- Es frecuente ver pacientes en la consulta que se encuentran anclados en una especie de bucle melancólico, lastrados por un acontecimiento ó un pensamiento que les impide ver más allá de dicho evento. La estrategia de atención plena al momento presente, y la concentración en ciclos de 3 minutos dos ó tres veces al día pueden ser muy útiles para que levanten el ancla y se decidan a seguir viviendo con otras expectativas más reales y optimistas.
A veces un pequeño relato ayuda a hacer un poco de" terapia flash", y que te presten atención además de servirles de apoyo en el cambio. He aquí uno de ellos:
La Utopía
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.
CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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martes, 25 de agosto de 2015
lunes, 16 de febrero de 2015
La Piedra
- Un niño pequeño que iba caminando con su madre vio una gran piedra al lado del camino.
- Mamá, ¿podría levantar esa piedra?
- Claro, hijo, si pones toda tu fuerza en el intento, seguro que lo conseguirás.
El niño fue hacia la piedra, se agachó y agarró con ganas la gran piedra. Lo intentó y lo intentó bajo la atenta mirada de su madre. El pequeño se giró varias veces hacia su madre y finalmente, mirándola a los ojos le dijo:
El niño fue hacia la piedra, se agachó y agarró con ganas la gran piedra. Lo intentó y lo intentó bajo la atenta mirada de su madre. El pequeño se giró varias veces hacia su madre y finalmente, mirándola a los ojos le dijo:
- No puedo hacerlo, soy demasiado pequeño. ¿Me ayudas?
Su
madre se acercó con una sonrisa, se agachó a su lado y entre los dos
levantaron la piedra. Cuando volvieron al camino el niño se puso triste:
- No he podido hacerlo…
- En realidad, sí que has podido… A veces, intentarlo con todas tus fuerzas quiere decir ser capaz de pedir ayuda.
sábado, 27 de diciembre de 2014
También esto pasará
-- Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes
escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes
tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que
le pudieran ayudar en momentos de desesperación total. Pensaron,
buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El
rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su
padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por
tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso
respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le
dijo:
- No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje.
-
Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de
gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu
padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de
agradecimiento, me dio este mensaje (el anciano lo escribió en un
diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey).
- Pero no lo leas -le dijo- mantenlo escondido en el anillo.
- Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.
Ese
momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el
reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos
lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a
un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un
precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía
volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el
trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún
otro camino.
De repente, se acordó del anillo.
Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje
tremendamente valioso. Simplemente decía:
- Esto también pasará.
Mientras
leía estas palabras sintió que se cernía sobre él un gran silencio.
Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o
debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco
dejó de escuchar el trote de los caballos.
El
rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico
desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el
papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y
reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la
capital hubo una gran celebración con música, bailes. Él se sentía muy
orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado en la carroza y le dijo:
- Apreciado rey, le aconsejo leer nuevamente el mensaje del anillo.
- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey.
- Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta.
- No estoy desesperado y no me encuentro en una situación sin salida.
- Escucha – dijo el anciano – este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas.
- También es para situaciones placenteras.
- No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.
- No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.
- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey.
- Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta.
- No estoy desesperado y no me encuentro en una situación sin salida.
- Escucha – dijo el anciano – este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas.
- También es para situaciones placenteras.
- No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.
- No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.
El
rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “esto también pasará”, y
nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la
muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había
desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje.
Lo bueno
era tan transitorio como lo malo.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Azucarillo
- Esta reflexión plasmada en un azucarillo no puede simbolizar mejor el mundo en que vivimos. Debemos mejorar tantas cosas aunque sea por intentar dejarle a nuestros hijos un mundo mejor que ya estamos tardando. Ya va siendo hora de no callar frente a las cosas mal diseñadas que se perpetuan porque la autoridad competente (?) lo dice, de cosas mal hechas porque toda la vida se hizo así , de recomendaciones no basadas más que en especulaciones interesadas que amargan y ponen en peligro la vida de otros. ¿Y si vamos diciendo Basta a algunas de estas cosillas?
lunes, 18 de marzo de 2013
El Vendedor de Humo
- He aquí el Goya 2013 al mejor corto de animación. Me parece una metáfora estupenda de lo que tantas veces nos venden como la mejor solución, como la mejor salida a una crisis, como la única alternativa ........y al final resulta ser.....................¡eso, humo!
miércoles, 13 de febrero de 2013
Controla tus Impulsos
- Todos los días nos relacionamos con muchas personas y a veces no somos conscientes del impacto que tienen muchas de nuestras palabras y actos sobre nuestros amigos, pacientes, vecinos, familiares, colegas......
Hay un ejemplo de mucho impacto para que recordemos lo importante que es controlar algunos impulsos que , de no ser controlados, pueden y de hecho causan efectos irreparables. Con sólo nuestra palabra podemos ayudar ó hundir a cualquier persona que confía en nuestra ayuda , con sólo un gesto podemos decir más que con mil palabras. Por eso es tan importante controlar esos impulsos intrusivos que , si no los filtramos , dejan arrugas en el alma de muchos a quienes debíamos haber ayudado.
Hay un ejemplo de mucho impacto para que recordemos lo importante que es controlar algunos impulsos que , de no ser controlados, pueden y de hecho causan efectos irreparables. Con sólo nuestra palabra podemos ayudar ó hundir a cualquier persona que confía en nuestra ayuda , con sólo un gesto podemos decir más que con mil palabras. Por eso es tan importante controlar esos impulsos intrusivos que , si no los filtramos , dejan arrugas en el alma de muchos a quienes debíamos haber ayudado.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Creer para Ver
- Si estamos convencidos de que hay una mejor manera de hacer las cosas, de cumplir con lo que espera de nosotros, de que no sirve de nada resignarse ante la adversidad y de que hay que creer en los sueños y luchar por ellos para lograrlos.........habremos dado un paso de gigante para lograrlo. Os contaré una historia:
Un gran general, llamado Nobunaga, había tomado la decisión de atacar al enemigo, a
pesar de que sus tropas fueran ampliamente inferiores en numero. Él estaba seguro que vencerían, pero sus hombres no lo creían mucho. En el camino, Nobunaga se detuvo delante de un santuario Shinto. Declaro a sus guerreros:
- Voy a recogerme y a pedir la ayuda de los kamis. Después lanzaré una moneda. Si sale cara venceremos, si sale cruz perderemos. Estamos en las manos del destino.
