La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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lunes, 11 de abril de 2016

Cerca de tí, la enfermedad no existe

- Cuando eres médico de personas adquieres con el tiempo una experiencia valiosa si has estado atento. Si has sentido la responsabilidad de cuidar de tus pacientes y has sabido trasmitirles  los sentimientos que han provocado en tu interior  su sufrimiento , el viaje ha merecido la pena porque te vas con muchisimo más de lo que  tenías al principio.
   Esa "fortuna interior" que los médicos buenos van adquiriendo por ser buenos médicos, también son un tesoro que te ayuda a afrontar tu particular experiencia en el mundo del sufrimiento por una enfermedad incurable. Cuando vas teniendo conciencia de ver el deterioro físico en aquel ser que amas, cuando ves que no tienes control sobre la progresión inexorable de la maldita enfermedad y tienes que buscar dentro de tí para abrir la puerta de la aceptación a l vez que sigues  buscando deseperadamente cualquier mejoría que te  dé opciones  a  poder vivir dignamente un poco más. Entonces es cuando caes en la cuenta de la importancia de las caricias, de las miradas , de las sonrisas, de los abrazos, de los recuerdos .
   Y también , ¿porqué no ? de algunas canciones:

    " Hay cosas que te escribo en cartas para no decirlas. Hay cosas que escribo en canciones para repetirlas. Hay cosas que están en mi alma y quedaran contigo cuando me haya ido... en todas acabo diciendo cuanto te he querido... Hay cosas que escribo en la cama .Hay cosas que escribo en el aire Hay cosas que siento tan mías... que no son de nadie Hay cosas que escribo contigo Hay cosas que sin ti no valen Hay cosas y cosas...que acaban llegando tan tarde... Hay cosas que se lleva el tiempo sabe Dios a donde. Hay cosas que siguen ancladas cuando el tiempo corre. Hay cosas que están en mi alma y quedaran conmigo cuando me haya ido... en todas acabo sabiendo cuanto me has querido... Hay cosas que escribo en la cama Hay cosas que escribo en el aire Hay cosas que siento tan mías... que no son de nadie Hay cosas que escribo contigo Hay cosas que sin ti no valen hay cartas urgentes que llegan cuando ya no hay nadie.....

     

viernes, 26 de abril de 2013

Emociones en el paciente al que diagnosticas Cáncer: ¡No puede ser!

- En los últimos   cinco meses varios de mis pacientes más jóvenes han pasado por el durísimo trance de  ser diagnosticados de Cáncer en diferentes localizaciones. Hace tan sólo una semana fallecía una  muy querida amiga por un tumor que  se la ha llevado en tan sólo tres meses desde el diagnóstico. El miedo, ese fantasma inseparable de las malas noticias atenaza hasta el punto de anular tus capacidades y hemos de ayudar tanto a éstos pacientes como a sus familiares para que superen estos dramáticos momentos en que esos miedos les bloquean de tal forma que les impiden aprovechar el tiempo, a veces muy corto que les queda, para  poner sus cosas en orden y tener cierto control sobre la situación para morir dignamente.
 Aquí podeis ver algunas de éstas reacciones

“Y estaba  frente a mí con la mirada perdida. Parecía que se había quedado petrificada. No hablaba, no hacía nada. Sólo permanecía frente a mí, sentada, tras darle la mala noticia”


  Cada persona “es un mundo” por lo que cabe esperar tantas reacciones como personas existen. Y cada una de ellas lo afrontará de manera diferente.  Pero sí que existen algunas etapas comunes antes y después del diagnóstico. No son fases consecutivas necesariamente, a pesar de que se muestren así en la figura. La persona podrá ir "saltando" de una a otra durante todo el proceso oncológico. Incluso cuando haya alcanzado la aceptación de la situación podrá volver a otras fases y retomar ésta, más adelante.

¿Qué suele pasar cuando reciben el diagnóstico?
 ¿Cómo se suele reaccionar?


