La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

sábado, 13 de agosto de 2011

No Sólo Importa el Dinero

-Parece, en estos tiempos de tribulación , que el dinero es lo más importante en este mundo occidental en el que lo hemos convertido en el dios al que adorar por encima de todas las cosas. Efectivamente, esta crisis se está llevando por delante toda una filosofía de enteder la vida. No se puede vivir ,continuamente,  gastando más de lo que ingresas. No se puede prestar dinero a manos llenas a todo el que lo pida sin unas mínimas garantías de que puede devolverlo si las cosas se desarrollan con normalidad. No se puede dilapidar toda la riqueza  de la que dispones, sin mirar el horizonte atisbando que se avecinan otros tiempos.


No se  debe poner como ejemplo a la cigarra que no trabaja, además de cantar, para cuendo llegue el invierno y poner en ridículo a la hormiga que aprovecha el verano para llenar  sus refugios y poder resistir el invierno que llegará inexorable.


 Aquí , se ha vivido de esa manera y de  aquellos barros nos vienen estos lodos. Sin embargo, aunque aún no he visto que ninguno de los responsables de este desaguisado haya ido a la cárcel para expiar sus despropósitos, cosa de la que hablaré próximamente, además de intentar ir corrigiendo todas las barbaridades que han dado lugar a esta gravísima crisis  no estaría mal que no perdiéramos de vista que los valores deberían ir parejos con la buena gestión . como inteligentemente decía  aquel poema oriental que os muestro a continuación:


El dinero:
Puede comprar una casa,
Pero no un hogar,
Puede comprar una cama,
Pero no el sueño,
Puede comprar un reloj,
Pero no el tiempo,
Puede comprar un libro,
Pero no el conocimiento,
Puede comprar una posición,
Pero no el respeto,
Puede pagar un médico,
Pero no la salud,
Puede comprar la sangre,
Pero no la vida,
Puede comprar el sexo,
Pero no el amor.
    ¿O alguien puede negarlo? 

Como es fin de semana , quiero dejaros una sonrisilla, con algo alusivo:


martes, 9 de agosto de 2011

Piensa diferente

  Estamos enganchados a la rutina, a pensar de forma "políticamente correcta", a no apartarnos del pensamiento oficial, a no discrepar de las opiniones de los gurús de turno ó de los  expertos en cualquier cuestión. Así nos luce el pelo en muchas cuestiones y nos estancamos cometiendo una y otra vez los mismos errores.

El Sistema Sanitario no se escapa de estas "modas": protocolos, algoritmos , guías, consensos....inundan decenas de revistas y llenan ponencias en Congresos y Jornadas. Sin embargo, la sensación es que todo eso aporta mucho a muchas personas pero muy poco a otras que son huérfanas de investigación y de innovaciones en este sentido. Nos llenamos la boca proclamando la prescripción de fármacos que necesitan tratar a más de 200 personas para proporcionar  un discreto beneficio a uno sólo (y a veces incluso están mal hechos los cálculos). Cada día vemos muchas personas que sufren el proceso de adaptarse a la pérdida de un ser querido  que son tratadas con antidepresivos sin que nadie les preste un rato de escucha activa y les evite el ser medicalizados con el antidepresivo de moda que recomiendan cientos de psiquiatras que han viajado a Michigan subvencionados por una industria que ha de promocionar un   determinado fármaco sin haberlo contrastado con psicoterapia breve ó de apoyo. Estamos perdiendo el norte  en una  alocada huida hacia adelante donde se medicaliza hasta la calvicie ó a los niños inquietos que no se  comportan como quieren los padres.
    Ayer tuve el placer de escuchar a dos personas que acudieron a mi consulta demandando un antidepresivo porque les habian dicho que lo necesitaban. Una de estas personas está en plena reacción de duelo por la muerte de su esposo hace  4 meses. La veo cada mes y podemos constatar sus progresos en una reacción normal de adaptación a la pérdida de una persona fundamental en su vida. Casi que lo único que hago es escuchar sus dificultades de cada día , su sensación de soledad y sus sentimientos  de tristeza y a veces de desesperanza, para darle ánimos diciéndole que todo lo que le pasa es NORMAL y que hoy, cuatro meses más tarde está mejor que la primera semana aunque a veces parezca que no deja de llorar.
   El otro paciente se debate entre lo que le dicta su conciencia y lo que su entorno le presiona para que haga lo contrario, y cree que una pastillita puede ayudarle. También intento hacerle ver que su "lucha interior" es legítima y que valore las diferentes opciones. Que haga una cosa u otra podrá tener una u otra consecuencia pero que otra pastilla  en su lista de fármacos , que ya es bién nutrida porque es un cardiópata, no le ayudará para nada a tomar ninguna decisión.
  Me alegra ,  me hace sentir bién , intentar no medicalizar la vida cotidiana. ¿Y tú , te atreves? Inténtalo al menos.Tienes que pagar con tiempo, pero te vas tranquilo a casa.





sábado, 6 de agosto de 2011

Buenos Consejos

- Aunque este vídeo tenga ya una cierta edad , todo lo que "predica" sigue estando vigente, Me parece una buena lectura en estos tiempos de tribulación e incertidumbres. Espero que lo disfruteis, como yo lo he hecho, poniendo el altavoz del ordenador y reflexionando sobre las ideas que contiene. Buén fin de semana