Después de haberse recogido unos instantes, Nobunaga salió del templo y arrojó una moneda. Salió cara. La moral de las tropas se inflamó de golpe. Los guerreros, firmemente convencidos de salir victoriosos combatieron con una intrepidez tan extraordinaria que ganaron la batalla rápidamente. Después de la victoria, el ayuda de campo del general le dijo:
- Nadie puede cambiar el destino. Esta victoria inesperada es una nueva prueba.
- ¿Quién sabe? -respondió el general, al mismo tiempo que le enseñaba una moneda trucada, que tenía cara en ambos lados.
Un gran general, llamado Nobunaga, había tomado la decisión de atacar al enemigo, a
pesar de que sus tropas fueran ampliamente inferiores en numero. Él estaba seguro que vencerían, pero sus hombres no lo creían mucho. En el camino, Nobunaga se detuvo delante de un santuario Shinto. Declaro a sus guerreros:
- Voy a recogerme y a pedir la ayuda de los kamis. Después lanzaré una moneda. Si sale cara venceremos, si sale cruz perderemos. Estamos en las manos del destino.
Después de haberse recogido unos instantes, Nobunaga salió del templo y arrojó una moneda. Salió cara. La moral de las tropas se inflamó de golpe. Los guerreros, firmemente convencidos de salir victoriosos combatieron con una intrepidez tan extraordinaria que ganaron la batalla rápidamente. Después de la victoria, el ayuda de campo del general le dijo:
- Nadie puede cambiar el destino. Esta victoria inesperada es una nueva prueba.
- ¿Quién sabe? -respondió el general, al mismo tiempo que le enseñaba una moneda trucada, que tenía cara en ambos lados.
miércoles, 11 de julio de 2012
La Herencia de la Tierra
-. Ayer llegaban los mineros a Madrid , tras una larga marcha para protestar porque hay quién se ha quedado con los Fondos MIner que les hubieran permitido subsistir un tiempo precioso para ellos. Si transformamos donde dice minero y ponemos pescador, médico, funcionario, albañil, camarero....... podríamos suscribir buena parte de este vídeo. Hoy nos han vuelto a meter la mano en el bolsillo y nos han quitado la paga extra de Navidad, así como complementos y nos amenazan con la movilidad forzosa. y nos acercamos un poco más al abismo donde nos va a meter esta clase política que no dá ejemplo yéndose a casa y aligerando el coste público de sus macrosueldos y sueldos vitalicios que disfrutan aunque hayan sido unos incompetentes durante su mandato. Y encima a la hora de hablar de la paga extra , a los funcionarios se nos impone mientras a los diputados y senadores les solicita, les ruega el Presiedente del Gobierno , que sean solidarios.¡Qué pena de país!
miércoles, 4 de julio de 2012
El hombre que pinchó una rueda
-. Hoy , en la consulta , al igual que otros días en los últimos tiempos he visto a varios jóvenes lamentarse de cómo están las cosas , en parte con razón , pero ninguno ha hecho autocrítica sobre las consecuencias del pesimismo en nuestras emociones y sentimientos. Todos los días intento transmitirles la importancia de re-sintonizarse y superar los primeros pensamientos negativos para intentar analizar la realidad con una perspectiva más útil. Es innegable que los tiempos que corren no acompañan para una visión muy optimista , y es verdad que las dificultades y los problemas vienen solitos ó nos los crean alguno de los incompetentes que tenemos en nuestro entorno.
La ejemplificación es una herramienta potente para intentar transmitir esta idea , y a veces recurro al viejo cuento del gato (herramienta para cambiar las ruedas) :
"A un hombre se le pincha la rueda del coche al atardecer en una carretera secundaria mientras circulaba en busca de una estación de servicio y cuando se dispone a cambiar la rueda, con las manos llenas de grasa tras haber explorado el neumático, se da cuenta de que no tiene gato.
Mira alrededor suyo y solamente observa una casa aislada a lo alto de la colina, nada más.
Y hacia allí que se dirige, con la intención de pedir un gato para poder cambiar la rueda y seguir su camino. Mientras anda en dirección a la casa, empieza a darle vueltas a la cabeza:
- Es tarde
- No me conocen de nada
- Estoy sucio
- Me dirán que no tienen gato para librarse de mi
- Es una zona solitaria, seguro que han intentado robarles más de una vez
Y de esta forma se va cargando de negatividad y se va "calentando" él solito, hasta que llega a la puerta y llama. El hombre todavía sigue dándole vueltas:
- No me van a abrir, y si me abren me echarán seguro
- Qué poco solidaria que es la gente...
Cuando se abre la puerta, antes de que la persona de la casa pueda abrir la boca, el hombre le suelta a gritos:
"¡Puedes meterte el gato por el culo, no necesito nada tuyo: antes muerto!", se da media vuelta y se va.
Nuestra conducta es producto de pensamientos que tienen que ver con el diálogo con nosotros mismos y que nos tiñen las emociones de blanco, negro, ó ...gris
La ejemplificación es una herramienta potente para intentar transmitir esta idea , y a veces recurro al viejo cuento del gato (herramienta para cambiar las ruedas) :
"A un hombre se le pincha la rueda del coche al atardecer en una carretera secundaria mientras circulaba en busca de una estación de servicio y cuando se dispone a cambiar la rueda, con las manos llenas de grasa tras haber explorado el neumático, se da cuenta de que no tiene gato.
Mira alrededor suyo y solamente observa una casa aislada a lo alto de la colina, nada más.
Y hacia allí que se dirige, con la intención de pedir un gato para poder cambiar la rueda y seguir su camino. Mientras anda en dirección a la casa, empieza a darle vueltas a la cabeza:
- Es tarde
- No me conocen de nada
- Estoy sucio
- Me dirán que no tienen gato para librarse de mi
- Es una zona solitaria, seguro que han intentado robarles más de una vez
Y de esta forma se va cargando de negatividad y se va "calentando" él solito, hasta que llega a la puerta y llama. El hombre todavía sigue dándole vueltas:
- No me van a abrir, y si me abren me echarán seguro
- Qué poco solidaria que es la gente...