  1. Al principio existe una sensación de irrealidad de “esto no me puede estar pasando a mi” (Shock).
  2. Todavía hoy la palabra “Cáncer” suscita miedo y preocupación, a pesar de los avances médicos y tecnológicos. Miedo ante el propio diagnóstico, a los cambios, a los tratamientos, al dolor, etc.
  3.  Luego se pasa a la negación: “esto no está pasando, deben haberse equivocado, no puede ser para tanto”. Es el momento en el que se suelen hacer consultas a otros especialistas y se buscan segundas opiniones médicas.
  4. Aparecerán sentimientos de rabia o ira, “esto no es justo, no lo merezco”.
  5. Más adelante se pasará a un etapa de tristeza y llanto, preocupación, sufrimiento por todo lo que está sucediendo (“depresión”, nunca entendida todavía como diagnóstico clínico).
  6. Para finalmente llegar a la aceptación de la situación.

Hay que decir que todas estas reacciones son normales y adaptativas. Es  bueno y necesario que aparezcan para una buena adaptación al proceso oncológico. Cada vez irán siendo menos intensas hasta que la persona afectada se va familiarizando con el proceso de enfermedad y empieza a aumentar su sensación de control. 

Son etapas que los familiares y amigos también pueden vivir al enfrentarse a la experiencia de tener a alguien en esta situación durante su propio proceso de adaptación a la misma. 
  El marido de  ésta  querida amiga   que acaba de fallecer,  que también es un buén amigo ha sufrido lo indecible en silencio porque creía que así ayudaba más a su mujer. Sus sentimientos y altibajos emocionales han ido parejos , de la mano de los que experimentaba su mujer pero  muchas veces se sufre sólo, el enfermo y su familia por no preocupar al ser querido , y el sufrimiento es entonces acrecentado por el sentimiento de soledad.
  Si sabemos acompañar, respetando las emociones  que son normales en estas situaciones, habremos verdaderamente ayudado a esas personas que han puesto su confianza en nosotros, no tanto para la curación , que ya  no es posible, como para la  ayuda y la solidaridad emocional que podemos dar casi siempre.

viernes, 14 de septiembre de 2012

La Ciudadanía Dual

. Nuestro trabajo como médicos , conviviendo cada día con el sufrimiento y la enfermedad es una  extrpaordinaria oportunidad para reflexionar sobre nuestra propia muerte ó enfermedad.
Esta semana he visto a  algunos  pacientes a los que se les ha diagnosticado de tener un Tumor  en algúna parte de su cuerpo. Cada uno es un mundo diferente, Su percepción es distinta en cuanto a las expectativas y cómo afrontar la enfermedad. En general , la generosidad es lo que más aflora en estos momentos cuando el paciente tiene hijos a su cargo . Sin embargo , cuando la persona es más solitaria aparece antes la ira. Es normal. Alguien, piensa, ha debido equivocarse. Necesita culpabilizar a alguien antes de aceptar que es vulnerable y puede morir . Ya nos lo decía Susan Sontag en su libro "La enfermedad y sus metáforas" :

   
“Cada persona al nacer posee una ciudadanía dual, en el reino de los sanos y en el reino de los enfermos. Aunque todos preferiríamos sólo utilizar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno se ve obligado, al menos por un tiempo, a identificarse como ciudadano de aquel otro lugar”. (Ibd. Sontag, Susan. “La Enfermedad y sus Metáforas” y “El Sida y sus Metáforas”).-
“Se pensaba en la tuberculosis como una muerte decorativa, a menudo lírica. El cáncer es un tópico extraño y todavía escandaloso para la poesía; y se antoja inimaginable volver estética esta enfermedad”.
 
 
 
Si en vez de empeñarnos en dar muchas explicaciones ó en hablar mucho para disimular nuestra ansiedad e inseguridad, ayudamos a los pacientes a aceptar la situación y vivir la nueva situación confortado/a  por no estar sólo/a nos estaremos ayudando a nosotros a aceptar la ciudadanía dual que somos todos.
 

viernes, 9 de diciembre de 2011

RESILIENCIA EN LA CONSULTA Y EN LA VIDA

- En la página  de Intramed que podeis leer aquí . podemos encontrar una entrevista  con el Dr  Carlos Alberto Yelin , sobre el tema de la Resiliencia , que hemos tratado en este blog en otras ocasiones.

