La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE
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martes, 17 de febrero de 2009

La Variabilidad Clínica ó "cada maestrillo tiene tiene su librillo"



El médico, como profesional y ser humano, pone cada día en marcha toda su capacidad para procurar la salud de sus pacientes y curar las enfermedades que ha diagnosticado mediante los conocimientos, la habilidad y la experiencia que ha adquirido en su evolución profesional, para aplicarlos al paciente que, a su vez, posee sus propios valores, creencias y actitudes personales, y que tiene derecho a la mejor atención y la garantía de la calidad asistencial y la seguridad clínica.

Existe variabilidad clínica en infinitas situaciones clínicas:


- La indicación de Folatos en la embarazada :(http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1131-57682001000600010&script=sci_arttext), a pesar de que ya nadie discute su indicación ,te puede tocar tomarlos antes ó sólo durante el embarazo, sólo tres meses ó todo el embarazo.......Incluso hay hasta un 7% de médicos que no considera su uso para prevención de defectos deltubo neural (esto me recuerda a aquello de que 8 de cada diez dentistas recomiendan lavarse los dientes con...).

-El manejo de las frecuentísimas Otitis Agudas en niños: hay médicos que sólo tratan con antiinflamatorios,otros sólo gotas tópicas, otros antibióticos y antiinflamatorios....... e incluso dentro de los que utilizan antibióticos, unos le prescribirán Amoxicilina, a otros les parecerá que es mejor asociarla a ácido clavulánico (augmentain como dicen los pijos) y otros no se quedarán tranquilos si no reetqan una cefalosporina de tercera generación . La diferencia puede ser , en términos económicos de hasta 30-40euros entre los partidarios de uno u otro tratamiento. Por no hablar de las resistencias y de los efectos secundarios de unos y otros. Y eso que hay protocolos de sociedades científicas y revisiones cochrane al respecto: http://www.msc.es/biblioPublic/publicaciones/docs/otitis.pdf ó http://www.sccalp.org/boletin/204/BolPediatr2008_48_189-193.pdf

- Sin ir más lejos, ahora que estamos en plena epidemia de los simples catarros comunes y gripes,te pueden recetar antihistamínicos, antibióticos , mucolíticos, antitusivos y lo que le pase por la cabeza a cada uno en ese momento. Aquí cabe como en el resto de los temas aquello de que "cada maestrillo tiene su librillo" , pero claro ,con consecuencias diversas ,no precisamente baladíes.

- Qué decir de patologías en las que además del cuadro clínico en sí mismo se prestan a interpretaciones personales de lo comunicado por el paciente como la Depresión , en que según sea quien te trate, se te prescribirá el antidepresivo de última generación ó un cóctel de varios tipos con distinto mecanismo de acción.........

- Lo mismo podríamos decir con patologías tan prevalentes como la Hipertensión , la Diabetes ó la Cardiopatía Isquémica.

- Y abundando en el tema , igual puede decirse del uso de tecnologías como el TAC, la RMN........con un costo en términos económicos y de posibles "daños" a los pacientes que no quiero seguir imaginando.


La variabilidad se describe, entre áreas geográficas, hospitales, servicios, o médicos y es un problema de Salud Pública. Incluso se ha llegado a "bendecir" desde las mismas instancias en que debería combatirse, como las Administraciones Sanitarias: diferentes calendarios vacunales e incluso diferentes prestaciones cubiertas por cada Servicio de Salud incluyendo medicamentos.


En fin , un mundo de locos al que no parece quererse poner fin, supongo que por miedo a la tan manida pérdida de votos ó lo que sería peor, por incompetencia manifiesta de los responsables. Como describe ,muy bién ,el Dr Gómez de la Cámara: "En el problema general de la variabilidad clínica vemos que existe un componente dependiente del entorno y condiciones de trabajo, pero a la vez observamos que persiste otro componente de la variabilidad, difícilmente explicable, que si fuera consecuencia directa de la arbitrariedad tendería a deteriorar la calidad de los cuidados médicos, producir un efecto lesivo sobre el crédito profesional y en definitiva, a cuestionar la eficiencia del sistema" (http://www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol26/n1/colab.html)