Cuando se abre la puerta, antes de que la persona de la casa pueda abrir la boca, el hombre le suelta a gritos:
"¡Puedes meterte el gato por el culo, no necesito nada tuyo: antes muerto!", se da media vuelta y se va.
Nuestra conducta es producto de pensamientos que tienen que ver con el diálogo con nosotros mismos y que nos tiñen las emociones de blanco, negro, ó ...gris
martes, 3 de abril de 2012
La Pastilla de Jabón
- Un vídeo interesante. Una metáfora del día a día en un mundo occidental desenfrenado que no permite un rato de meditación , que no nos deja avanzar sacando lo mejor de nosotros mismos.
viernes, 9 de diciembre de 2011
RESILIENCIA EN LA CONSULTA Y EN LA VIDA
- En la página de Intramed que podeis leer aquí . podemos encontrar una entrevista con el Dr Carlos Alberto Yelin , sobre el tema de la Resiliencia , que hemos tratado en este blog en otras ocasiones.
Sin experimentar el miedo, es imposible superarlo.
“En mar calmo no se forman buenos marineros”
(Proverbio Inglés)
- Paciente: Hola Carlos, ¿cómo te trata la crisis?
- Médico: Los que cursamos la séptima década, estamos vacunados.
- Paciente: ¿Tanto como para no provocarte angustia o inquietud?
- Médico: Te aseguro que no. Y no es que no me afecte o preocupe. Pareciera que lo que describe Boris Cyrulnik como “resiliencia” se desarrolla sin proponerlo en los que tendríamos una tendencia particular.
- Paciente: ¿Cómo defines eso de resiliencia?
- Médico: La definición de Cyrulnik es bastante compleja, pero a mí me gusta resumirla como la tendencia a vencer la adversidad, y salir fortalecido.
- Paciente: ¿Y cómo se consigue?
- Médico: Se me ocurre pensar que es similar a la sabiduría, en el sentido que no puede aprenderse en un curso o en una maestría, sino que solo se logra por uno mismo, tras una trayectoria que nadie puede hacer por nosotros. Es como una historia con muchas batallas, con derrotas y victorias, en donde no es útil la enseñanza de los éxitos o fracasos de los demás, y en donde al final del camino desarrollas la facultad de discernir entre lo bueno y lo malo, lo importante y lo banal.
- Paciente: ¿Cómo nació la palabra?
- Médico: Es un término de la física que describe la resistencia de un cuerpo al choque o a la presión.
- Paciente: Entonces los de tu generación, que desde la infancia han atravesado crisis tras crisis, podrían hacer un “commodity” para exportar ese nuevo producto cargado de un enorme valor agregado.
- Médico: Pero… ¿y las retenciones?
Este diálogo casi textual con una persona más joven pero con trayectoria política por ser un ex-ministro, abre una reflexión sobre la importancia de la resiliencia. Un término difundido en las esferas intelectuales o académicas, pero no muy conocido entre el común de la gente, o en nuestro ámbito. Lo aplica inicialmente Boris Cyrulnik, neurólogo, psiquiatra y psicoanalista, nacido en Burdeos, Francia, y que por ser de origen judío, fue deportado a un campo de exterminio y tuvo que presenciar el asesinato de sus padres. Logra escapar del campo de concentración a los 6 años, y llega a un centro de refugiados donde es contenido con afecto. Para entender el comportamiento humano, incomprensible desde la perspectiva de un niño que mira horrorizado la conducta de los criminales, decide estudiar medicina y se dedica al campo de la etología, que podría definirse como la parte de la psicología y de la biología, que analiza el carácter y la conducta de los humanos y animales. Actualmente en el Hospital de Toulon-Var, Francia, donde Cyrulnik escuchó de los buzos el término resiliencia, es el responsable del Departamento de Enseñanza de la Etología de la Universidad, tiene 74 años y trabaja intensamente. A pesar del horror de su niñez, no solo llega a ser un brillante científico, excepcional ensayista,(“Patitos Feos” Gedisa 2002, “El amor salva” Gedisa 2005), sino también tiene una familia normal, con cuatro hijos. Le entusiasma la aplicación de una palabra; el “oximoron”, que al ser la combinación de dos términos antagónicos, ayuda a entender el mecanismo de la resiliencia y la actitud necesaria para ejercitarla. Decir “oscura claridad”, “preciosa fealdad”, o “triste alegría” sugiere que los contrastes trauma-compensación en la niñez y en la vida son inevitables. Por ello, sostiene la teoría, que cuando recibimos un golpe, nos dividimos en dos fragmentos. Uno se necrosa y muere. En cambio, la parte sana crece y desarrolla la capacidad de recuperación para la situación traumática. Aplicado a la vida, a nuestros pacientes, o a nuestros hijos, no se traduce en una postura rigurosa de exigencia para obligarlos a sufrir a través de nuestras severas sugerencias, sino, por el contrario, enviarles el mensaje de la necesidad del desarrollo de una autonomía e independencia de criterio.
Los pacientes que no logran comprender la valoración de sus cuidados con el implícito sacrificio, no consiguen apreciar el significado de la salud. Los niños sobreprotegidos, no generan la capacidad de enfrentar las dificultades de la vida. Sin experimentar el miedo, es imposible superarlo. Cyrulnik se apasiona con la teoría del doble trauma, en el sentido que si un adolescente tiene una situación que lo golpea y angustia, lo que no le permite reponerse, es el absurdo reto paterno en lugar de una actitud de afecto destinada a comprender y superar la situación. Quizá esa pequeña observación constituya una manera de darle un marco teórico al aprendizaje de la resiliencia. ¿Y para nosotros, los médicos, cuanto importa la resiliencia?
