La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

domingo, 17 de junio de 2012

Guía de Uso de la Vía Subcutánea basada en la Evidencia

- Los colegas de 3 clics , del Instituto  Catalán de la Salud nos han preparado esta Guía de Uso de la Vía Subcutánea basada en la evidencia. Podeis verla pinchando aquí.

Y para tener en la consulta , una enfermera del Equipo de Raval Sud ha editado este tríptico:




      * Son fotosensibles. Hay que protegerlos de la luz con papel de aluminio

 

 Espero que os sea útil. Y que nadie deje de beneficiar a los pacientes que puedan necesitarla así como implicar  a sus familias.





















jueves, 14 de junio de 2012

La MInistra de Sanidad ingresa en el Club de la Comedia

- Esta es la bochornosa . rueda de prensa que hace no mucho dió nuestra Ministra de Sanidad. Es difícil superar tanta estupidez , tanta ignorancia y tanta obviedad juntas. A este paso superará a Leyre Pajín ó a Celia Villalobos en incompetencia. Es la misma que firma el deleznable R. Decreto 16 /2012 y ,claro, oyéndola se explica todo. Es urgente que esta mujer dimita ,  si queremos que la Sanidad Pública se mantenga a flote. ¿ Sabrá Rajoy  en manos de quién ha  puesto la responsabilidad de la sanidad en nuestro país? . Como alguno  ha comentado: "Esta mujer necesita un logopeda  y la sociedad española un psiquiatra"





La transcripción de esta comparecencia es la siguiente:

“Buenas, buenas días, buenas tardes a todos. En primer lugar agradecerles… Vamos, hemos universalizado la sanidad para los españoles. Saben ustedes que la sanidad es universal y que estaba recogida en muchas leyes pero nunca se aplica hasta el final. Todos los españoles tienen derecho a asistencia sanitaria gratuita. Todos sin dejar uno. Lo primero que vamos a hacer es, eeehhh, incorporar al derecho español un artículo de una directiva que les diré que está incorporado al derecho español todo, eeeh… laaa… toda la directiva menos un artículo que justo es el artículo que prohíbe de forma explícita desplazarse en busca de atención sanitaria.
Luego hemos quitado también una cartera que llamamos cartera común suplementaria que la adjunto si me lo permiten con la cartera accesoria. Ahí estarían pues las prestaciones farmacéuticas, las terope.. tripe… teroperapéuticas, ehh… me he equivocado en la, en el nombre, y poner en valor lo que tiene mucho en valor, porque no hay cosa que tenga más valor que una medicina que cura enfermedades. Hemos adoptado una medida que ya estaba adoptada. Lo más importante que por primera vez los parados sin prestación parlamentaria, que… perdón sin presta sin… sin pre… presta sin prestación sin prestación por desempleo, perdón.
En definitiva, eeeh… lo que les decía. No es lo mismo una persona que no está enferma en su consumo de medicamentos que una persona que está enferma. Los pensionistas que es no pagan nada son aquellos que ya no tienen derecho a prestación por desempleo, es decir los que ya tienen los que tienen simplemente eeehh… los.. Ah perdón, pensionistas. Pensionistas son de los pe que tienen el… hablamos de renta no de pensiones. Pues yo ya me voy a callar”.

miércoles, 13 de junio de 2012

El Ictus del Inmigrante. Crónica de una Urgencia Anunciada

-  Hoy he atendido de Urgencia a un inmigrante Dominicano al que ya hace dos meses habíamos atendido en consulta por una HTA severa grado 3 , con HVI asociada y  con Diabetes . Como no tenía recursos  económicos ni le daban tarjeta sanitaria  yo le iba dando muestras de una asociación a dosis fija de hipotensores. Así había mejorado de la disnea y de la cefalea intensa que lo atormentaba desde hacía semanas. El problema es que no siempre tenemos muestras de dicho fármaco y que a veces hay suplentes en la consulta que tampoco tenían muestras a mano. La consecuencia es que nuestro paciente, que además es una excelente persona, iba controlando sus tensiones a trancas y a barrancas a merced de la caridad y de  forma intermitente.



