
Hay un chiste de El Roto , con el que me gusta comenzar muchos de los talleres ó sesiones clínicas que damos a Residentes y médicos de Familia, y que viene a decir que : "Si todos caminamos en la misma dirección, ¿como sabremos que no existe otra?. Esa es una idea que justifica la sana escepticemia sobre la experiencia ó sobre la opinión de los expertos. Si hacemos las cosas porque siempre se han hecho así , nos estaremos empecinando en el error. Muchas veces la experiencia es precisamente eso: la perpetuación en el error.
Y hay una historia , muy conocida que no me resisto a trascribir, que justifica esta posición:
-Hace tiempo, unos científicos realizaron un experimento con 6 monos. Los metieron en una jaula, en el centro de la cual había una escalera que permitía alcanzar una cesta de plátanos cerca del techo. En cuanto uno de los monos subía por la escalera para coger los plátanos, duchaban a todos los monos con agua helada, lo que hacía que desistieran de su intento.
-Este proceso se repitió todas las veces que algún mono intentaba subir a por los plátanos. Hasta que al final, cuando algún mono intentaba subir la escalera, sus propios compañeros le daban una paliza para hacerle desistir de su intento.
-Entonces, se saca a uno de los monos de la jaula, y se introduce otro nuevo que no había participado anteriormente en el experimento. Al poco de entrar en la jaula, el mono intenta subir a por los plátanos, pero en cuanto se acerca a la escalera, sus compañeros lo agreden ante la posibilidad de una ducha fría. Este nuevo mono no entiende nada, pero tras varios intentos se da cuenta que no se puede acercar a los plátanos, si no quiere llevarse una paliza.
-A continuación se saca de la jaula otro de los monos que empezaron el experimento, y se introduce otro que tampoco había estado antes. Igual que en el caso anterior, el mono intenta ir a por los plátanos, y cada vez que lo hace, sus compañeros le propinan una paliza.
-Lo curioso es que el mono que introdujeron a mitad del experimento y que no ha sufrido la experiencia de la ducha fría, también participa en la paliza, aunque sin saber porqué. Para él "no está permitido acercarse a la escalera".
-Poco a poco se van sustituyendo todos los monos, hasta que no queda ninguno del grupo inicial, que habían sido rociados con agua helada.
-Cuando se sustituye el último mono, el comportamiento del grupo sigue siendo igual, en cuanto un nuevo mono intenta acercarse a la escalera, recibe una paliza. Y ninguno sabe porqué, ya que ninguno de ellos ha sido rociado con agua helada.
Lo único que sabían era:
"Está prohibido subir por la escalera, y quien lo intente se expone a ser vapuleado por el resto del grupo".
O lo que es lo mismo, si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué pegaban con tanto ímpetu al que subía a por los plátanos, con certeza ésta sería la respuesta:
«No lo sé. Aquí, las cosas siempre se han hecho así».