Nuestra principal adversidad profesional, son los errores diagnósticos, o terapéuticos. Son espinas clavadas que en ocasiones escarbamos con mucha bronca y rencor. Para ésa situación, es difícil construir la recuperación, pero se puede. En mis comienzos, me servía recrear el suceso con mis amigos médicos. Pero no siempre era comprendido. A fuerza de ser sincero, era mi esposa y compañera, mi principal auxilio. Quizá no lograba comprender el contexto científico o médico del suceso, pero con afecto me permitía identificar con más precisión la razón del dolor, o sufrimiento. Pero considero que es imprescindible hablarlo, para encontrar la razón de la angustia, y avizorar el camino de la recuperación, aunque el error quede clavado en nuestra autoestima profesional. Resurgimos de una crisis para buscar ponernos en el borde del precipicio. Si bien hay una clara asimetría, tanto los dirigidos como los dirigentes comparten una cuota de responsabilidad en el proceso. Si analizamos el común de la gente concebimos juzgar que nuestra población es de buen nivel cultural e intelectual, comparable al de algunos de los países centrales. Pero en la dirigencia no podemos extrapolar la observación. La tendencia a improvisarse y a no perfeccionar sus aptitudes es un lugar común para ellos. Finalmente pensemos con voluntario optimismo que la adversidad de hoy puede transformarse en sabiduría de mañana para enfrentar nuevas crisis, porque pareciera que estamos predestinados a sufrirlas. Ayudemos a los jóvenes y generaciones intermedias a salir de la acuciante perplejidad que seguramente hoy los desorienta, e intentemos que esa anhelada capacidad de vencer la adversidad la desarrollemos mucho antes de acercarnos al final del camino, cuando jugamos al ajedrez con las últimas piezas del tablero.
* Dr. Carlos Alberto Yelin
Podríamos decir que " Los líderes resilientes son capaces de afrontar la adversidad y salir fortalecidos. "
Sin experimentar el miedo, es imposible superarlo.
“En mar calmo no se forman buenos marineros”
(Proverbio Inglés)
- Paciente: Hola Carlos, ¿cómo te trata la crisis?
- Médico: Los que cursamos la séptima década, estamos vacunados.
- Paciente: ¿Tanto como para no provocarte angustia o inquietud?
- Médico: Te aseguro que no. Y no es que no me afecte o preocupe. Pareciera que lo que describe Boris Cyrulnik como “resiliencia” se desarrolla sin proponerlo en los que tendríamos una tendencia particular.
- Paciente: ¿Cómo defines eso de resiliencia?
- Médico: La definición de Cyrulnik es bastante compleja, pero a mí me gusta resumirla como la tendencia a vencer la adversidad, y salir fortalecido.
- Paciente: ¿Y cómo se consigue?
- Médico: Se me ocurre pensar que es similar a la sabiduría, en el sentido que no puede aprenderse en un curso o en una maestría, sino que solo se logra por uno mismo, tras una trayectoria que nadie puede hacer por nosotros. Es como una historia con muchas batallas, con derrotas y victorias, en donde no es útil la enseñanza de los éxitos o fracasos de los demás, y en donde al final del camino desarrollas la facultad de discernir entre lo bueno y lo malo, lo importante y lo banal.
- Paciente: ¿Cómo nació la palabra?
- Médico: Es un término de la física que describe la resistencia de un cuerpo al choque o a la presión.
- Paciente: Entonces los de tu generación, que desde la infancia han atravesado crisis tras crisis, podrían hacer un “commodity” para exportar ese nuevo producto cargado de un enorme valor agregado.
- Médico: Pero… ¿y las retenciones?
Este diálogo casi textual con una persona más joven pero con trayectoria política por ser un ex-ministro, abre una reflexión sobre la importancia de la resiliencia. Un término difundido en las esferas intelectuales o académicas, pero no muy conocido entre el común de la gente, o en nuestro ámbito. Lo aplica inicialmente Boris Cyrulnik, neurólogo, psiquiatra y psicoanalista, nacido en Burdeos, Francia, y que por ser de origen judío, fue deportado a un campo de exterminio y tuvo que presenciar el asesinato de sus padres. Logra escapar del campo de concentración a los 6 años, y llega a un centro de refugiados donde es contenido con afecto. Para entender el comportamiento humano, incomprensible desde la perspectiva de un niño que mira horrorizado la conducta de los criminales, decide estudiar medicina y se dedica al campo de la etología, que podría definirse como la parte de la psicología y de la biología, que analiza el carácter y la conducta de los humanos y animales. Actualmente en el Hospital de Toulon-Var, Francia, donde Cyrulnik escuchó de los buzos el término resiliencia, es el responsable del Departamento de Enseñanza de la Etología de la Universidad, tiene 74 años y trabaja intensamente. A pesar del horror de su niñez, no solo llega a ser un brillante científico, excepcional ensayista,(“Patitos Feos” Gedisa 2002, “El amor salva” Gedisa 2005), sino también tiene una familia normal, con cuatro hijos. Le entusiasma la aplicación de una palabra; el “oximoron”, que al ser la combinación de dos términos antagónicos, ayuda a entender el mecanismo de la resiliencia y la actitud necesaria para ejercitarla. Decir “oscura claridad”, “preciosa fealdad”, o “triste alegría” sugiere que los contrastes trauma-compensación en la niñez y en la vida son inevitables. Por ello, sostiene la teoría, que cuando recibimos un golpe, nos dividimos en dos fragmentos. Uno se necrosa y muere. En cambio, la parte sana crece y desarrolla la capacidad de recuperación para la situación traumática. Aplicado a la vida, a nuestros pacientes, o a nuestros hijos, no se traduce en una postura rigurosa de exigencia para obligarlos a sufrir a través de nuestras severas sugerencias, sino, por el contrario, enviarles el mensaje de la necesidad del desarrollo de una autonomía e independencia de criterio.
Los pacientes que no logran comprender la valoración de sus cuidados con el implícito sacrificio, no consiguen apreciar el significado de la salud. Los niños sobreprotegidos, no generan la capacidad de enfrentar las dificultades de la vida. Sin experimentar el miedo, es imposible superarlo. Cyrulnik se apasiona con la teoría del doble trauma, en el sentido que si un adolescente tiene una situación que lo golpea y angustia, lo que no le permite reponerse, es el absurdo reto paterno en lugar de una actitud de afecto destinada a comprender y superar la situación. Quizá esa pequeña observación constituya una manera de darle un marco teórico al aprendizaje de la resiliencia. ¿Y para nosotros, los médicos, cuanto importa la resiliencia?