Sin experimentar el miedo, es imposible superarlo.
 
“En mar calmo no se forman buenos marineros”
(Proverbio Inglés)

- Paciente:  Hola Carlos, ¿cómo te trata la crisis?

- Médico:  Los que cursamos la séptima década, estamos vacunados.

- Paciente: ¿Tanto como para no provocarte angustia o inquietud?

- Médico: Te aseguro que no. Y no es que no me afecte o preocupe. Pareciera que lo que describe Boris Cyrulnik como “resiliencia” se desarrolla sin proponerlo en los que tendríamos una tendencia particular.

- Paciente: ¿Cómo defines eso de resiliencia?

- Médico:  La definición de Cyrulnik es bastante compleja, pero a mí me gusta resumirla como la tendencia a vencer la adversidad, y salir fortalecido.

- Paciente: ¿Y cómo se consigue?

- Médico: Se me ocurre pensar que es similar a la sabiduría, en el sentido que no puede aprenderse en un curso o en una maestría, sino que solo se logra por uno mismo, tras una trayectoria que nadie puede hacer por nosotros. Es como una historia con muchas batallas, con derrotas y victorias, en donde no es útil la enseñanza de los éxitos o fracasos de los demás, y en donde al final del camino desarrollas la facultad de discernir entre lo bueno y lo malo, lo importante y lo banal.

- Paciente:  ¿Cómo nació la palabra?

- Médico: Es un término de la física que describe la resistencia de un cuerpo al choque o a la presión.

- Paciente: Entonces los de tu generación, que desde la infancia han atravesado crisis tras crisis, podrían hacer un “commodity” para     exportar ese nuevo producto cargado de un enorme valor agregado.

- Médico:  Pero… ¿y las retenciones?


 