Desde este blog siempre defenderemos que no hay enfermedades sino enfermos pero.....urge un cambio en esta tendencia de la variabilidad injustificada para bién de la sociedad, de los pacientes y de los profesionales, urge incentivar la investigación en este tema y tomar decisiones valientes que son perfectamente implementables en el Sistema de Salud. ¿Se ha planteado cual puede ser el efecto del cambio en las condiciones de trabajo en este tema? ¿y si fuéramos más audaces y exigentes en este como en otros temas(aumento de plantillas, agendas inteligentes, pruebas complementarias,peonadas..) que ya son inaplazables? ¿se han planteado qué consecuencias tiene inundar de mensajes no validados, de "ruido", los medios de comunicación con intereses inconfesables?. Pues va siendo hora de que lo exijamos y de que vayan pensando en llevarlo a cabo.

jueves, 7 de febrero de 2008

Carrera profesional




En la incertidumbre y la perplejidad que nos procura la impotencia para ver y elegir lo más conveniente, dadas las dificultades que entrañan los distintos accidentes y circunstancias de cada cosa, a mi juicio lo más seguro, si otra consideración no nos incita, es refugiarse en la opción en la que haya más honestidad y justicia.

Michel de Montaigne Ensayos. Libro 1. Cap XXII. Resultados distintos de la misma decisión
Acantilado 2007



El Dr. K tiene casi 30 años y está a punto de terminar su último año de residencia. Puede ser hombre o mujer y ser médico de familia o tener cualquier otra especialidad. La pregunta es: ¿Qué carrera profesional le aguarda?. Y no me refiero a lo que ahora se entiende de forma devaluada por este término. Me refiero a qué expectativas personales y profesionales puede aspirar y qué puede hacer por conseguirlas. Suponemos que buscará trabajo en el sector público que es con mucho el mayoritario en este país.

A nivel personal el Dr. K tendrá un primer problema. A no ser que sea anestesista o radiólogo o de cualquier otra especialidad muy deficitaria que le permita cambiar fácilmente de ciudad, su posibilidad de encontrar trabajo se verá muy limitada a la comunidad en la que ha hecho la residencia o de la que proceda por familia o en la que encuentre su primer trabajo. Porque una vez que haya conseguido un contrato en un hospital o en un centro de salud es muy probable que le cueste mucho cambiarse. Al menos eso es lo que ha ocurrido en los últimos veinte años. La actual organización autonómica hace que todo conspire para no facilitar la movilidad dentro de este país. Si se es interino o contratado no son factibles los traslados. Suponiendo que se repita la OPE, ésta solo ha permitido optar a una gerencia o a un hospital concreto. En los baremos se incluyen cada vez más condiciones excluyentes como el idioma (no el aprenderlo en un tiempo determinado sino como requisito previo) o el valor que se da al tiempo trabajado en la comunidad en concreto. Esto es algo que ya se ve como normal. Pero ¿es lógico que el Dr. K tenga que resignarse a ello?. ¿Acaso no podría, si así lo prefiere, trabajar unos años en un hospital o un centro de salud de Asturias, un par de ellos en Londres (quizá lo más fácil ), otros en Sevilla, algunos en Badajoz y por fin jubilarse junto al mar en Mallorca?. ¿Acaso experimentar distintos ámbitos de trabajo, conocer gente diferente, cambiar de aires de vez en cuando, no es algo positivo para un profesional, al menos si él lo prefiere por cualquier motivo? ¿Acaso no es eso bueno para el sistema sanitario?. Pero la realidad es que el Dr. K puede quedarse atrapado con facilidad. Quizá tenga suerte y consiga el trabajo donde quiere permanecer toda su vida. Pero si no es así, si por ejemplo, consigue un contrato en un pueblo perdido o un hospital comarcal muy lejano a donde él quiere vivir, lo tendrá crudo. Y no es fácil que de esto le compense ni siquiera el dinero o algunos día más de vacaciones. Eso no estará mal aunque no ha ocurrido hasta ahora. Cualquiera puede estar un tiempo en un sitio que no le gusta e incluso convertirlo en una experiencia enriquecedora si sabe que eso va a ser por un tiempo limitado. Si tiene claro qué puede hacer si quiere salir de allí. Y en estos últimos veinte años no ha estado muy claro lo que el Dr. K hubiera podido hacer, en su circulo de influencia, para salir de donde no le gusta vivir.