Nuestra principal adversidad profesional, son los errores diagnósticos, o terapéuticos. Son espinas clavadas que en ocasiones escarbamos con mucha bronca y rencor. Para ésa situación, es difícil construir la recuperación, pero se puede. En mis comienzos, me servía recrear el suceso con mis amigos médicos. Pero no siempre era comprendido. A fuerza de ser sincero, era mi esposa y compañera, mi principal auxilio. Quizá no lograba comprender el contexto científico o médico del suceso, pero con afecto me permitía identificar con más precisión la razón del dolor, o sufrimiento. Pero considero que es imprescindible hablarlo, para encontrar la razón de la angustia, y avizorar el camino de la recuperación, aunque el error quede clavado en nuestra autoestima profesional. Resurgimos de una crisis para buscar ponernos en el borde del precipicio. Si bien hay una clara asimetría, tanto los dirigidos como los dirigentes comparten una cuota de responsabilidad en el proceso. Si analizamos el común de la gente concebimos juzgar que nuestra población es de buen nivel cultural e intelectual, comparable al de algunos de los países centrales. Pero en la dirigencia no podemos extrapolar la observación. La tendencia a improvisarse y a no perfeccionar sus aptitudes es un lugar común para ellos. Finalmente pensemos con voluntario optimismo que la adversidad de hoy puede transformarse en sabiduría de mañana para enfrentar nuevas crisis, porque pareciera que estamos predestinados a sufrirlas. Ayudemos a los jóvenes y generaciones intermedias a salir de la acuciante perplejidad que seguramente hoy los desorienta, e intentemos que esa anhelada capacidad de vencer la adversidad la desarrollemos mucho antes de acercarnos al final del camino, cuando jugamos al ajedrez con las últimas piezas del tablero.
* Dr. Carlos Alberto Yelin
Podríamos decir que " Los líderes resilientes son capaces de afrontar la adversidad y salir fortalecidos. "
lunes, 31 de octubre de 2011
Te Amo Brad
- . La entrada de hoy no pretende , aunque también , sólo darle un gusto a las féminas que leen este humilde blog. Hace un par de semanas se celebró el Día de la Salud mental, instaurado por la OMS para atraer la atención sobre los 400 millones de personas que sufren trastornos de salud mentales , y que necesitan , muchos, algo más de ayuda que unas pastillas, aún siendo necesarias muchas veces. Pero la escucha, la empatía y la disposición a la ayuda no debería faltarnos.
En el blog Contando Cuentos, relataban esta historia que refleja esta idea perfectamente, que suscribo plenamente:
En el blog Contando Cuentos, relataban esta historia que refleja esta idea perfectamente, que suscribo plenamente:
Te amo,- murmuró Carlota sentada frente al televisor de la sala cuando vio a Brad Pitt aparecer en la pantalla. – Quizás algún día vengas a buscarme, mi amor.
- Vamos Carlota, otra vez soñando con un amor imposible,- dijo José, el enfermero, mientras le daba su medicación.
- No es un amor imposible!!!. Yo sé que él me ama, porque yo soy la protagonista de esa peli. No me ves en la tele, con mi melena larga y rizada???.
- Estas un poco diferente, - dijo José sonriendo y mirando el cabello corto de Carlota.
- Es el maquillaje, guapo. Con maquillaje se cambian las facciones.
- Vale, le diré a Don Jesús que venga a hablar contigo de este asunto.
- No, no….a Don Jesús no quiero verlo!!!.
- Por qué??. Si es tu médico.
- Seguramente me ajustará la medicación y dejaré de soñar, dejaré de volar, dejaré de sentirme acompañada por Brad.
- Vale, Carlota. Pero toma la medicación y te sentirás un poco mejor.
- Y me sedará….y seré una muñeca de trapo otra vez,…somnolienta y sin pensamientos.
José salió de la habitación, dejando a Carlota con ojos soñadores mirando la tele. Él esperaba que algún día la medicación le hiciera el efecto deseado y pudiera salir de allí, de esas cuatro paredes blancas, que encerraban su alma y su cuerpo, para que pudiera volar pero con los pies bien asentados sobre el suelo.
domingo, 9 de octubre de 2011
El Vendedor de Perritos
En el magnífico libro de Rafael Hernámperez, "Sé feliz Aquí y ahora" hay un relato que viene al pelo de lo que está ocurriendo.
Los llamados "mercados" nadie sabe a ciencia cierta quiénes son aunque está sembrando el pánico en nuestras sociedades, cómodamente instaladas en el llamado "estado del bienestar", pero en el que mucha gente trabaja a destajo para conseguir un pequeño sueldo con el que vivir pobremente, a costa del enriquecimiento de los de siempre. La actual crisis es una oportunidad de reorientar dónde queremos gastar el dinero y dónde dejar de gastarlo. Nuestros políticos , que han derrochado a manos llenas, sin decir nunca que NO a nada ni a nadie para garantizarse sus votos, deberían ser envíados a sus trabajos anteriores a su carrera política cuando no sometidos a escrutinio judicial para que expiaran sus culpas.
Pero además , existe un riesgo real de que esa llamada "crisi" económica" también contagie a los muchos que trabajan bién y que cada dían cumplen en sus trabajos y aún más allá. No podemos seguir creándonos necesidades superfluas y que de ellas dependa nuestra felicidad. A ellos va dedicado este relato:
.
Los llamados "mercados" nadie sabe a ciencia cierta quiénes son aunque está sembrando el pánico en nuestras sociedades, cómodamente instaladas en el llamado "estado del bienestar", pero en el que mucha gente trabaja a destajo para conseguir un pequeño sueldo con el que vivir pobremente, a costa del enriquecimiento de los de siempre. La actual crisis es una oportunidad de reorientar dónde queremos gastar el dinero y dónde dejar de gastarlo. Nuestros políticos , que han derrochado a manos llenas, sin decir nunca que NO a nada ni a nadie para garantizarse sus votos, deberían ser envíados a sus trabajos anteriores a su carrera política cuando no sometidos a escrutinio judicial para que expiaran sus culpas.
Pero además , existe un riesgo real de que esa llamada "crisi" económica" también contagie a los muchos que trabajan bién y que cada dían cumplen en sus trabajos y aún más allá. No podemos seguir creándonos necesidades superfluas y que de ellas dependa nuestra felicidad. A ellos va dedicado este relato:
Un hombre vivía en la orilla de un camino y vendía perritos calientes. No tenía radio, ni televisión, ni leía los periódicos, pero hacía y vendía buenos perritos calientes.
