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La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

jueves, 7 de mayo de 2009

La Jerarquía Hospitalaria

El Hospital , además de ser el "templo de la sabiduría" actual de la medicina (según opinión de muchos, entre los que no me cuento) , sigue estando organizado según una jerarquía medieval:

La cabeza de esta jerarquía es el Director Médico. Como decía un blog que recomiendo leer:"El Director Médico es, esencialmente, un político. Suele tratarse de un médico al que no le gusta hacer de médico y que en virtud de méritos a menudo dudosos ha alcanzado una poltrona en un despacho con parquet y con una secretaria en la puerta. No dejan de ser personajes esencialmente interinos, cuya continuidad depende de los vaivenes de la política, antaño nacional y hoy en día autonómica. El interés que tienen por los pacientes resulta perfectamente descriptible, y su principal preocupación es lidiar con la jauría que tienen subordinada."
Luego hay un gran señor que es el Jefe de Servicio que es dueño de vidas y haciendas , con sus tierras ,sus aliados , sus enemigos y sus guerras particulares.Los Jefes de Servicio están a menudo enfrentados entre ellos a causa de la defensa del territorio de cada uno; luego están algunos barones que serían los Jefes de sección con cierta autonomía aparente para organizar su sección, pero sometido a la voluntad de su señor y sin posibilidad de innovar ó emprender mejoras importantes en sus actividades si el gran jefe no lo ve con buenos ojos, lo que da lugar a que excelentes profesionales se frustren en dicho servicio y opten por irse a otro Hospital donde haya un Jefe de Servicio más inteligente (que los hay) ó quedarse en el mismo sitio aceptando el principio de autoridd establecido y que anula a todo aquel que ose saber más que el Jefe.

Luego están los adjuntos que están al final de la cadena de mando y son la tropa de choque (hay muchos que son interinos para más inri) y que si quieren aspirar alguna vez a una jefatura ó a cargos de responsabilidad ó disponer de tiempo para la investigación deben aprender a nadar y guardar la ropa mientras sueñan con un relevo en la jefatura que pudiera traer aire fresco al servicio y dar cancha a todo el potencial que tienen para mejorar como médicos y como servicio dentro del hospital.
Por último están los Residentes, que son como el pueblo en la época feudal, la mano de obra barata que saca el trabajo duro adelante y que ambicionan en los días de trabajo a destajo el poder quedarse en ese servicio si son dóciles al poder establecido.

Por supuesto, dentro de esta organización feudal hay también sus clases: los servicios centrales como Laboratorio, Radiología, Cirugía General... tienen más poder dentro del "castillo hospitalario " y lo ejercen sutilmente si llega el caso.

Aún así , hay que reconocer que existen excelentes profesionales en todos los servicios del país, que pelean cada día por hacer mejor su trabajo, muchas veces ya de por sí excelente, y que merecerían mejor suerte si alguién ,alguna vez , pone en práctica lo de evitar las jefaturas vitalicias y contar con la opinión de los componentes del servicio para dar las jefaturas temporales. De lo contrario , seguirá pasando lo que ilustra la siguiente caricatura:




















Aunque hay todavía mucha gente que dice que el verdadero poder en el hospital lo ostentan las señoras de la limpieza. ¿Quién sabe?

Freirse en la consulta. Guía básica


Hoy voy a rescatar un manual básico de cómo quemarse cada día en un trabajo como el de atender pacientes, de ayuda a los que ponen su salud en tus manos, de consuelo y apoyo para los que la tecnología punta ya no tiene nada que ofrecerle, de consuelo a los que sufren........ y que por lo tanto tiene consecuencias importantes si dejamos que el desánimo cunda entre nosotros, los que estamos en primera línea frente al dolor y el sufrimiento de nuestros pacientes. Un poco de ironía para aviso a navegantes inexpertos y no tanto:

Cómo quemarse en el trabajo
1. No hagas mucho caso de lo que quiere el paciente tú eres el que sabe y el que decide lo que es bueno para su salud.
2. Alimenta la frustración: procura no ser eficaz.
3. Evita lo que no sepas cómo resolver, así se te irá acumulando el trabajo hasta no poder con él.
4. Considérate una víctima de tus pacientes; evita pensar que puedes influir sobre su comportamiento.
5. No te dejes arrastrar por la idea utópica de que las cosas pueden mejorar.
6. Procura contagiar a tus colegas de tu pesimismo.

Es buén momento de citar un pensamiento que reflexiona sobre ésto:
"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles." (Bertolt Brecht)