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La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

lunes, 31 de octubre de 2011

Te Amo Brad

- . La entrada de hoy no pretende , aunque también , sólo darle un gusto a las féminas que leen este humilde blog. Hace un par de semanas  se celebró el Día de la Salud mental, instaurado por la OMS para atraer la atención sobre los 400 millones de personas que sufren trastornos de salud mentales , y que necesitan , muchos, algo más de ayuda que unas pastillas, aún siendo necesarias muchas veces. Pero la escucha, la empatía y la disposición a la ayuda no debería faltarnos.
 En el blog   Contando Cuentos, relataban esta historia que refleja esta idea perfectamente, que suscribo plenamente:


Te amo,- murmuró Carlota sentada frente al televisor de la sala cuando vio a Brad Pitt aparecer en la pantalla. – Quizás algún día vengas a buscarme, mi amor.

- Vamos Carlota, otra vez soñando con un amor imposible,- dijo José, el enfermero, mientras le daba su medicación.

- No es un amor imposible!!!. Yo sé que él me ama, porque yo soy la protagonista de esa peli. No me ves en la tele, con mi melena larga y rizada???.

- Estas un poco diferente, - dijo José sonriendo y mirando el cabello corto de Carlota.

- Es el maquillaje, guapo. Con maquillaje se cambian las facciones.

- Vale, le diré a Don Jesús que venga a hablar contigo de este asunto.

- No, no….a Don Jesús no quiero verlo!!!.

- Por qué??. Si es tu médico.

- Seguramente me ajustará la medicación y dejaré de soñar, dejaré de volar, dejaré de sentirme acompañada por Brad.

- Vale, Carlota. Pero toma la medicación y te sentirás un poco mejor.

- Y me sedará….y seré una muñeca de trapo otra vez,…somnolienta y sin pensamientos.

José salió de la habitación, dejando a Carlota con ojos soñadores mirando la tele. Él esperaba que algún día la medicación le hiciera el efecto deseado y pudiera salir de allí, de esas cuatro paredes blancas, que encerraban su alma y su cuerpo, para que pudiera volar pero con los pies bien asentados sobre el suelo.

2 comentarios:

Marita dijo...

Gracias por citarme...me quedo por aquí...un beso

Antonio R. dijo...

Gracias a tí Marita por tus estupendas historias, un besote.