Se preocupaba por la divulgación de su negocio y colocaba carteles de propaganda por el camino, ofrecía su producto en voz alta y el pueblo le compraba.
Las ventas fueron aumentando cada vez más, compraba el mejor pan y la mejor salchicha. Llegó un momento en que fue necesario comprar un carrito más grande, para atender a la creciente clientela. El negocio prosperaba. Su perrito caliente era el mejor de la región.
Venciendo su situación económica inicial, pudo pagar una buena educación a su hijo, quien fue creciendo y fue a estudiar Economía en la mejor Universidad del país. Finalmente, su hijo ya graduado con honores, volvió a casa y notó que su padre continuaba con la misma vida de siempre y tuvo una seria
conversación con él...
- ¿Papá, usted no escucha la radio? ¿Usted no ve la televisión? ¿Usted no lee los periódicos? ¡Hay una gran crisis en el mundo! ¡Y la situación de nuestro país es crítica! ¡Todo está mal y el país va a quebrar!
Después de escuchar las consideraciones de su hijo, el padre pensó: “bien, si mi hijo Economista, lee periódicos, ve televisión, entonces solo puede tener la razón.
Y con miedo de la crisis, el viejo buscó el pan más barato (más malo) y comenzó a comprar la salchicha mas barata (la peor) y para economizar dejó de hacer sus carteles de propaganda.
Abatido por la noticia de la crisis ya no ofrecía su producto en voz alta, ni atendía con entusiasmo a sus clientes.
Tomadas todas esas precauciones, las ventas comenzaron a caer y fueron cayendo y cayendo y llegaron a niveles insoportables. El negocio de perritos calientes del viejo que antes generaba recursos para que el hijo estudiara Economía, finalmente quebró.
Entonces el padre, muy triste, le dijo al hijo:
- Hijo, tenías razón: estamos en medio de una gran crisis. Y le comentó orgullosamente a sus amigos:
- Bendita la hora en que envié a mi hijo a estudiar Economía. Él me avisó de la crisis.
Anónimo.
martes, 4 de octubre de 2011
De Corazón
- El pasado día 29 de Septiembre , se celebró el Día Mundial del Corazón, pero no voy a hablaros de los actos celebrados con ese motivo sino de un relato del Dr. Carlos Presman , que me gustó mucho , referido a la importancia de "las cosas del corazón" en el desarrollo de la vida ó en el devenir de la muerte. El relato dice así:
Después de una larga espera, el paciente con insuficiencia cardíaca terminal recibió un trasplante. El donante era un joven que tomó la decisión de terminar su vida con un tiro en la cabeza. Cuando conté esta historia en una cena familiar, mi hija auguró que el trasplante iba a fracasar. Efectivamente, el paciente falleció antes de cumplir un mes del procedimiento. Mi hija, de la edad del donante, me explicó: “Ese corazón no quería vivir”.
¿El corazón siente? ¿El corazón es victima de las emociones o el cerebro padece la convivencia con ese órgano sentimental?
Busqué la historia clínica del joven donante y no me sorprendió leer que el día de la decisión, horas antes, vio a su enamorada con otro. Al relatarle esto, un colega agregó que el paciente trasplantado fue hallado en su domicilio solo. La súbita muerte lo sorprendió en su dormitorio y llamó la atención que el armario ropero de su esposa estuviera vacío."
Después de una larga espera, el paciente con insuficiencia cardíaca terminal recibió un trasplante. El donante era un joven que tomó la decisión de terminar su vida con un tiro en la cabeza. Cuando conté esta historia en una cena familiar, mi hija auguró que el trasplante iba a fracasar. Efectivamente, el paciente falleció antes de cumplir un mes del procedimiento. Mi hija, de la edad del donante, me explicó: “Ese corazón no quería vivir”.
¿El corazón siente? ¿El corazón es victima de las emociones o el cerebro padece la convivencia con ese órgano sentimental?
Busqué la historia clínica del joven donante y no me sorprendió leer que el día de la decisión, horas antes, vio a su enamorada con otro. Al relatarle esto, un colega agregó que el paciente trasplantado fue hallado en su domicilio solo. La súbita muerte lo sorprendió en su dormitorio y llamó la atención que el armario ropero de su esposa estuviera vacío."
lunes, 3 de octubre de 2011
No todo es Economía
-- Hace casi 70 años que este libro indispensable , nos daba la clave de que no todo son "los mercados" y "lo económico":
Buenos días - dijo el principito.
- Buenos días - dijo el mercader.
Era un mercader de píldoras que aplacan la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.
- ¿Por qué vendes eso? - dijo el principito.
- Es una gran economía de tiempo - dijo el mercader -. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
- Y, ¿Qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
- Se hace lo que se quiere...
Yo - se dijo el principito - si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría muy suavemente hacia una fuente...
Del libro de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry
Buenos días - dijo el principito.
- Buenos días - dijo el mercader.
Era un mercader de píldoras que aplacan la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.
- ¿Por qué vendes eso? - dijo el principito.
- Es una gran economía de tiempo - dijo el mercader -. Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
- Y, ¿Qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
- Se hace lo que se quiere...
Yo - se dijo el principito - si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría muy suavemente hacia una fuente...
Del libro de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry
miércoles, 14 de septiembre de 2011
ROMPE LA INERCIA, Piensa diferente aún con el mismo paciente
- El Lie Tse es el tercer libro en importancia del Taoísmo Filosófico. Su autoría se atribuye a Lie Yu Kou, filósofo de la China antigua que reunió textos taoístas y confucionistas, tomando los principios filosóficos más importantes.
Lie Tse escribe en forma de parábola. Es continuador de las enseñanzas de Lao Tse. Lie Tse también renunció a la vida social y politica, en oposición a las corrientes taoístas que defendían el orden social impuesto por el legismo. Comparte con Chuang Tse el ideal del sabio y propugna el retorno a la simplicidad y pureza original del hombre. Os muestro una historia de este libro , que se puede aplicar a nuestro día a día y que conviene tener en mente de vez en cuando , cuando nos adentramos en el territorio de la pereza y de la inercia. ¿Porqué no nos planteamos que ese dolor en la mandíbula puede ser un angor, ó esa molestia ó déficit motor en una mano puede ser un tumor cerebral, ó que ese malestar torácico inespecífico es expresión de un duelo no elaborado?