Este diálogo casi textual con una persona más joven pero con trayectoria  política por ser un ex-ministro, abre una reflexión sobre la importancia de la resiliencia. Un término difundido en las esferas intelectuales o académicas, pero no muy conocido entre el común de la gente, o en nuestro ámbito. Lo aplica inicialmente Boris Cyrulnik, neurólogo, psiquiatra y psicoanalista, nacido en Burdeos, Francia, y que por ser de origen judío, fue deportado a un campo de exterminio y tuvo que presenciar el asesinato de sus padres. Logra escapar del campo de concentración  a los 6 años, y llega a un centro de refugiados donde es contenido con afecto. Para entender el comportamiento humano, incomprensible desde la perspectiva de un niño que mira horrorizado la conducta de los criminales, decide estudiar medicina y se dedica al campo de la etología, que podría definirse como la parte de la psicología y de la biología, que analiza el carácter y la conducta de los humanos y animales. Actualmente en el Hospital de Toulon-Var, Francia, donde Cyrulnik escuchó de los buzos el término resiliencia, es el responsable del Departamento de Enseñanza de la Etología de la Universidad, tiene 74 años y trabaja intensamente. A pesar del horror de su niñez, no solo llega a ser un brillante científico, excepcional ensayista,(“Patitos Feos” Gedisa 2002, “El amor salva” Gedisa 2005), sino también tiene una familia normal, con cuatro hijos. Le entusiasma la aplicación de una palabra; el “oximoron”, que al ser la combinación de dos términos antagónicos, ayuda a entender el mecanismo de la resiliencia y la actitud necesaria para ejercitarla. Decir “oscura claridad”, “preciosa fealdad”, o “triste alegría” sugiere que los contrastes trauma-compensación en la niñez y en la vida son inevitables. Por ello, sostiene la teoría, que  cuando recibimos un golpe, nos dividimos en dos fragmentos. Uno se necrosa y muere. En cambio, la parte sana crece y desarrolla la capacidad de recuperación para la situación traumática.  Aplicado a la vida, a nuestros pacientes, o a nuestros hijos, no se traduce en una postura rigurosa de exigencia para obligarlos a sufrir a través de nuestras severas sugerencias, sino, por el contrario, enviarles el mensaje de la necesidad del desarrollo de una autonomía  e independencia de criterio.
Los pacientes que no logran comprender la valoración de sus cuidados con el implícito sacrificio, no consiguen apreciar el significado de la salud. Los niños sobreprotegidos, no generan la capacidad de enfrentar las dificultades de la vida. Sin experimentar el miedo, es imposible superarlo. Cyrulnik se apasiona con la teoría del doble trauma, en el sentido que si un adolescente tiene una situación que lo golpea y angustia, lo que no le permite reponerse, es el absurdo reto paterno en lugar de una actitud de afecto destinada a comprender y superar la situación. Quizá esa pequeña observación constituya una manera de darle un marco teórico al aprendizaje de la resiliencia. ¿Y para nosotros, los médicos, cuanto importa la resiliencia?
Nuestra principal adversidad profesional, son los errores diagnósticos, o terapéuticos. Son espinas clavadas que en ocasiones escarbamos con mucha bronca y rencor. Para ésa situación, es difícil construir la recuperación, pero se puede. En mis comienzos, me servía recrear el suceso con mis amigos médicos. Pero no siempre era comprendido. A fuerza de ser sincero, era mi esposa y compañera, mi principal auxilio. Quizá no lograba comprender el contexto científico o médico del suceso, pero con afecto me permitía identificar con más precisión la razón del dolor, o sufrimiento. Pero considero que es imprescindible hablarlo, para encontrar la razón de la angustia, y avizorar el camino de la recuperación, aunque el error quede clavado en nuestra autoestima profesional.  Resurgimos de una crisis para buscar ponernos en el borde del precipicio. Si bien hay una clara asimetría, tanto los dirigidos como los dirigentes comparten una cuota de responsabilidad en el proceso. Si analizamos el común de la gente concebimos juzgar que nuestra población es de  buen nivel cultural e intelectual, comparable   al de  algunos de los países centrales. Pero en la dirigencia no podemos extrapolar la observación. La tendencia a improvisarse y a no perfeccionar sus aptitudes es un lugar común para ellos. Finalmente pensemos con voluntario optimismo que la adversidad de hoy puede transformarse en sabiduría de mañana para enfrentar nuevas crisis, porque pareciera que estamos predestinados a sufrirlas. Ayudemos a los jóvenes y generaciones intermedias a salir de la acuciante perplejidad que seguramente hoy los desorienta, e intentemos que esa anhelada capacidad de vencer la adversidad la desarrollemos mucho antes de acercarnos al final del camino, cuando jugamos al ajedrez con las últimas piezas del tablero.

* Dr. Carlos Alberto Yelin

Podríamos decir que " Los líderes resilientes son capaces de afrontar la adversidad y salir fortalecidos. "

lunes, 21 de noviembre de 2011

Capicúa

- En el muy apreciado blog de Carreteras Secundarias, han insertado este corto, que hace reflexionar sobre la realidad del deterioro  físico y psíquico que hace entroncar las etapas inicial y final de la vida , por la dependencia que conllevan.Espero que lo disfruteis tanto como yo

miércoles, 21 de julio de 2010

Los últimos días de Susan Sontag


- El hijo de Susan Sontag, Premio Principe de Asturias y autora del libro "La enfermedad y sus metáforas", fallecida en 2004 de un Síndrome Mielodisplásico, tras haber superado un Cáncer de Mama y posteriormente un Sarcoma Uterino, describía así los últimos días de su madre. Es muy ilustrativo de una forma de morir en un país donde , hasta hace unos días varios millones de personas no tenían cobertura sanitaria, donde el encarnizamiento terapeútico es frecuente (para justificar el gasto?) pero con puntos comunes respecto a que podemos mejorar la forma de hacer las cosas en esta fase de la vida de nuestros pacientes, exactamente como nos gustaría que fueran cuando nos toque pasar por ello.