A nivel profesional el Dr. K se planteará con qué curriculum le será más fácil encontrar un trabajo que le resulte atractivo y que sea estable. Quizá siempre le han dicho que lo fundamental de un médico es su formación y que si se esfuerza, si estudia, si publica, si hace bien su trabajo clínico al final conseguirá un buen puesto de trabajo. ¿Pero ha sido esto verdad en los últimos veinte años?. ¿Qué tiene que hacer para encontrar un buen trabajo o simplemente un trabajo?, ¿qué curriculum que pueda construir es el más favorable para conseguirlo y dónde tiene que mandarlo?.

Tengo la sensación de que en el ámbito hospitalario lo fundamental ha sido y es, fuera del azar, el tener buenas relaciones (o padrinos), el que las tenga el jefe del servicio en el que se haya hecho la residencia, esperar el soplo de un compañero. Quizá sea importante la formación pero no sé si es lo determinante. El hecho de que durante muchos años no haya habido oposiciones periódicas con temarios y baremos claros y estables lo que ha alentado es el clientelismo (con tanta tradición en este país) y la sumisión. La OPE solo ha sido un paripé que ha legitimado eso. Los peores augurios se han cumplido. Una vez dentro del sistema no hay ninguna evaluación (y en muchos casos valoración) de la competencia clínica que tampoco sirve para progresar.

En atención primaria ha habido oposiciones, en los últimos años autonómicas, con baremos distintos, a veces convocadas el mismo día para no poder concurrir a autonomías distintas. Pero aún así ha habido pocas y erráticas, lo que ha impedido cualquier tipo de planificación. Las deficiencias se trataron de resolver con una OPE que sobre todo valoró la antigüedad para tratar de limitar los daños por tantos años de interinidades. Cuando las cosas se hacen mal durante mucho tiempo cualquier solución es mala. Así que el futuro del Dr. K será encadenar una larguísima serie de sustituciones por los centros de salud de la provincia en la que resida, hasta que tenga puntos (que probablemente no le servirán para otra autonomía) para conseguir una interinidad, quien sabe donde. Nadie evaluará la calidad de su trabajo y es posible que no le sirva de mucho estudiar para su futuro profesional. Puede ocurrir, como en las últimas oposiciones de CLM , que aunque apruebe el examen con un buen número, si es joven, no tenga ninguna posibilidad de conseguir una plaza. La antigüedad será lo determinante. El principio de que el número de aprobados coincida con el número de plazas vacantes parece abandonado definitivamente.

En definitiva el Dr.K puede hacer pocas cosas que estén en su círculo de influencia para conseguir un buen trabajo o siquiera un trabajo mínimamente estable. Aunque sea alguien estudioso, motivado, humano, buen clínico, abnegado, no tendrá ninguna ventaja con respecto a alguien que sea todo lo contrario. No sabrá qué curriculum construirse que le sea favorable. Lo que hoy es un mérito, mañana puede no serlo. Lo que es un mérito aquí puede ser un demérito allí. Quizá el Dr.K pueda optar por entrar en la gestión pero ya se sabe ( o no se sabe) el perfil que hay que tener para eso. O puede liberarse por un sindicato pero no sabe muy bien (o si se sabe) como se llega a ello. O buscar trabajo en el sector privado. Pero no hay demasiados puestos de trabajo en esos sectores.

Ahora hay falta de médicos. Por eso es posible que al Dr. K no le falte el trabajo. Quizá en unos años haya médicos suficientes pero eso, si todo sigue igual, perjudicará al Dr. K porque será todavía más dura la competencia en la arbitrariedad, sin reglas explícitas, con sueldos diferentes por hacer el mismo trabajo en distintos puntos del Sistema Nacional de Salud del mismo país.

A esta alturas no hay más remedio que volver a Montaigne. Ante esta situación, en el río revuelto, puede haber ganancia de pescadores. Puede legitimarse cualquier cosa, por ejemplo abandonarse profesionalmente o justificar cualquier situación que nos beneficie al margen de su racionalidad, simplemente porque así son las cosas, porque hay que ser realistas. Podemos caer en la indefensión o en el Burnout o en cualquier variante de la verborrea autocompasiva. Pueden tener ventajas los menos éticos, los "más listos". Pero quizá porque la situación es incierta y nos deja perplejos convendría reflexionar sobre cual es la postura más honesta y más justa. Y la más inteligente. Y más saludable para Dr. K. Todo un reto.