Como dice Lie Tsé : "Conviene no aplicar el mismo principio a todas las circunstancias" y esta es la fábula:
"Había un erudito que seguía a Confucio que estaba viajando a la capital desde su ciudad natal. Cuando se hallaba atravesando una zona tranquila y poco frecuentada por los viajeros, un grupo de bandidos le robó su dinero, su caballo y su carruaje.
El erudito continuó su viaje a pie como si nada hubiera sucedido. Los ladrones se sorprendieron de que su víctima no diera muestras de decepción ni dolor, así que lo alcanzaron de nuevo y le preguntaron: «La mayoría de las personas quedan desoladas cuando pierden sus posesiones, pero no tú. ¿Por qué?»
El erudito les respondió: «Un hombre virtuoso no está apegado a sus posesiones. Además, no satisfacerá sus necesidades tomando cosas que no son suyas.»
Los bandidos se miraron entre sí y dijeron: «Parecen palabras de un hombre sabio.»
Después, cuando los ladrones tuvieron tiempo para reflexionar sobre ellas, se dijeron entre sí: «Ese hombre sabio ocupará un puesto en el gobierno y enviará a la policía en nuestra persecución. Es mejor que lo matemos antes de que llegue a la capital.»
Así pues, corrieron tras el erudito y le mataron.
Cuando llegaron a la capital las noticias de su muerte, el anciano de la familia dijo a los miembros de su clan: «Cuando caigáis en manos de los bandidos, no actuéis como ese estúpido erudito.»
No mucho tiempo después, uno de los miembros más jóvenes de dicho clan fue a hacer negocios a una de las zonas más remotas del país y cayó en manos de los bandidos. Recordando lo que el anciano de la familia le había dicho, el joven discutió con los ladrones y defendió sus posesiones. Cuando los bandidos se marcharon con su posesiones, el joven seguía insistiendo. Corrió tras los ladrones y les instó a que le devolviesen sus bienes.
Los bandidos miraron al joven y le dijeron: «Te perdonamos la vida y ni siquiera lo aprecias. Eres tonto y una molestia, y tus huellas conducirían a la policía hasta nosotros.» Así que los bandidos mataron al hombre en el acto
Lo dicho NO APLIQUES SIEMPRE LAS MISMAS SOLUCIONES A TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS, LOS MISMOS PACIENTES PUEDEN TENER PROBLEMAS DISTINTOS. ¡HAY PACIENTES JOVENES CON PROBLEMAS GRAVES Y PACIENTES ANCIANOS CON PROBLEMAS TRIVIALES
miércoles, 31 de agosto de 2011
Parálisis por el Análisis
- No es raro que a muchos pacientes se les repiten sin cesar, pruebas y más pruebas, análisis y demás parafernalia sin tener una orientación clara de por donde orientar el diagnóstico. No hace falta decir las consecuencias deplorables para el paciente y para el Sistema sanitario de esta forma de ejercer la medicina, tan extendida en estos tiempos de Medicina Defensiva.
A este respecto recordar que la psicóloga Sheena Iyengar dirigió un experimento en California, consistente en un puesto de venta de mermeladas en una tienda de comestibles. Unas veces preparaba un escaparate con apenas 6 tipos de mermelada distintos y otras, exhibía hasta 24 tarros diferentes.
El objetivo del experimento era comprobar si a mayor número de confituras expuesto, más ventas se conseguían en la tienda. La lógica parece indicar que así debería ser, puesto que hay más posibilidades de abarcar un rango mayor de deseos del consumidor.
La realidad demostró lo contrario, y lo demostró de forma aplastante. El 30% de las personas que se detuvieron a observar el escaparate de 6 tipos de mermelada, terminó comprando alguno. Y solamente un 3% de todos los clientes que se pararon ante las 24 variedades de confitura adquirió finalmente el producto. ¿Sorprendido/a? Realmente se trata de una diferencia más que notable.
A este efecto se le suele llamar parálisis por el análisis; es decir, nuestro inconsciente se ve obligado a detenerse a analizar algo que no tiene realmente "ganas" de hacer, porque el retorno de la inversión es prácticamente nulo, y literalmente "pasa" de hacerlo.
Hay un dicho que recoge a la perfección esta esencia: "Quien tiene un reloj sabe qué hora es. Quien tiene dos relojes, ya duda."
A este respecto recordar que la psicóloga Sheena Iyengar dirigió un experimento en California, consistente en un puesto de venta de mermeladas en una tienda de comestibles. Unas veces preparaba un escaparate con apenas 6 tipos de mermelada distintos y otras, exhibía hasta 24 tarros diferentes.
El objetivo del experimento era comprobar si a mayor número de confituras expuesto, más ventas se conseguían en la tienda. La lógica parece indicar que así debería ser, puesto que hay más posibilidades de abarcar un rango mayor de deseos del consumidor.
La realidad demostró lo contrario, y lo demostró de forma aplastante. El 30% de las personas que se detuvieron a observar el escaparate de 6 tipos de mermelada, terminó comprando alguno. Y solamente un 3% de todos los clientes que se pararon ante las 24 variedades de confitura adquirió finalmente el producto. ¿Sorprendido/a? Realmente se trata de una diferencia más que notable.
A este efecto se le suele llamar parálisis por el análisis; es decir, nuestro inconsciente se ve obligado a detenerse a analizar algo que no tiene realmente "ganas" de hacer, porque el retorno de la inversión es prácticamente nulo, y literalmente "pasa" de hacerlo.
Hay un dicho que recoge a la perfección esta esencia: "Quien tiene un reloj sabe qué hora es. Quien tiene dos relojes, ya duda."