"En las últimas semanas de su vida, mi madre se expresaba con la mayor de las dificultades.Como la mayoría de las personas que han perdido a un ser querido, diría que una de mis emociones dominantes desde su muerte ha sido la culpa.

Culpa por lo que hice y por lo que no hice. Pero no lamento haberme esforzado por hacerle tragar aquellas pastillas de Zarnestra aún cuando su muerte estaba cerca, pues no tengo la más mínima duda de que ,si mi madre hubiera podido manifestar sus deseos habría dicho que quería luchar por su vida hasta el final.

Pero esto no cambia en nada el hecho de que sea casi imposible desarrollar una definición satisfactoria de lo que es y no es médicamente fútil . ¿Cual es la línea divisoria? ¿Un 5% de posibilidades de éxito? ¿Un 10 % de posibilidades de éxito? , ¿Un 1% ?

¿Cuando la "posibilidad muy pequeña que los médicos de mi madre aceptaban a un costo tremendo en sufrimiento pasa a ser tan infinitesimal para que no valga la pena hacer el intento?.

Una vez que mi madre y Nimer, su médico se pusieron de acuerdo en que había que hacer un transplante de médula, ella solicitó a Medicare, su seguro médico , la cobertura del tratamiento. Medicare se la negó , aduciendo que la cobertura sólo se aplicaba si su síndrome mielodisplásico se convertía en Leucemia declarada. Mi madre recurrió entonces a su aseguradora privada y la respuesta fué que su coberttura no incluía transplantes de órganos considerando que el transplante de médula lo era. Más tarde volvieron sobre sus pasos, pero no obstante se negaron a permitir que mi madre fuera al hospital Fred Hutchinson Cancer Center, pese a que Nimer estaba convencido de que los médicos de ahí ,eran los que más posibilidades tenían de salvarle la vida. Mi madre perseveró. Se internó en dicho Hospital, como paciente supuestamente particular e hizo un depósito de 250.000 dólares. Antes de eso tuvo que abonar otros 45.000 dólares por buscar un donante de médula ósea compatible. El hecho de estar recibiendo el mejor tratamiento disponible supuso un enorme consuelo para ella. Fortaleccía su voluntad de luchar , su voluntad de vivir. Pero, por supuesto, recibía ese tratamiento sólamente porque podía pagarlo.Si se había imaginado especial , su última enfermedad, expuso cruelmente la fragilidad de esa presunción. Fué implacable en la cuota de dolor y miedo que se cobró.

Mi madre , que temía la extinción sobre cualquier otra cosa, fué presa de la angustia ante su inminencia. Poco antes de morir dijo ,dirigiéndose a una de las enfermeras, una mujer magnífica que la cuidaba como si fuera su hija, "me voy a morir". Y se echó a llorar.

Y sin embargo , pesar de que su enfermedad fué despiadada, su muerte fué misericordiosa.Unas 48 horas antes del final, comenzó a debilitarse, se quejó de un dolor leve generalizado, que era el preludio de que la enfermedad se diseminaba. Poco después desarrolló una infección. Los médicos dijeron que había pocas posibilidades de que su cuerpo la detuviera. Siguió estando lúcida, en forma intermitente durante otro día, aunque a penas podía hablar y estaba confusa. Creo que sabía que yo estaba ahí pero no estoy seguro.Dijo que se moría. Prfeguntó si se estaba volviendo loca. Para el lunes por la tarde , ya nos había dejado, aunque todavía estaba viva. "Preterminal" lo llamaban los médicos, pero se había ido a un lugar ,en lo profundo de sí misma, a algún último reducto de su ser, al menos tal como yo lo imagino. Los que estábamos a su lado nos fuimos a casa alrededor de las once para intentar dormir un poco. A las 3 y media de la mañana llamó una enfermera para decirnos que había empeorado. Cuando llegamos a su habitación la encontramos conectada a un tubo de oxígeno. Su tensión aretrial descendía de forma peligrosa y su pulso se debilitaba. Durante hora y media pareció resistir. Luego inició el último tramo.