 El nuevo Real Decreto de este Gobierno condena a estos pacientes a no tener dercho a asistencia sanitaria salvo en Urgencias. Y hoy, como la crónica de una complicación anunciada, ha presentado un ICTUS que aún no sé si es hemorrágico, y ,para eso sí, se le ha trasladado ,tras estabilizarlo, en una ambulancia al hospital. ¡Qué aberración , Dios mío! . Este Gobierno, ha decidido por indicación de algún inepto el que estas personas no puedan ser atendidas para hacer prevención cardiovascular y sí lo sean cuando se produzca la complicación a la que se exponen con dicha medida. QUIERO DENUNCIAR A ESTE GOBIERNO PÚBLICAMENTE por este hecho y espero que algún día  se enfrenten a sus conciencias por estas barbaridades  que están cometiendo, de momento de forma impune.
No sé si será más barato atender sólo a estas personas  cuando tengan algo urgente lo que sí sé es que es más deleznable y está falto de toda ëtica. Es una Salvajada sin justificación.

Espero que aún queden jueces en España. Lo que es seguro es que sí que en España quedamos médicos que nos acogemos a la Objección de conciencia y seguiremos atendiendo a nuestros pacientes pese a quién pese y con las consecuencias que tengan que venir.

sábado, 9 de junio de 2012

Se Ruega No Escupir al Médico

- En el periódico El  semanal , Pérez Reverte relata una visita a los servicios  de Atención Primaria y a Urgencias que resume magistralmente algunos aspectos de nuestro día a día con algunos pacientes. Afortunadamente , hay muchos pacientes respetuosos y agradecidos con la Atención que reciben, pero  en este sistema  conviven muchas formas de ver las cosas, alguna de las cuales es especialmente desagradable y maleducada, pero creo  que son , afortunadamente, minoría.

" Centro de atención primaria, antes ambulatorio. Entre pacientes esperando turno, acompañando a una persona que necesita atención, aguardas en el vestíbulo, apoyado en la pared con un libro en las manos. Frente a ti, impreso en fotocopia, un rótulo pegado con cinta adhesiva: «El Colegio de Médicos actuará por vía penal contra toda clase de insulto o agresión hacia el personal de este Centro». Al lado, otro de las mismas características referido al Colegio de Enfermeras. Un poco más allá, un tercer cartel: «Se ruega guardar silencio». En la sala de espera hay sólo una veintena de personas, pero el guirigay es espantoso: conversaciones en voz alta, llamadas por el móvil. Parece un mercado. Abundan las protestas a grito pelado, con intención de que las oiga el personal sanitario que anda cerca, en plan estoy citada a las cinco menos cuarto y son menos cinco, qué poca vergüenza, mira qué tranquilas van las enfermeras y nosotros aquí, esperando, menuda pandilla de golfos, etcétera. Todo eso, expuesto con la zafia prosodia que manejamos los españoles en nuestras relaciones con el prójimo. Por supuesto, hay varias señoras de pie y varios fornidos varones sentados, mirando al vacío como si no las vieran.
Con quince minutos de retraso -plazo razonable, dado el trajín y la acumulación de gente-, entras en la consulta acompañando al paciente. Un médico con claros síntomas de agotamiento atiende sin levantar la cabeza mientras rellena los impresos adecuados. Y cuando a una de sus preguntas el paciente responde: «Desde las vacaciones», el doctor levanta por primera vez la cabeza, lo mira sarcástico y comenta: «Yo no tengo vacaciones». Luego procede al reconocimiento, mientras a través de la puerta cerrada llega el espantoso vocerío que continúa afuera, los gritos y las desconsideradas conversaciones en voz alta.
Toca ir a urgencias. Como ahí la peña anda más perjudicada, el griterío es menor. Algo. Pero no faltan conversaciones telefónicas, voces en alto y protestas. Por la espera, por la falta de asientos, por no poder fumar, porque no hay máquina de café y refrescos. Todo cristo tiene algún agravio sanitario que exponer, directa o indirectamente, cada vez que asoma alguien del centro. Aguantando estoicas las preguntas, las protestas y los malos modos -con el pretexto de enfermedad propia o cercana, la falta de educación alcanza en lugares como éste extremos inauditos-, dos cansadas enfermeras, con una buena voluntad digna de elogio, se ocupan de todo con mucha mano izquierda, resignación y envidiable sangre fría.


