suele frecuentar los servicios del sistema nacional de salud y que ha podido llegar a creer que con este trámite rutinario se le estaba protegiendo del posible deterioro de su salud por el trabajo, cuando en realidad, en la mayoría de los casos, sólo se llevó a cabo una medicina de complacencia. Así, a una persona expuesta a riesgo neurológico, respiratorio, dérmico ,ORL u otro se le aplicaba un reconocimiento médico estándar,tras el cual se le entregaban unos resultados analíticos que le informaban exhaustivamente sobre su perfil lipídico y
hematológico, y hasta podía hacerle pensar que tenía garantizado otro año más su estado de salud, cuando en realidad nada se había hecho por preservarlo de los posibles daños derivados de sus condiciones de trabajo."
Esto de los chequeos a todo el mundo que lo pida es un verdadero riesgo para la Salud Pública y constituye otro ejemplo del concepto equivocado y perverso del Salud para Todos que tan bién les viene a nuestros políticos y no pocos colegas más preocupados por sus cuentas corrientes que por la salud de los pacientes que han depositado en ellos su confianza. Y no olvidemos que la Medicalización de la sociedad ya está dando sus amargos frutos y si no lo intentamos remediar en la medida que cada uno pueda ,seremos co-responsables de su extensión imparable.Por mi parte , desde este foro proclamo que los mencionados chequeos estandarizados no sirven más que para justificar alguna actividad inútil en terminos de prevención de riesgos laborales , para asustar a algunos ingenuos que caen en dichas redes y para que algunos ganen dinero a costa de la ignorancia del personal.
sábado, 21 de febrero de 2009
Las cifras de la Asistencia sanitaria. Más demagogia, por favor..

Una semanita bastante dura por mor de algún virus que afecta a jóvenes , que cursa con fiebre de varios dias de evolución , sin síntomas de alarma asociados y que ha ocasionado no ya una consulta, que aunque no estuviera justificado tiene su explicación al albur de los comportamientos de la sociedad en materia de enfermedad, sino dos y tres veces porque "al niño (15-22 años) no se le quita la fiebre". Esto es parte de lo que tenemos que lidiar a diario en toda España en la A. primaria gracias a que ha calado hondo lo de "ante cualquier síntoma acuda a su médico". Si nuestras abuelas y bisabuelas levantaran la cabeza se volvían a morir del susto.
Hace unos días , con motivo de una visita de nuestro insigne Director Gerente del SESCAM a Ciudad Real, dieron una conferencia de prensa donde se enorgullecían de que en el 2008 las consultas en A. Primaria en la región habían llegado a 3.950.042 (sí ,habeis leído bién mas de tres millones) lo que unido a las consultas de enfermeria hacía que el número de actos asistenciales alcanzara los 7.793.000. unos 500.000 más que el año anterior. Este debe ser de los que creen que más es mejor ( no sé si en todos los ámbitos) y ni una sóla palabra sobre el abuso y la mala utilización de los servicios sanitarios. Entérese Sr. Director Gerente de que el verdadero coste de la Salud no es lo que cuesta cada consulta sino lo que deja de hacerse por culpa de una consulta innecesaria en términos de costo por consulta y de tiempo de los profesionales.
Con la presencia de los responsables provinciales, el Sr. Director Gerente indicó que en Ciudad Real provincia habían consultado unas 40.300 personas diariamente. Si tenemos en cuenta que la población de la provincia es de unas 590.000 personas significa que cada 15 dias (3 semanas de consulta) vemos a toda la población de la provincia. ¡ Qué logro verdad Sr. Director Gerente! Se nota que se han tomado lo de Salud para todos en el año 2000 al pié de la letra. Lástima de recursos económicos y de tiempo de profesionales , que cada vez estamos más alejados de los planteamientos de nuestros políticos. Lo de Salud para todos es otro de los Sofismas que están en boga porque como la salud es un bién que no se vé, se vende muy bién y como además "no tiene precio" no hay que reparar en gastos, ¿verdad Sr. Director Gerente ?. Uno de los objetivos de Alma Ata , donde se acuñó el obetivo de Salud para todos era más salud a bajo coste y aquí no creo que haya salud y me parece que además nos está costando un.............riñón. Así que menos lobos...........y menos borregos por favor.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Expropiación

Hubo un momento en el siglo XX en el que estar sano ya no fue sentirse sano, disfrutar de la vida y tener capacidad de superar sus inconvenientes (un carácter que había que formar). La salud dejó de definirse por una experiencia personal y comenzó a hacerse por parámetros biológicos y por escalas psicométricas que comenzaron a utilizarse desde una definición de la salud (“estado de perfecto bienestar físico mental y social” OMS 1946) que paradójicamente, “de facto”, convertía en problemas sanitarios y por tanto medicalizables a cualquier reacción personal ante los avatares de la vida.