A las 6 , llamé a su médico de cabecera que vino de inmediato.Se quedó con ella hasta que murió. Y su muerte fué fácil, en el sentido de que no tuvo dolor ni mucha angustia visible. Simplemente se fué. Primero respiró hondo y tras una pausa de 40 segundos , que para nosotros se hizo interminable, luego otro suspiro profundo y la pausa respiratoria se hizo permanente. Su médico certificó que había muerto. A los pocos días de morir mi madre su médico me envió un mesaje de correo electrónico: "pienso en Susan todo el tiempo." y agregó :

"Tenemos que hacer mejor las cosas"







jueves, 8 de julio de 2010

La Caña de Bambú. Cuento indio


-Me gusta leer el blog Carreteras Secundarias, porque en él se hace notar una y otra vez lo efímero de la vida y la futilidad que supone acumular riquezas estúpidamente sin dedicarse a lo verdaderamente importante, que es ayudar a los demás, y tener sentimiento de pertenencia a la manada ,como decía nuestro recordado Carlos Cristos en "Las alas de la vida". En nuestro trabajo convivimos cada día con la muerte y sus aledaños y comprendemos mejor que otros el significado de este cuento de la India:

Existía un próspero reino en el norte de la India. Su monarca había alcanzado ya una edad avanzada. Un día hizo llamar a un sabio que vivía dedicado a la meditación profunda en el bosque y dijo:
Hombre piadoso, tu rey quiere que tomes esta caña de bambú y que recorras todo el reino con ella. Te diré lo que debes hacer: Viajarás sin descanso de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y de aldea en aldea. Cuando encuentres a una persona que consideres la más tonta, deberás entregarle esta caña. Aunque no reconozca otro rey que mi verdadero yo interior, señor, habré de hacer lo que me dices por complacerte. Me pondré en camino enseguida.
El sabio cogió la caña que le había dado el monarca y partió raudo. Viajó sin descanso, llegando sus pies a todos los caminos de la India. Recorrió muchos lugares y conoció muchas personas, pero no halló ningún ser humano al que considerase el más tonto. Transcurrieron algunos meses y volvió hasta el palacio del rey. Tuvo noticias de que el monarca había enfermado de gravedad y corrió hasta sus aposentos. Los médicos le explicaron al sabio que el rey estaba en la antesala de la muerte y se esperaba un fatal desenlace en minutos. El sabio se aproximó al lecho del moribundo.Con voz quebrada pero audible, el monarca se lamentaba:¡Qué desafortunado soy, qué desafortunado! Toda mi vida acumulando enormes riquezas y, ¿qué haré ahora para llevarlas conmigo? ¡No quiero dejarlas, no quiero dejarlas!
El sabio entregó la caña de bambú al rey.

lunes, 22 de marzo de 2010

Diario de un Tumor

El dia 1 de Febrero de 2005 , la cadena de televisión británica BBC, informó de la muerte a causa de un cáncer de cerebro , de su periodista Ivan Noble, de 37 años, especializado en la sección de ciencia y tecnología.

Dos días antes, se despedía de sus lectores, que le habían seguido durante casi tres años, en lo que él llamó : Diario de un Tumor.


Tres años antes, en 2002 le detectaron un tumor cerebral y al poco tiempo decidió abrir un blog en su sitio de la BBC , hablando de su día a día con la enfermedad y "porque sentía una fuerte urgencia por luchar ante la impotencia que sentía ante la situación".


La primera página apareció el 12 de Sepbre de 2002. En un lenguaje sencillo y coloquial, relata sus impresiones con los primeros dolores de cabeza, los comentarios de su médico al ver su TAC, la primera cirugía, la espera tras la biopsia y ...la mala noticia: " El miedo , durante esos días llega a ser paralizante".

Estaba casado con una bióloga y tenían una pequeña de pocos meses: "Estoy decidido a vencer al tumor y ver crecer a mi chiquita" decía en una de sus notas.