El valor de lo simple, a menudo, no se valora... y las consecuencias las paga , primero el paciente y luego todos los demás.
jueves, 25 de agosto de 2011
El Cuento de los Picapedreros
El gran Boris Cyrulnik es el creador del concepto de Resiliencia y lo ilustra maravillosamente con la historia de los picapedreros:
"El bienestar es físico. Uno se siente bien cuando todas sus necesidades están cubiertas. Se trata de una sensación inmediata. La felicidad, en cambio, es el resultado de una representación, de una esperanza, de un proyecto de existencia y se construye siempre en el encuentro con el otro. Para ilustrar esta diferencia, siempre cuento la historia de los picapedreros:
Paseo por un camino y veo a un hombre que está picando piedras. Hace muecas y sufre. Me explica que su oficio es idiota y que el trabajo muscular le hace mal.
Más allá, un segundo picapedrero parece más apacible. Golpea tranquilamente la piedra y me dice que es un oficio al aire libre y que le basta para ganarse la vida.
Un poco más allá, un tercer hombre pica piedras en éxtasis. Está radiante y sonríe. Me explica que el hecho de picar piedras lo hace muy feliz porque piensa que está construyendo una catedral. Aquellos que tienen una catedral en su cabeza son felices, aquellos que se contentan con lo inmediato sienten bienestar y aquellos que se desesperan por no tener otro oficio son desdichados.
El gesto es igual en los tres casos pero es el significado del gesto lo que los vuelve felices o desdichados"
"El bienestar es físico. Uno se siente bien cuando todas sus necesidades están cubiertas. Se trata de una sensación inmediata. La felicidad, en cambio, es el resultado de una representación, de una esperanza, de un proyecto de existencia y se construye siempre en el encuentro con el otro. Para ilustrar esta diferencia, siempre cuento la historia de los picapedreros:
Paseo por un camino y veo a un hombre que está picando piedras. Hace muecas y sufre. Me explica que su oficio es idiota y que el trabajo muscular le hace mal.
Más allá, un segundo picapedrero parece más apacible. Golpea tranquilamente la piedra y me dice que es un oficio al aire libre y que le basta para ganarse la vida.
Un poco más allá, un tercer hombre pica piedras en éxtasis. Está radiante y sonríe. Me explica que el hecho de picar piedras lo hace muy feliz porque piensa que está construyendo una catedral. Aquellos que tienen una catedral en su cabeza son felices, aquellos que se contentan con lo inmediato sienten bienestar y aquellos que se desesperan por no tener otro oficio son desdichados.
El gesto es igual en los tres casos pero es el significado del gesto lo que los vuelve felices o desdichados"
martes, 16 de agosto de 2011
¿Qué es el Stress?
-Un profesor en su universidad cuando explicaba el “estrés” a sus alumnos, levantaba una copa de agua en el aire y preguntaba “¿cuánto pesa este vaso de agua?”. Los alumnos decían que aproximamente entre 20g y 500g.
El profesor contestaba: “el peso no es lo que cuenta, lo importante es cuánto tiempo eres capaz de aguantar esta misma copa de agua. Después de una hora, te dolerá el brazo derecho, y si es un día, probablemente tendrás que llamar a una ambulancia”.
.
No importa el peso absoluto. Depende de cuánto TIEMPO voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un DOLOR en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Pero es exactamente el MISMO peso, pero entre más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo. Si cargamos nuestros PESARES, RENCORES u ODIOS todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez MAS PESADA y entonces viene la desesperación y no podremos seguir adelante
El profesor contestaba: “el peso no es lo que cuenta, lo importante es cuánto tiempo eres capaz de aguantar esta misma copa de agua. Después de una hora, te dolerá el brazo derecho, y si es un día, probablemente tendrás que llamar a una ambulancia”.
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No importa el peso absoluto. Depende de cuánto TIEMPO voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré un DOLOR en mi brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Pero es exactamente el MISMO peso, pero entre más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo. Si cargamos nuestros PESARES, RENCORES u ODIOS todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez MAS PESADA y entonces viene la desesperación y no podremos seguir adelante
martes, 26 de julio de 2011
Aprender a pensar. ¿O mejor Desaprender para pensar mejor?
- Las cosas no son, en sí mismas, más que lo que queramos ver en ellas. Todo depende del enfoque que le demos. En estos tiempos de tribulación ,ésta idea nos ayuda a ver las cosas de otra manera.
Lo que en principio parece que fue un desastre, después con el tiempo podemos alegrarnos que haya ocurrido (un despido, una ruptura de pareja, un proyecto no conseguido,trabajar en condiciones difíciles, decir NO a algo que parece muy apetecible pero que no acaba de convencernos…)
Además, lo que no se aprende con el éxito, se aprende con aquello que llaman el fracaso. Es posible que una de las cualidades que definan el poder personal sea la capacidad para entender el aparente fracaso y convertirlo en una oportunidad personal para el futuro y en una lección que aprender.
El siguiente cuento, muy conocido lo ilustra muy bién:
Lo que en principio parece que fue un desastre, después con el tiempo podemos alegrarnos que haya ocurrido (un despido, una ruptura de pareja, un proyecto no conseguido,trabajar en condiciones difíciles, decir NO a algo que parece muy apetecible pero que no acaba de convencernos…)
Además, lo que no se aprende con el éxito, se aprende con aquello que llaman el fracaso. Es posible que una de las cualidades que definan el poder personal sea la capacidad para entender el aparente fracaso y convertirlo en una oportunidad personal para el futuro y en una lección que aprender.
El siguiente cuento, muy conocido lo ilustra muy bién:
Un día apareció un caballo en la granja de una aldea. El dueño de la granja lo cuidó y el caballo se quedó. La gente de la aldea le decía: Qué buena suerte. El respondía: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.
Pasado unos días, el caballo se marchó. La gente de la aldea le dijo: “Qué mala suerte”. Él contestó: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.
Pasada una semana, como le había cuidado muy bien, el caballo regresó con una manada de caballos. La gente de la aldea le dijo al dueño de la granja: “Qué buena suerte”. Y él respondió: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.
Después de unos días, uno de los caballos le dio una coz al hijo del dueño de la granja que le rompió las piernas. La gente de la aldea le dijo: “Qué mala suerte”. Él contestó: “Buena suerte, mala suerte, se verá”.
Después de dos semanas, los ejércitos de ese país se llevaron a todos los jóvenes a la guerra excepto a su hijo que tenía las piernas rotas… ¿Buena suerte, mala suerte?, se verá.
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