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La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

viernes, 5 de junio de 2009

Cuidado con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)


Ayer ,en la guardia, vino un chico de 14 años ,acompañado de su padre, porque llevaba ya una semana con dolor de estómago y tras una visita a su médico de cabecera , en la que le había prescrito paracetamol (?) había decidido acudir a la urgencia ante la persistencia de la epigastralgia. En la anmnesis ,interrogué al padre sobre si estaba tomando alguna medicación y me indicó que estaba tomando Concerta, el famoso fármaco para el no menos famoso TDAH.

El padre, una vez que exploré al niño y descartamos otras posibles causas de la epigastralgia y a mi indicación de que probablemente era un efecto 2º del mencionado fármaco, me confesó que estaba pensando ir con su esposa al psiquiatra en la próxima visita concertada para decirle que quizá fuera excesivo estar medicalizando la inquietud de su hijo y mucho más si le estaban dando un fármaco que le estaba produciendo falta de apetito durante estos últimos meses y ahora la mencionada epigastralgia, ambos descritos como efectos 2º muy frecuentes con el metilfenidato.
Yo me mostré absolutamente de acuerdo con él y le animé a hacerlo, no sin antes disminuir la dosis , que además había sobrepasado los 54 mg indicados como dosis máxima, para más despropósito.
Debo decir que soy de los que piensan que el TDAH es una entidad absolutamente sobrediagnosticada.
La primera descripción que conocemos de un TDAH la encontramos en Hoffman (1844), un médico alemán que reprodujo parte importante de la sintomatología en el protagonista de un cuento que escribió en esta fecha ( Polaino-Lorente ,1997) en el que describía a Phil, un niño inquieto, que no se acostumbraba a estar sentado y se movía constantemente. Según esto casi el 100% de los niños de hoy tendrían TDAH.

Hay trabajos que indican una prevalencia de entre el 12 % y el 38% de los niños. El problema para que los diagnósticos sea fiables , incluso ciñéndose a los criterios delDSM IV-R, es que las respuestas al cuestionario del diagnóstico, las dan los padres. Y claro,como dice el Dr. de la Gándara: " ¿Qué sucede? ¿Realmente hay tantos casos, o son hijos inquietos de padres hiper-atareados?"
Porque para otros la causa es que la tolerancia del conjunto familia-escuela es mínima y convertirlo en un problema sanitario alivia a padres y educadores, aunque la consecuencia sean miles de consultas y millones de tratamientos de dudosa indicación y efectividad. ¿Os suena verdad ? ¿No se parece sospechosamente a las millones de osteoporóticas que tan fácilmente se diagnostican y tratan ahora como denuncia mi apreciado Vicente Baos? ¿O a los pacientes que se pretendía convertir en enfermos categorizándolos de prehipedrtensos? ¿Ó a losmillones que están siendo tratados de cifras elevadas de colesterol en prevención primaria tras ser debidamente "acojonados" por los medios de comunicación e incluso por sus médicos que sean poco escrupulosos?

Si os leeis los cuestionarios que se pasan en las consultas de salud mental infanto juvenil, aunque estén avalados por el DSM IV , da miedo derivarles a cualquier chaval que tenga problemas en su casa por ser demasiado inquietos .

Me acuerdo de una frase que decía mi abuela y que cada vez tengo por más cierta: "huesos que crecen no se pueden estar quietos".

1 comentario:

atienza dijo...

Aunque estoy de acuerdo contigo en que el TDAH está sobrediagnosticado y, con la misma frecuencia, mal diagnosticado, lo que no puede creerse nadie es que para el diagnóstico sea suficiente con la cumplimentación de los cuestionarios a los que haces referencia (y de los que soy el autor). Éstos son sólo métodos de screening y nunca se debe emitir un diagnóstico con ellos. La clínica es fundamental, así como el nivel de interferencia que ella produce en el paciente y la evaluación de determinadas funciones neurocognitivas.
Estoy de acuerdo en que las gastralgias son un frecuente secundarismo del metilfenidato, aunque más frecuente con la atomoxetina. Esas gastralgias posiblemente estuvieran complicadas con unos altos niveles de ansiedad, otro secundarismo frecuente con el metilfenidato y aún más en la adolescencia.
Con lo que no estoy de acuerdo es con la dosis. Ensayos clínicos controlados han puesto en evidencia que la dosis óptima terapéutica es de aproximadamente 1mg/kg.