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La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

viernes, 22 de mayo de 2009

¿Entonces qué es esto?


La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha asegurado este martes, en una amplia entrevista a la Cadena SER sobre el la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo que un feto de 13 semanas de gestación (tres meses y una semana) "no es un ser humano".

Un oyente preguntó a la titular de Igualdad si un fetos de trece semanas, que se parece mucho a un bebé, a un ser vivo, lo es. La ministra ha respondido: "Un ser vivo, claro, lo que no podemos hablar es de ser humano porque eso no tiene ninguna base científica".
Desde el Ministerio de Igualdad han apuntado que Aído ha hechos estas declaraciones en virtud de un manifiesto científico titulado En contra de la utilización ideológica de los hechos científicos. Dicho manifiesto señala lo siguiente:
"Los datos científicos disponibles sobre las etapas del desarrollo embrionario son hechos objetivables, cuya interpretación y difusión han de estar exentas de influencias ideológicas o creencias religiosas. Por ello, denunciamos el reiterado uso del término "científico" al referirse a opiniones sobre las que ni la Genética, ni la Biología Celular ni la Embriología tienen argumentos decisorios. El momento en que puede considerarse humano un ser no puede establecerse mediante criterios científicos... Esto entra en el ámbito de las creencias personales, ideológicas o religiosas".

Hasta ahora, la humanidad de los fetos de trece semanas parecía asentada sobre imágenes como las que muestra este video. Ahora todo tendrá que cambiar.


En Busca de soluciones para la A. primaria. (1) La Prescripción enfermera


Una de las claves de la actual situación deplorable del ejercicio de la A. primaria en España es la masificación monstruosa con agendas de 5 minutos por paciente, en las que hay que atender a más de 50 pacientes/día con el consiguiente deterioro de la calidad de dicha atención ,el riesgo incrementado de error médico ( que no negligencia) y el riesgo de burn-out en los médicos del primer escalón. En esto parece que muchos estamos se acuerdo.


Como estancarse en la cultura de la queja no soluciona ningún problema me parece que estaría bién el ir definiendo algunas soluciones a este tema que amenaza con convertirse , como los factores de riesgo, en algo crónico y que sería deseable ir perfilando para que tengamos claro en lo que quizá merezca la pena destinar energias para luchar y en qué no (sería algo así como los estadios del cambio de Prochaska y Di Clemente).

La primera entrega de estas reflexiones , que no significa que sea la que creo más prioritaria, sería la aceptación de la Prescripción enfermera. Aunque a algunos se le levanten ampollas, a mí me parece que hay una pocas cosas que en Primaria debe hacer en exclusiva el médico, unas pocas en exclusiva el enfermero y muchas cualquiera de los dos. Igual que los médicos de Familia hemos defendido el poder realizar intervenciones de cirugía menor y nos extraña que se escandalicen algunos dermatólogos, ó el uso de la Ecografía con la resistencia encarnizada y absurda de algunos radiólogos ...........y hemos defendido que todo esto no debería tener más límite que la formación acreditada y las habilidades para hacerlo bién sin que el paciente corra más riesgos y resolviéndole problemas en su entorno cercano, la prescripción enfermera, bién diseñada y con formación y criterios bien establecidos puede y debe ser una solución a la demanda infinita, muchas veces de sintomas banales y menores que son capaces de colapsar el sistema durante una simple epidemia de gripe estacional como la conocemos.

El 27 de julio de 2006 fue publicada la ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento, conocida popularmente, como la Ley del medicamento, que dejó en exclusividad al médico la posibilidad de prescribir medicamentos

Lo que ahora se quiere introducir como práctica legal en España ya es una realidad, francamente ampliada y probada en otros países como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Suecia..... y con , al parecer, buenos resultados en salud.
Actualmente reclamamos cada día que los enfermeros nos ayuden a hacer las recetas de crónicos, y que tomen decisiones en el manejo de diabéticos , hipertensos, EPOC, Asmáticos.....
La OMS en el año 2002, dentro de las medidas reguladoras para favorecer el uso
racional de los medicamentos, estableció que se deberían emitir licencias para los profesionales
sanitarios (médicos, enfermeras, paramédicos) para asegurar que todos sean lo suficientemente competentes para diagnosticar, recetar y dispensar.

El tema de la competencia del personal de enfermería, en la prescripción de medicamentos y productos sanitarios, está íntimamente ligado al de la seguridad y la gestión de riesgos en el uso de fármacos y productos sanitarios. Entre la facultad absoluta y la nula de prescribir, hay estadios intermedios que probablemente sean los que más problemas de accesibilidad y discontinuidad solucionen a los pacientes y cuidadoras. Y esto lo sabemos todos los que trabajamos en las trincheras, mientras el agobio nos consume día a día.
En nuestro país el currículo formativo básico en los programas universitarios de
formación enfermera ya contempla farmacología, nutrición y dietética, como materias muy relacionadas dentro del proceso enfermero, con la prescripción.
Una revisión de los Planes de Estudios de la actual Diplomatura en Enfermería pone de relieve los créditos y la carga lectiva de farmacología en los estudios de grado.
Dichos planes de estudios garantizan una amplia formación en farmacología avalando de este modo la competencia enfermera específica en el uso de medicamentos.


¿Acaso no toman decisiones acertadas los cuidadores principales de enfermos crónicos con una adecuada información por nuestra parte? ¿Y no sería defendible algo similar para enfermería con una adecuada formación de pre y postgrado?
Creo firmemente , que deberíamos apoyar , desde nuestras sociedades e incluso colegios profesionales (sé que alguno se rasgará la bata), que la prescripción enfermera , dentro de estos parámetros de formación y responsabilidad sean una realidad que contribuya a racionalizar la descomunal e irracional ,en muchos casos,demanda que nos vemos obligados a atender en nuestras consultas en detrimento de pacientes que sí necesitan más de nuestro tiempo y dedicación.

¿Hubiera sido imaginable hace unos años que existiera la hospitalización a domicilio ó los autocontroles en los diabéticos, ó el manejo experto del ECG por el médico de cabecera...?

Quizá esto de la prescripción enfermera sea otro ejemplo más del Síndrome del Barquero ,, como ha ocurrido con el control del sintrom ó la ecografía y tantas cosas en la Historia de la Medicina