-La reacción de sus lectores fué inmediata: "muy bién por tener el coraje de hablar sobre esto y no esconderse entre las sombras", "así da esperanzas a todos, gracias.."


-Gracias a su capacidad de comunicación y a su profesión de periodista , supo explicar lo que es el cáncer, cómo se produce, desmitificarlo y hacerlo más manejable. Decía : "Tranquiliza saber cuántos mecanismos de seguridad tenemos en nuestro organismo para luchar contra el cáncer".


- Se tomó con humor todo lo que había ido descubriendo tras navegar por la red: "Decidí no creerme lo que había leído".

-Posteriormente contó en detalle sus primeras sesiones de Quimioterapia y Radioterapia, las alternativas y los períodos previos y posteriores a dos intervenciones quirúrgicas.

- Noble decidió compartir sus alegrías y su vida cotidiana con sus lectores. Les habló de los primeros pasos de su hija, de sus planes. Una remisión prolongada del tumor decidió a la pareja tener un segundo hijo que nació en Julio de 2004, dos días después que reapareciesen los dolores de cabeza. Pero prevaleció el optimismo: "He aprendido que aún con una enfermedad como la mía, incurable pero a veces manejable,todavía hay ocasiones en que las cosas pueden andar mejor".

-En su penúltima columna , Noble, comparó su vida en un país donde el cáncer se puede detectar, con los cientos de miles de muertos por el tsunami , a pesar de existir tecnología para dar la alerta. El tumor había vuelto a crecer y en Enero fué ingresado de nuevo.


-Unos días antes de morir, se despidió de las decenas de lectores, en un viaje de ida y vuelta: " ha sido maraviloso , en especial en las épocas de crisis".


- Agradeció a sus lectores, a los médicos, las enfermeras y a sus compañeros de la BBC sus cuidados y atenciiones y se despidió con una súplica: No Fumar. "Todavía no sé porqué tengo cáncer, pero muchísimos otros pacientes con cáncer saben porqué están enfermos".


Si quereis tener acceso a todo el Diario está disponible aquí

- Fué sencillamente un ser humano extraordinario.


jueves, 18 de febrero de 2010

Cuidados Paliativos "con cabeza ,por favor"


Estos días pasados he repasado el tema de los cuidados paliativos, ya que hay 3 pacientes de diagnóstico reciente de enfermedad terminal por procesos neoplásicos en mi cupo. Uno de ellos con un Carcinoma de Pulmón , otro con un Cáncer renal y un tercero que acudió por síndrome constitucional y que tras el examen pertinente, que incluyó una ecografía abdominal en la consulta vimos que tenía un Hígado metastásico por posible Carcinoma de Páncreas que luego se ha confirmado en el hospital.

Me han sido muy útiles los documentos disponibles en el magnífico blog "Carreteras secundarias" con enlaces a la Sociedad Española de C. Paliativos SECPAL y a la Sociedad Europea de Paliativos.

Otro enlace de interés, aunque en inglés son los Sumarios de Conocimiento Clínico del Sistema de Salud Británico que tiene información sucinta y práctica de prácticamente todas las patologías que vemos en la consulta (requiere registro que es gratuito). También la de Cuidados Paliativos merece la pena.

En todas ellas se puede ver que es importante facilitar la alimentación del paciente , que ya tiene hiporexia por la enfermedad neoplásica, haciendo platos atractivos y agradables según los gustos del paciente. Pues bién , en mi paciente con Carcinoma de páncreas avanzado y con una siembra metastásica hepática que acorta aún más su pronóstico de vida, en el informe de Alta del Hospital, viene a recomendar en el tratamiento DIETA SIN SAL . El hijo, vino a traerme el informe y me preguntó ,agobiado, si su madre le podía poner un poquito de sal en la comida de su padre, ya que se le hacía imposible comer "como le había recomendado el especialista".

Digo yo , que además de saber cosas sobre los cuidados paliativos , lo que no dan las guías clínicas es el sentido común que se necesita, para no amargarles el corto período de tiempo que les queda estos pacientes con gilipolleces como la citada más arriba.