Por otro lado el modelo epidemiológico de factores de riesgo ha generado una cultura de la prevención que se ha aceptado socialmente de una forma acrítica e ingénuamente positiva (de sentido común: “más vale prevenir que curar”) que la ha eximido incluso de abordarla con la necesaria cautela científica. Esto ha abierto todas las posibilidades para intervenir en el estilo de vida de las personas sanas, con cierto riesgo de manipulación interesada y de excesos de una medicalización que se funda en una previa “expropiación de la salud”. Esta es la tesis, inspirada en la obra de Ivan Illich (“Némesis médica”) de Juan Gérvas en un artículo que puede encontrarse íntegro en
http://amantea.blogia.com/2008/121701-la-historia-de-un-antropologo-marciano...-por-juan-gervas.php
y que resulta estimulante leer, aunque no se compartan todos los presupuestos o se piense que la discursión es mucho más compleja y que caben en ella numerosos matices que también prevengan de caer en un “bucle melancólico”, de tener nostalgia de sociedades o tiempos que nunca han existido o de mitificar simples supersticiones que también fueron asfixiantes cuando prevalecían.
Sin embargo parece necesario un contrapunto a la inundación mediática de la salud que ha llevado, en occidente, a la paradoja de que en la época donde existe más acceso al conocimiento y en la que hay mayor expectativa de vida, la gente esté perpetuamente preocupada por la posibilidad de estar enfermo o necesitando todo tipo de ayudas (de presuntos expertos) para sobrellevar los problemas habituales de la vida (lo que incluye las enfermedades frecuentes y autlimitadas). La posibilidad de control social y manipulación es un riesgo real.
En ese sentido comparto la opinión de que en esta época una función clave del médico de familia es ayudar a los pacientes a no perderse en la selva de la sobreinformación sanitaria y de la prevención sin sustento científico. También debemos intentar salvaguardar su capacidad de decisión en el contexto de una medicina cada vez más tecnificada y también más despersonalizada lo que limita muchas veces sus resultados o crea iatrogenia sobre todo en pacientes con enfermedades crónicas y con diversos problemas del malvivir.
Sin embargo la situación en la que trabajamos los médicos de familia nos limita a menudo la posibilidad de dedicarnos a las cuestiones importantes como esas y nos vemos inundados de banalidad y de demandas a las que no podemos responder eficazmente porque han sido inducidas en base a modelos ideológicos que son sumamente endebles cuando no claramente erróneos. Siempre estamos a contrapie y con poco tiempo por paciente para desarrollar las posibilidades de nuestra especialidad. De eso ya se ha escrito en otras entradas a este blog.
Hoy sin embargo quiero centrarme en otra forma de interferir en esa parte esencial de nuestro trabajo: limitarnos (expropiarnos) información clínica relevante sobre nuestros pacientes. Al menos en mi hospital de referencia que es totalmente nuevo e inundado de tecnología, la mayoría de los especialistas (entiendase esta afirmación también un gesto de homenaje y gratitud a los que siguen emitiéndolos de forma sistemática) han dejado de emitir informes clínicos en sus consultas externas.
Eso quiere decir que un paciente derivado a un especialista hospitalario por un médico de familia por una duda diagnóstica o simplemente por una prueba que no nos dejan pedir (¿porqué?) se encuentra, después de los meses que dura el proceso diagnóstico, solo con la información verbal que el paciente pueda darle o con una hoja de medicación, escrita con letra ilegible la mayoría de las veces (¿porque muchos compañeros hospitalarios siguen sin utilizar el ordenador, mientras que nosotros lo utilizamos todos?). Por otro lado la mayoría de las veces no ha sido bien informado ni se ha creado la más mínima empatía con él. Eso supone que surgen problemas de comunicación y malentendidos frecuentes y, sobre todo, que no podemos informar al paciente de una forma adecuada de la patología que tiene, de su pronóstico o ayudarle a comprender lo mejor posible el balance riesgo beneficio de las posibilidades terapéuticas que se le ofrecen.