Llaman a un paciente. Fulano de tal. No aparece. Alguien comenta que se ha ido, cansado de esperar. No sería tanta urgencia la suya, piensas, aunque procuras no manifestarlo en este ambiente más bien hostil. El próximo paciente es una señora joven, musulmana, con pañuelo en la cabeza, acompañada por su marido, que se levanta para escoltarla. No puede venir usted, dice una enfermera. En urgencias sólo entran los pacientes. Entonces, el marido monta una bronca espantosa. Él no deja sola a su mujer allí dentro, y todos son unos racistas. Él conoce sus derechos. Sale un médico. Intenta convencerlo. El otro levanta más la voz. Racistas, insiste. Al final, claro, entra con la mujer. Entonces todos los pacientes, que habían estado callados mientras las enfermeras y el médico se enfrentaban al marido, estallan en comentarios. Podían irse a que los atendieran en su tierra, y cosas así. Un par de ellos sacan el móvil y se ponen a contar el episodio a su familia, amigos y vecinos. A gritos. Mira tú el moro. Etcétera.
Sales al pasillo y vuelves a la sala de espera. Bajo los carteles que piden silencio, el vocerío es insoportable. Zumba la colmena de conversaciones en voz alta, ordinariez, descortesía y comentarios despectivos sobre el funcionamiento de la sanidad pública española. Se cae la cara de vergüenza, dicen. Y todo eso. Por un momento sientes el impulso de levantar la voz, como todos, para decir: «Tenéis una sanidad pública que no os merecéis, tontos del culo. Que no nos merecemos. Una sanidad fantástica. Gracias deberíamos dar por que esto todavía aguante. Que a saber cuánto dura. En vuestra puta vida, en la nuestra, podríamos pagarlo de nuestro bolsillo. ¿Quién os habéis creído que somos?».
Es lo que te pide el cuerpo decir. Pero no lo haces, claro. En vez de eso, cierras el pico y te apoyas en la pared bajo los carteles donde se advierte a quienes insulten o golpeen a médicos y enfermeras. Luego abres el libro que traías, haciendo como que lees; mientras, en efecto, se te cae la cara de vergüenza."

jueves, 7 de junio de 2012

Ya no será Gratuito

- Como decía aquel: "La salud no tiene precio..". Y cuán equivocado estaba. En   menos de un mes comenzaremos a ver las consecuencias del Real Decreto que obliga a pensionistas de poco más de 400 euros a pagar  parte de sus medicinas. En unos meses veremos la catástrofe que esto va a suponer en muchos de estos pacientes nuestros, que apenas saben leer y escribir y que como tengan que adelantar el dinero y luego reclamarlo al Estado, lo más normal es que dejen de tomarse la estatina ó el hipotensor pensando que así se evitarán engorrosos trámites. El esfuerzo y el trabajo de toda una vida no merecía este "premio". El esfuerzo de muchos profesionales para controlar estas enfermedades crónicas tirado por tierra a golpe de decreto-ley.

   Para no dejar mal sabor de boca os dejo un vídeo que lo ironiza:

miércoles, 6 de junio de 2012

Mejor si Vamos Unidos ¿Verdad?

- Durante estos meses, se han  cometido varias situaciones de discriminación por parte de la Gerencia de Ciudad Real en lo que respecta a los planes funcionales de las dos horas y media extras semanales (hay centros que siguen teniendo guardias de 17 horas y  a otros nos la han reducido a 14,5 horas ; en lo tocante a los salientes de guardia han quitado a la mayoría de los centros  y sólo quedan algunos , pocos, con la aquiescencia de muchos compañeros que lo aceptaron "como mal menor" en vez de   negarse rotundamente  a ello y pelear para que dichos compañeros no perdieran su puesto de trabajo....... y así en bastantes cosas.
    Seguimos asistiendo a comentarios de colegas que no se dan por aludidos con los recortes porque ellos  no son funcionarios, ó no son inmigrantes, ó........... y dejan que los demás luchen  por ellos porque es más cómodo no hacer huelga y que los 200 euros se los quiten a los demás.

       Si fuéramos en grupo, unidos, con  objetivos comunes...........no podrían hacer lo que están haciendo. Os dejo unos vídeos alusivos a la importancia de IR UNIDOS: