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La Utopía

Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.

¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar
.
(Ventana sobre la Utopia. Eduardo Galeano.

CREO EN LA UTOPIA PORQUE LA REALIDAD ME PARECE IMPOSIBLE

viernes, 14 de febrero de 2014

OTRA VERGUENZA NACIONAL

- Según la Wikipedia Juan Carlos Izpisúa , uno de los Investigadores punteros a nivel  mundial, nació y creció en una familia pobre de solemnidad en Hellín (Albacete). A la edad de nueve años tuvo que abandonar los estudios para conseguir ingresos; trabajó como vendedor de globos, recolector de almendras, camarero, turronero, botones, taquillero y guitarrista. A los 16 años recuperó los estudios terminando los estudios superiores con un premio extraordinario fin de carrera.
Se licenció en Farmacia en la Universidad de Valencia  y realizó un Máster en Farmacología en la misma universidad, antes de finalizar su Ph.D. en Bioquímica y Farmacología por la UNiversidad de Bolonia, Italia, y la Universidad de Valencia en  España. Después de llevar a cabo investigaciones postdoctorales en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Heidelberg, Alemania, y la Universidad de California (UCLA), EE.UU., se incorporó al Instituto Salk en 1993-
  Pués hace menos de un mes , éste insigne investigador manchego, ha decidido que volvía a marcharse de España dado el ambiente científico y moral respecto a la investigación con embriones y células madre y ha fichado de nuevo por EE UU, en lel Instituto  Salk  de S. Diego


    Los lumbreras de la Generalitat Catalana piensan que es mejor tener embajadas y gastarse dinero en consultar a sus ciudadanos sobre gilipolleces inviables que financiar investigación puntera que puede mejorar el futuro de las generaciones venideras. Y el Gobierno Central mirando para otro lado.
    Señor ¡qué tropa!