Además el paciente no puede volver fácilmente al hospital (salvo por urgencias) si surge algún problema y a nosotros nos resulta casi imposible ponernos en contacto con el especialista involucrado si lo necesitamos, simplemente porque no sabemos quien es, a no ser que recurramos a los amigos, lo que no es una solución más que para casos puntuales. Es decir tenemos el enfermo a cargo sin casi posibilidad de manejo, nos vemos impelidos a gestionar decisiones de otros que ni siquiera conocemos.
Considero que esto es un síntoma más de la situación de la atención primaria (estoy de acuerdo con que habría que comenzar cambiando el nombre: http://gofiococido.blogspot.com/2008/12/el-trmino-atencin-primaria.html) dentro del sistema sanitario y de la (in)capacidad y nula influencia de sus gestores. Los especialistas del hospital en sus consultas limitadas en número, con un tiempo mínimo por cada una de ellas, no reciben ningún refuerzo para cambiar de actitud, ni para practicar otro tipo de medicina. Quizá ni siquiera son conscientes de que es importante para nosotros y los pacientes recibir un informe. Algunos seguro que piensan que no tienen que hacerlo y no hay foros en donde podamos dialogar y reconocernos.
Ciertos responsables (por supuesto sin abrir ningún tipo de debate público en el que pudiéramos intervenir los profesionales implicados) ya abrieron la posibilidad de que esto pudiera producirse cuando decidieron que tuvieramos programas de historia clínica informática distintos (¿no os parece un escándalo). Utilizar el mismo hubiera eliminado de un plumazo, o mitigado mucho, este problema. En vez de tomar medidas estructurales que facilitaran la coordinación entre niveles se ha hecho justo lo contrario, de tal forma que tengo la sensación de que el nuevo hospital, más tecnificado y caro, me da menos prestaciones que el antiguo, que tenía muchos menos medios de todo tipo. Creo que en C.Real se está perdiendo una oportunidad historica de mejora conjunta.
No tengo mucha esperanza en que pueda hacer algo para que este aspecto en concreto mejore. Pero por lo pronto he decidido terminar todas mis interconsultas apelando a la profesionalidad y el compañerismo con esta frase escrita en mayúsculas:
Por otro lado el modelo epidemiológico de factores de riesgo ha generado una cultura de la prevención que se ha aceptado socialmente de una forma acrítica e ingénuamente positiva (de sentido común: “más vale prevenir que curar”) que la ha eximido incluso de abordarla con la necesaria cautela científica. Esto ha abierto todas las posibilidades para intervenir en el estilo de vida de las personas sanas, con cierto riesgo de manipulación interesada y de excesos de una medicalización que se funda en una previa “expropiación de la salud”. Esta es la tesis, inspirada en la obra de Ivan Illich (“Némesis médica”) de Juan Gérvas en un artículo que puede encontrarse íntegro en
http://amantea.blogia.com/2008/121701-la-historia-de-un-antropologo-marciano...-por-juan-gervas.php
y que resulta estimulante leer, aunque no se compartan todos los presupuestos o se piense que la discursión es mucho más compleja y que caben en ella numerosos matices que también prevengan de caer en un “bucle melancólico”, de tener nostalgia de sociedades o tiempos que nunca han existido o de mitificar simples supersticiones que también fueron asfixiantes cuando prevalecían.
Sin embargo parece necesario un contrapunto a la inundación mediática de la salud que ha llevado, en occidente, a la paradoja de que en la época donde existe más acceso al conocimiento y en la que hay mayor expectativa de vida, la gente esté perpetuamente preocupada por la posibilidad de estar enfermo o necesitando todo tipo de ayudas (de presuntos expertos) para sobrellevar los problemas habituales de la vida (lo que incluye las enfermedades frecuentes y autlimitadas). La posibilidad de control social y manipulación es un riesgo real.
En ese sentido comparto la opinión de que en esta época una función clave del médico de familia es ayudar a los pacientes a no perderse en la selva de la sobreinformación sanitaria y de la prevención sin sustento científico. También debemos intentar salvaguardar su capacidad de decisión en el contexto de una medicina cada vez más tecnificada y también más despersonalizada lo que limita muchas veces sus resultados o crea iatrogenia sobre todo en pacientes con enfermedades crónicas y con diversos problemas del malvivir.
Sin embargo la situación en la que trabajamos los médicos de familia nos limita a menudo la posibilidad de dedicarnos a las cuestiones importantes como esas y nos vemos inundados de banalidad y de demandas a las que no podemos responder eficazmente porque han sido inducidas en base a modelos ideológicos que son sumamente endebles cuando no claramente erróneos. Siempre estamos a contrapie y con poco tiempo por paciente para desarrollar las posibilidades de nuestra especialidad. De eso ya se ha escrito en otras entradas a este blog.
Hoy sin embargo quiero centrarme en otra forma de interferir en esa parte esencial de nuestro trabajo: limitarnos (expropiarnos) información clínica relevante sobre nuestros pacientes. Al menos en mi hospital de referencia que es totalmente nuevo e inundado de tecnología, la mayoría de los especialistas (entiendase esta afirmación también un gesto de homenaje y gratitud a los que siguen emitiéndolos de forma sistemática) han dejado de emitir informes clínicos en sus consultas externas.
Eso quiere decir que un paciente derivado a un especialista hospitalario por un médico de familia por una duda diagnóstica o simplemente por una prueba que no nos dejan pedir (¿porqué?) se encuentra, después de los meses que dura el proceso diagnóstico, solo con la información verbal que el paciente pueda darle o con una hoja de medicación, escrita con letra ilegible la mayoría de las veces (¿porque muchos compañeros hospitalarios siguen sin utilizar el ordenador, mientras que nosotros lo utilizamos todos?). Por otro lado la mayoría de las veces no ha sido bien informado ni se ha creado la más mínima empatía con él. Eso supone que surgen problemas de comunicación y malentendidos frecuentes y, sobre todo, que no podemos informar al paciente de una forma adecuada de la patología que tiene, de su pronóstico o ayudarle a comprender lo mejor posible el balance riesgo beneficio de las posibilidades terapéuticas que se le ofrecen.
Además el paciente no puede volver fácilmente al hospital (salvo por urgencias) si surge algún problema y a nosotros nos resulta casi imposible ponernos en contacto con el especialista involucrado si lo necesitamos, simplemente porque no sabemos quien es, a no ser que recurramos a los amigos, lo que no es una solución más que para casos puntuales. Es decir tenemos el enfermo a cargo sin casi posibilidad de manejo, nos vemos impelidos a gestionar decisiones de otros que ni siquiera conocemos.
Considero que esto es un síntoma más de la situación de la atención primaria (estoy de acuerdo con que habría que comenzar cambiando el nombre: http://gofiococido.blogspot.com/2008/12/el-trmino-atencin-primaria.html) dentro del sistema sanitario y de la (in)capacidad y nula influencia de sus gestores. Los especialistas del hospital en sus consultas limitadas en número, con un tiempo mínimo por cada una de ellas, no reciben ningún refuerzo para cambiar de actitud, ni para practicar otro tipo de medicina. Quizá ni siquiera son conscientes de que es importante para nosotros y los pacientes recibir un informe. Algunos seguro que piensan que no tienen que hacerlo y no hay foros en donde podamos dialogar y reconocernos.
Ciertos responsables (por supuesto sin abrir ningún tipo de debate público en el que pudiéramos intervenir los profesionales implicados) ya abrieron la posibilidad de que esto pudiera producirse cuando decidieron que tuvieramos programas de historia clínica informática distintos (¿no os parece un escándalo). Utilizar el mismo hubiera eliminado de un plumazo, o mitigado mucho, este problema. En vez de tomar medidas estructurales que facilitaran la coordinación entre niveles se ha hecho justo lo contrario, de tal forma que tengo la sensación de que el nuevo hospital, más tecnificado y caro, me da menos prestaciones que el antiguo, que tenía muchos menos medios de todo tipo. Creo que en C.Real se está perdiendo una oportunidad historica de mejora conjunta.
No tengo mucha esperanza en que pueda hacer algo para que este aspecto en concreto mejore. Pero por lo pronto he decidido terminar todas mis interconsultas apelando a la profesionalidad y el compañerismo con esta frase escrita en mayúsculas:
TE RUEGO QUE ME DEVUELVAS UN INFORME CLINICO, POR ESCRITO, DE LA SITUACIÓN DEL PACIENTE Y SUS INDICACIONES DE MANEJO. LO NECESITO PARA PODER AYUDARLE. MUCHAS GRACIAS.
Podriamos intentarlo todos.
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